Columnistas

La recesión hizo su trabajo: la inflación ahora depende del Gobierno y las tarifas

Por  HERNÁN DE GOÑI

La recesión hizo su trabajo: la inflación ahora depende del Gobierno y las tarifas

16/11/2018 | 00:32

La buena noticia del día es que la inflación núcleo (aquella que no contabiliza los precios regulados y los estacionales) retrocedió del pico de 7,6% de septiembre a 4,5% en octubre, ubicándose por debajo del dato nacional del Indec. La mala es que si se anualiza el promedio móvil del último trimestre da 81%, con lo cual la tasa de interés de las Leliq todavía es negativa y ese factor podría ralentizar su descenso.

Algunos pronósticos anticipaban para el mes que pasó un piso de 6%, sobre todo después de la suba de precios mayoristas de 16% en septiembre. Lo que queda a la vista es que esa brecha fue absorbida por las empresas, impedidas de trasladar a los consumidores el costo que les generó la devaluación.

En términos interanuales, la inflación está en 45%. El rubro que subió menos lo hizo 22% (bebidas alcohólicas y tabaco) y los que más escalaron fueron transporte (68%) y Vivienda, agua, electricidad y gas (65%). Para dejarlo sentado, el único rubro que bajó entre septiembre y octubre fue comunicaciones, un área en donde el peso de las líneas de teléfono prepagas hizo que los clientes practicaran su propio ajuste de manera casi automática.

La inflación de estos meses fue un reflejo del salto del dólar y de la debilidad fiscal de la Argentina. Que el Gobierno haya tenido que aplicar aumentos tarifarios tan fuertes responde a que no sólo se interrumpió la baja de subsidios a la energía y el transporte, sino que hubo que incrementarlos. En su intención de exhibir una disciplina fiscal que aquiete a los mercados y evite otro shock cambiario, Cambiemos prefirió dejar que suba la inflación. Si rubros como recreación, restaurantes, indumentaria, educación y bebidas crecieron por debajo del promedio, fue porque la sociedad tuvo que destinar más ingresos a los servicios públicos. Noviembre promete cerrar abajo de 3%: que suceda depende más del Estado que de los privados.