Economía y política

Anne Krueger advirtió por la economía argentina y Guillermo Nielsen la criticó con dureza

Por  SANTIAGO SPALTRO

La ex subdirectora Gerente del FMI, que estaba a cargo durante el crack de Argentina en 2001, opinó sobre la situación actual. Nielsen la enfrentó en Twitter.
Anne Krueger advirtió por la economía argentina y Guillermo Nielsen la criticó con dureza

22/09/2019 | 20:20

La ex subdirectora Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Anne Krueger comparó este viernes a la Argentina con un paciente al que le gusta la vida "extravagante" y el "libertinaje" y sostuvo que el país necesita de "cuidados intensivos" por su forma de vivir.

Fue en una columna de opinión publicada en el portal Project Syndicate y provocó la furia del economista Guillermo Nielsen, ex secretario de Finanzas entre 2002 y 2005 y actual asesor del candidato a Presidente Alberto Fernández.

"Lo mal que estamos para que Anne Krueger vuelva a opinar, con su sesgo de siempre, sobre Argentina. Nadie en el mundo puede creer la ineptitud del gobierno de Macri y de sus economistas que nos volvieron a llevar a una crisis económica profunda", fustigó Nielsen.

 

 

Krueger se desempeñó en el FMI como subdirectora Gerente entre el 1° de septiembre de 2001 y el 31 de agosto de 2006, con un breve interinato de tres meses como directora en 2004.

En medio de su gestión sucedió el crack de la Argentina en diciembre de 2001, poco después de que el FMI retaciara un desembolso de u$s 1260 millones para el país.

La teoría más conocida de Krueger es que los países deberían poder irse a la quiebra al igual que las empresas.

"Los países -como las empresas y los particulares- deben pagar sus deudas y sufrir cuando no lo hacen", escribió el 18 de enero de 2002, menos de un mes después de los saqueos y la represión que provocó la caída del gobierno de Fernando De la Rúa.

"Argentina es ese hombre que gasta y regula excesivamente de manera crónica hasta que se ve obligado a ir al Fondo Monetario Internacional para una nueva ronda de tratamiento", sostuvo la economista estadounidense en la comparación con un paciente que debe ser tratado por su particular forma de vivir.

"En 2001, el país sufrió una crisis importante y tuvo que pedir prestado del exterior para cubrir los gastos del gobierno. Con un déficit en cuenta corriente superior al 5% del PIB y su moneda vinculada al dólar estadounidense, sus políticas estructurales demostraron ser insostenibles. Necesitaba el apoyo del FMI para cubrir sus gastos actuales y no le quedaban recursos para el servicio de la deuda", recordó Krueger.

La economista hizo una crónica de cómo repuntó la Argentina gracias al auge de precios de las materias primas y el estancamiento posterior.

Unas líneas más adelante, explicó: "Para una economía tan distorsionada como la argentina, no existe un medicamento que pueda evitar un período de ajuste doloroso. Cuando el actual presidente de Argentina, Mauricio Macri, sucedió a los peronistas en 2015, heredó un desastre absoluto".

"Tasas de interés reales altas y crecientes estaban atrayendo entradas de capital para financiar los déficit de cuenta corriente, la inflación era alta y la tasa de crecimiento era baja", describió.

"Macri había prometido reformas, incluida la eliminación de los controles de capital, un tipo de cambio flotante, reducción fiscal y precios de servicios públicos más realistas. Las dos primeras reformas se llevaron a cabo poco después de que asumió el cargo, pero otras medidas se retrasaron o retrasaron para mantener el apoyo público", continuó Krueger.

Para ella, "como resultado, el déficit fiscal en realidad aumentó durante el primer año de Macri, y las otras reformas resultaron insuficientes para estabilizar la economía. Aunque la tasa de inflación había disminuido, pronto comenzó a aumentar nuevamente y ya en 2018 Argentina estaba en una nueva crisis".

"En poco tiempo, Argentina se vio obligada a regresar al médico". Esa vuelta al tratamiento, siempre según la economista, produjo buenos resultados.

"Debido a las reformas que ya se habían emprendido, en junio de 2018 el FMI aprobó un programa de préstamos de $ 50.000 millones, el más grande en la historia del Fondo. Durante el año siguiente, parecía que el programa del FMI y las políticas del gobierno de Macri podrían cambiar las cosas, reducir la inflación y reiniciar el crecimiento", dijo.

"Pero luego Macri sufrió una derrota simbólica en las elecciones primarias del país el mes pasado, lo que sugiere fuertemente que será derrocado por los peronistas en las elecciones presidenciales del próximo mes. De manera demasiado previsible, las salidas de capital se convirtieron en un diluvio, el peso se depreció bruscamente, la inflación aumentó y el gobierno se vio obligado a restablecer los controles de capital", analizó.

"El problema, una vez más, es que el medicamento no era lo suficientemente fuerte. Ante la insistencia del paciente, las medidas fueron demasiado leves para ser efectivas y se retrasaron las reformas estructurales más difíciles", postuló Krueger.

La conclusión de la economista es que "la única forma posible de evitar una profundización de la crisis antes de la votación de octubre es que los candidatos se comprometan a realizar reformas serias después de las elecciones".

Así fue como lo hizo -afirma- Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de 2002 en Brasil "y funcionó".

"La crisis de Argentina exige la continuación de las medidas fiscales, monetarias y cambiarias descritas en el programa del FMI. Más allá de eso, el país necesita reformas estructurales, especialmente una mayor reducción en el tamaño del sector público, comenzando con las jubilaciones y pensiones", recomendó.

"Más gradualismo solo prolongará el dolor y permitirá que aumente la oposición política. Si el paciente toma el medicamento pero continúa festejando, puede disfrutar de unos años de estabilidad, pero inevitablemente terminará en el consultorio del médico", advirtió.

"Entonces, lo primero es lo primero: los candidatos presidenciales deben comprometerse a reformas serias, o el médico puede decidir desconectarlo", sostuvo, en curioso tono trágico.