Columnistas

Macri rema entre actos violentos, mientras el PJ decide dónde se para

Macri rema entre actos violentos, mientras el PJ decide dónde se para

24/09/2018 | 22:17

Los asuntos de plata no espantan a los inversores. El dinero está en el corazón de su negocio, y saben que las circunstancias que pueden alterar sus planes no tienen que ver tanto con el día a día de los mercados emergentes, como con situaciones de otro peso específico. La rentabilidad esperada es relevante, pero para el largo plazo hay otros determinantes. Las casas matrices no quieren saber a cuánto va a estar el dólar en 2020: lo que quieren saber es quién va a estar en la Casa Rosada.

Tanto Mauricio Macri como Nicolás Dujovne advirtieron que el interés por el futuro político sigue siendo una cuestión dominante. Los ejecutivos con los que desayunaron en Wall Street quieren saber si el proyecto que encabeza el Presidente es de cuatro años o tiene continuidad. Por esa razón el primer mandatario debió salir a dar la primera pista concreta sobre su plan de reelección desde que se desató la crisis cambiaria en abril. “Estoy listo para competir”, dijo Macri a la agencia Bloomberg.

Es cierto que si el acuerdo con el FMI implica desembolsos adicionales o no es un tema que hoy confundió un poco a los referentes a los que la Argentina buscó seducir. El titular del Palacio de Hacienda prefirió ser prudente, porque sabe que inflar las expectativas es tan malo como desinflarlas rápido. Macri dijo que con el Fondo “estamos cerca”. Su ministro manifestó que se sigue “negociando”.

Para que los flujos de inversión extranjera no se muevan al ritmo de la tasa de interés de la Fed o de lo que haga el Banco Central con el dólar, tiene que haber un conjunto de reglas de juego que le de solidez a los proyectos a largo plazo. Por eso mira los profesionales del análisis miran con alta expectativa los vaivenes del peronismo y la proyección que puede alcanzar Cristina Kirchner, más allá de los procesos judiciales que enfrenta por las denuncias de corrupción.

Cuando el foco vuelve a Macri, la pregunta del millón es si la recuperación de la economía en el segundo trimestre de 2019 será suficiente para darle aire a su candidatura (a todos los postulantes de Cambiemos, en realidad). Por lo pronto, el Gobierno se está dando cuenta de que hay sectores de la oposición que ya decidieron hacerle la vida más difícil. El sindicalismo duro que marchó hoy a la Plaza de Mayo -acompañado por los movimientos sociales- dejó en evidencia que buscará arrinconarlo todo lo que sea posible. Pablo Miceli, uno de los referentes de la CTA, fue provocador cuando aseguró desde la tribuna que “o se cae este modelo económico o estos tipos dejan el gobierno”. Fue una frase cuestionable, limítrofe. Pero los que sí cruzaron la raya fueron los encapuchados que atacaron una sede porteña de Gendarmería. Ese acto intimidatorio puede traducir descontento social, pero en el mundo el uso de métodos violentos no recibe lecturas contemplativas. Se trata de una actitud abiertamente condenable, que para aquellos que tienen que pensar en dónde poner su capital a largo plazo encapsula un solo mensaje: la Argentina tiene perspectiva si quien está a cargo del Ejecutivo se conduce de manera racional. Ese dato refuerza las expectativas que aún hoy despierta Macri, pero también es un mensaje al peronismo, que tendrá que decidir de qué lado se para si quiere llegar al poder en 2019.