Economía y política

3-S, el día que Macri asumió la crisis, según los analistas

Por  DEBORAH DE URIETA

Tres análisis sobre las palabras del Presidente y de Dujovne, luego de un fin de semana cargado de rumores y previo a las nuevas negociaciones con el FMI. Mariel Fornoni, Sergio Berensztein y Julio Burdman dialogaron con El Cronista.
3-S, el día que Macri asumió la crisis, según los analistas

03/09/2018 | 16:00

“Marcospeñista”, “justificador”, “motivador” y “sensiblero” así definieron al discurso que dio esta mañana el presidente Mauricio Macri en Casa Rosada tres analistas consultados por El Cronista Comercial. El mismo ocurrió luego de un fin de semana plagado de rumores y trascendidos sobre posibles entradas y salidas de ministros y la supresión y fusión de varias carteras.

Minutos más tarde, fue el turno del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien, previo a viajar a Washington para seguir adelante en las negociaciones con el FMI, dio una conferencia de prensa en la que adelantó las medidas que implementará el Gobierno para reducir el déficit fiscal. 

“Obviamente, se dividieron el trabajo”, dijo el politólogo Sergio Berensztein, minutos más tarde de que terminara la conferencia de Dujovne. Y diferenció: “El Presidente le habló a la sociedad argentina y el ministro, básicamente, se dirigió a los mercados. Dio precisiones para los operadores económicos, en particular, para el mercado financiero”. 

Dicho esto, el politólogo alertó: “Hay que ver si esto tiene el impacto buscado en el mercado, hay que ver si el shock de credibilidad que requiere esta crisis, para ser revertida efectivamente, puede lograrse con el método que está proponiendo el Gobierno”.

Además, Berensztein destacó que lo más importante es que “el Gobierno ya no niega más que esté en una crisis, sino al contrario”. Y agregó: “De hecho, el Presidente reconoce que tiene una crisis, que la crisis ya lleva más de cuatro meses. La pregunta es: si la crisis lleva cuatro meses, por qué recién ahora la reconocen. Antes, hablaban de ‘tormenta’ y ahora reconoce que es una bruta crisis. Si él hubiera tomado las medidas proporcionales a la bruta crisis que dijo que tenía, de la cual era consciente, no hubiéramos perdido tanto tiempo. Hay ahí una especie de aceptación de un error por parte de gente del Gobierno”.

Finalmente, el politólogo remató: “Mucha gente critica el discurso un tanto sensiblero del presidente, pero es típico del discurso de Cambiemos. Me parece que, otra vez, el marketing político se impuso a otros criterios”.  

“Faltó referencia al tema cambiario y al financiero. Me parece que estuvo todo muy dirigido al tema del déficit fiscal, como si lo que está sucediendo pasara exclusivamente por ahí. Hubo una mención al tema internacional, ‘pasaron cosas’, habló de la sequía, del aumento de la tasa de interés de Estados Unidos, pero, más allá de esas alusiones generales, hubo como 10 menciones al tema fiscal”, cuestionó Julio Burdman, analista político. 

Sumado a esto, el analista consideró que se trató de un discurso 100% "Marcospeñista", dirigido a su electorado. Y acotó: “Fue redactado por Marcos Peña, y tuvo todas las antelaciones clásicas del macrismo de campaña. Habló de ‘hacerlo juntos’, de todo lo de siempre”. 
Mariel Fornoni, socia directora de Management and Fit, consideró “muy motivador” al discurso, en un momento en que, según su percepción, la sociedad esperaba “algo más que eso”.

Más tarde, añadió: “Cuando la gente está con poca confianza, esas cosas motivadoras suenan más para campaña que para un gobierno que lleva tres años y que está en el medio de una crisis”. En cuanto al discurso de Dujovne, la directora de Management and Fit lo tildó de “correcto, estructurado, bien explicado”.

Aunque remató: “Si el principal objetivo era imprimir confianza, no sé la verdad si lo cumplieron mucho”. Es que, de acuerdo a su postura: “Si esto hubiera sido durante el primer año de mandato, la cosa hubiera sido distinta, pero ahora, muchas de las medidas que nos llevaron a esto fueron tomadas por el mismo Gobierno”. 

Con sabor a poco

Al ser consultado sobre los rumores que sonaron sobre posibles cambios en el gabinete, Burdman remarcó: “No dijo nada prácticamente acerca de cambios en el perfil de Gobierno. Solamente habló del tema reducción de ministerios que, como sabemos, es más bien una reconversión de ministerios en secretarías”. Y añadió: “No dijo nada que afectase a la coalición o vinculado a incorporar ministros de otros sectores que no sean del macrismo o cambios en la Jefatura de Gabinete, por lo tanto, ahí no hay ningún cambio central, pese a todo lo que se habló el fin de semana”. 

“Te diría que la reducción del número de ministerios y la reorganización del gabinete tal vez no sea suficiente”, acotó Berensztein, y opinó: “Había como expectativa de cambios más relevantes en el personal político, hubo algunos cambios, pero tal vez no fueron con la profundidad con la que se esperaba. También, queda la duda sobre la sustentabilidad política de todo esto, en particular, el papel del radicalismo. Con lo cual, creo que quedan incógnitas que van ser develadas con el tiempo”. 

En cuanto a estas modificaciones, Fornoni opinó: “Es más de lo mismo: gusto a poco”. Y es que, el hecho de que varios ministerios se fusionen o se conviertan en secretarías, para la analista “es más un gesto que otra cosa”. En este sentido, señaló: “No vi cambios profundos ni mucho menos, por ahí, lo más significativo es la salida de Lopetegui y Quintana”.