Columnistas

Lazos con China: Argentina, a la cola de la región

Por DIEGO GUELAR

Embajador argentino en China

Lazos con China: Argentina, a la cola de la región
DIEGO GUELAR
22/10/2019 | 22:06

China se ha constituido en el socio más importante de 130 países en el mundo (sobre un total de 189 naciones). El "centro del mundo" se ha corrido al lejano oriente y hoy, con epicentro en China (pero con muy importante participación de Japón, India, Vietnam, Indonesia y Malasia), el mayor flujo mundial de importaciones y exportaciones -cerca del 40%- se concentra en esta región del mundo. Los mapa-mundis tradicionales, que ponen a Europa en el centro, con América de un lado y el Oriente del otro, deberían ser sustituidos por otro que expresara esa nueva centralidad.

Nuestra región, a la que podríamos caracterizar como Mercosur + Chile, no ha estado ausente de esta tendencia universal. Argentina, en particular en este último año, ha reaccionado muy fuertemente a una combinación específica producida por la recesión interna y la urgente necesidad de exportar más.

Tomando a China como ejemplo, vemos que para el período enero-agosto 2019, las exportaciones argentinas a China aumentaron un 53% mientras que las exportaciones chinas hacia Argentina decrecieron un 28% (respecto de igual período de 2018). Como resultado de estas variaciones, el déficit comercial argentino con China se redujo en un 60% (de u$s -6249 a u$s -2589).

Argentina puede duplicar o triplicar en una década su oferta exportadora. Puede y debe hacerlo para cumplir con sus obligaciones externas

Pero debemos contextualizar estos datos con los emanados de la década pasada (2008-2018). En 2008, Argentina exportó a Asia un total de u$s 9421 millones, de los cuales un 67% fueron con destino a China.

En 2018, nuestras exportaciones asiáticas fueron de u$s 10.507 millones, con un crecimiento promedio de sólo 1% por año. Pero, el crecimiento del mercado indonesio, indio y vietnamita para nuestros productos, hizo que la incidencia porcentual de China cayera al 40%. Fueron la misma cantidad de productos, sólo que se distribuyeron entre varios mercados. Un comportamiento muy disímil fue el del Mercosur + Chile en el mismo período.

En 2008, las exportaciones de Mercosur + Chile a Asia fueron de u$s 59.970 millones y en 2018 de u$s 132.692. Mientras en 2008 el 53% de las expo regionales eran destinadas a China, en 2018, ese porcentaje ascendió al 72%. Las exportaciones regionales subieron un 120% con la magra participación del 10% aportada por Argentina. Pero esta situación interregional (Mercosur + Chile con Asia) se extiende a un análisis más global del comportamiento exportador de la región y de la Argentina en particular.

En los últimos tres años, los otros países de la región crecieron en sus exportaciones el 23%, mientras nosotros lo hicimos sólo un 7%. Pero esto no es solo una estadística coyuntural; si vemos nuestro comportamiento global en la última década, verificamos un absoluto estancamiento.

Nos sobran mercados, falta producción, y, contrario a lo que pensamos, con la sola excepción de Venezuela, quedamos últimos en Sudamérica

Conclusión: la estrategia de apertura de mercado llevado a cabo por Argentina fue un éxito total; en los últimos años logramos consolidar 200 mercados a los cuales podemos llegar en condiciones competitivas con nuestros productos. Pero no hemos podido aumentar los volúmenes (salvo en granos y, en los últimos años, en carnes y mariscos) ni la calidad de nuestras exportaciones. Por este motivo, somos fuertemente deficitarios, al tiempo que Chile, Perú, Brasil y Uruguay han sido sostenidamente superavitarios. Con las honrosas excepciones de software, genética y satélites, no hemos podido desarrollar los procesos de agregado de valor que nos permitieran expandir nuestro comercio exterior.

Argentina puede duplicar o triplicar en una década su oferta exportadora. Puede y debe hacerlo para cumplir con sus obligaciones externas y, sobre todas las cosas, con la deuda pendiente con nuestra propia gente, en términos de desarrollo, empleo y condiciones de vida.

Si tuviéramos que sintetizar este mensaje en dos ideas: la primera es que nos sobran mercados, nos falta producción, la segunda es que, contrariamente a lo que pensamos de nosotros mismos, con la sola excepción de Venezuela, hemos quedado en el último lugar sudamericano.