Columnistas

Qué hay que esperar por la suba del precio internacional del petróleo

Por  HERNÁN DE GOÑI

Qué hay que esperar por la suba del precio internacional del petróleo

16/09/2019 | 23:21

Todos los esfuerzos por volver predecible una economía a veces se chocan con fenómenos que rompen los cálculos hechos hasta el momento y obligan a mover una vez más variables que uno daba por controladas. Eso es lo que sucedió el fin de semana, cuando el ataque con drones a dos refinerías sauditas de la principal petrolera del mundo pusieron presión a todos los mercados financieros del mundo con una escalada en el precio del petróleo que no estaba en los papeles de nadie.

El primer paso a analizar ante un hecho de esta naturaleza es la probabilidad de que se repita. Porque no es lo mismo si se trata de una situación o si puede ser el foco de un conflicto mayor. Por lo pronto, los principales gobiernos de Occidente, con EE.UU. a la cabeza, desconfían de un acto aislado de la guerrilla de Yemen, y creen ver detrás a un país con acceso a mayor tecnología, como Irán. Pero en caso de que vuelva a suceder algo así, sus consecuencias van a estar lejos de otras situaciones similares del pasado, como puede haber sido el shock petrolero de 1973; la toma de la Embajada de EE.UU. en Teherán o la primera guerra del Golfo en 1991. Por empezar, la revolución del crudo y el gas no convencional transformó a los estadounidenses en autosuficientes, sin contar con que el país además tiene una reserva estratégica significativa. Por ello quien más sufre este recorte de 5% en la oferta petrolera mundial es China, que importa el doble por día. También Europa y las demás potencias asiáticas, como Japón, India y Corea.

La segunda pregunta que se hizo el mercado es si podía haber impacto en precios que altere la política de descenso de tasas que tiene previsto ejecutar la Reserva Federal en breve. Hay alguna probabilidad de que este efecto altere la ruta de la Fed, pero por la independencia que ganó EE.UU. del mercado energético global, como se mencionó antes, esto podría no suceder.

El tercer círculo de análisis es el local. La Argentina dispuso un congelamiento del precio interno de los combustibles, desacoplando su valor del barril internacional para no trasladar a los consumidores la devaluación del dólar. Las petroleras integradas (las que producen y refinan) tendrán menos problemas que las que solo refinan, que deben comprar el crudo al valor real pero reciben una compensación del Tesoro para no ajustar el litro en el surtidor. Si el Gobierno quiere mantener el congelamiento, entonces tendrá que gastar más en subsidio. No hay otra salida. El último tema a ver es el efecto sobre Vaca Muerta, que es la única buena noticia de este contexto negativo: cuando el precio sube porque un conflicto hace bajar la disponibilidad de materia prima, todas las reservas internacionales se valorizan. La inversión estará suspendida hoy, pero en el mediano plazo volverá.