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Macri gana gobernabilidad a cambio de que los empresarios lo tilden de peronista

Por  HORACIO RIGGI

Macri gana gobernabilidad a cambio de que los empresarios lo tilden de peronista

14/11/2018 | 01:48

El bono que cobrarán empleados privados y estatales es un alivio político para Macri, que pone un paño frío a un fin de año siempre caliente pero que no logra conformar a los empresarios. En off the record los hombres de negocios están convencidos de que el Gobierno tomó la actitud más peronista desde que asumió y aseguran que es fácil decidir con la plata de otros.

Macri sabía que se exponía con los privados en una actitud que va en contra de los principios empresarios (bono para todos y monto fijo, sin posibilidad de premiar por mérito) y también de los del propio Gobierno. De hecho, Cambiemos siempre fue un defensor de la meritocracia.

Sin embargo, en un contexto de crisis, con una inflación difícil de domar que terminará el año cerca del 45% cuando se había presupuestado en 15% y donde las paritarias se cerraron en la mayoría de los casos por debajo de lo que aumentaron los precios, otorgar un bono parece ser una buena herramienta para descomprimir una situación compleja.

Salvo el enojo de los empresarios, el costo para el Gobierno es mínimo. En principio porque el bono a los trabajadores privados lo pagan los empresarios y en segundo lugar porque la erogación para pagar el bono a los estatales como a los trabajadores de las fuerzas de Seguridad implicará un desembolso de $ 3000 millones, muy poco significativo dentro del déficit presupuestario de este año que culminará cerca de los $ 335.000 millones.

Pero los parches no alcanzan sólo para cubrir las necesidades de los trabajadores. Ahora resta saber qué hará el Gobierno con los jubilados (los que cobran la mínima) y con los beneficiarios de los planes sociales, tal vez, los más necesitados a la hora de recibir una ayuda del Estado.