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Éxodo de empresas: cuáles son las que ya se fueron del país y las que podrían irse

Por  AGUSTINA DEVINCENZI

En la cuarentena, al menos 10 compañías pusieron a la venta su operación local o la cerraron para retirarse de la Argentina. Los motivos que aceleran la salida del país y las industrias que podrían emigrar en los próximos meses
Éxodo de empresas: cuáles son las que ya se fueron del país y las que podrían irse

21/09/2020 | 19:00

El éxodo de multinacionales no se detiene. La salida de Glovo y la venta de la operación local de Falabella se suman a la lista de empresas que, en la cuarentena, anunciaron su intención de retirarse de la Argentina.

En lo que va del año, al menos 10 compañías decidieron alejarse del país. Mientras que algunas dejaron del mercado nacional y mudaron parte de su producción a países de la región, otras colgaron el cartel de venta y transfirieron la operación a nuevos socios mayoritarios.

Aunque cada caso es distinto, hay un factor común a todos: cada vez es más complicado hacer negocios en un país de constante turbulencia financiera e incertidumbre económica como la Argentina. Aunque la desinversión comenzó a fines de 2019, tras las elecciones y la creciente devaluación, se aceleró con la llegada del coronavirus

Para muchos, el horizonte de recuperación estaba puesto en la post pandemia. Sin embargo, la crisis macroeconómica y la cuarentena extendida deterioraron las expectativas. La "sangría" de empresas parece no tener fin y advierten que podrían producirse más salidas.

¿Cuarentena o crisis estructural?

¿Hasta qué punto estas decisiones responden al contexto de crisis por el Covid-19 o se relacionan a condiciones estructurales de la Argentina, que desalientan la inversión?

Los analistas coinciden en que la pandemia fue "la gota que rebalsó el vaso" y argumentan que la cuarentena profundizó la recesión. A la parálisis de la actividad económica, que ya se encontraba deteriorada, se sumó un clima de mayor incertidumbre.

"La falta de estímulos es el principal driver que motiva a las compañías a irse del país, junto con la desconfianza que genera el mercado local y las reglas de juego que impone. El mal clima de negocios y la dificultad para mover capitales conspiran también contra la decisión de quedarse. Las firmas que operan en industrias donde el Estado tiene una mayor injerencia o la capacidad de regular, de manera directa o indirecta, son más propensas a dejar la Argentina", dice Ignacio Aquino, socio de Corporate Finance de PwC Argentina.

Las empresas se ven obligadas a adaptarse, rever su estructura de costos y ser más eficientes. "Las que atraviesan graves problemas financieros son las que más evalúan su continuidad", enfatiza Aquino.

"Las recientes medidas económicas y el mayor control de capitales quitan previsibilidad y aceleran la desinversión. La reconfiguración de los portafolios se enfoca en mercados de alto riesgo o poco crecimiento, donde, lamentablemente, figura la Argentina", sostiene Juan Tripier, Senior Manager de First Capital Group.

Para Mario Caramutti, socio de Finanzas & Gestión, se suman factores políticos que "ahuyentan" a los empresarios, sobre todo a los de sectores regulados por el Gobierno. Enumera antecedentes como el intento de intervención a Vicentin, el avance sobre Edesur y la regulación a las telecomunicaciones. 

Las empresas que pueden seguir: los sectores más perjudicados

Las compañías que se retiran de la Argentina pertenecen a las industrias más impactadas por la pandemia. Retail (supermercados, tiendas departamentales y cadenas de fast food) junto con turismo y autopartes son las más perjudicadas. En consecuencia, se perfilan como posibles candidatas a armar las valijas.

Por caso, en las últimas semanas, empezaron a correr rumores de que Alsea (la operadora de Burger King y Starbucks), Cencosud y Walmart buscan compradores, aunque las empresas lo desmienten. 

"En turismo y retail podrían producirse salidas, industrias golpeadas debido a la baja del consumo por el lock down producto de seis meses de aislamiento. Otros sectores comprometidos son el lácteo, el agro, el textil y el cuero, dado que sufren la brecha cambiaria: importan a un tiempo de cambio libre y exportan al oficial", opina Caramutti.

Independientemente de la industria, el consultor aclara que, influye también la procedencia de las empresas. "Para muchas multinacionales, la Argentina perdió atractivo. Es más factible que se retiren ellas antes que las regionales", comenta.  

"Si bien todos los sectores se verán impactados, algunos quedarán mejor posicionados. Turismo, aviación, gastronomía, retail, petróleo y gas, y automotriz enfrentan muchos desafíos. En estos rubros, ya hubo anuncios de venta y cierre", indica Tripier, y añade que, para sobrevivir, "tendrán que mutar y adaptarse".

Según Aquino, la solución más efectiva es la venta y la salida del país. "De esta manera, se minimiza el impacto en el negocio. El traspaso de la operación a otro jugador, que continúa administrándolo, genera un ahorro de costos para el comprador, ya que muchas veces se evita el pago de indemnizaciones y deudas", señala. 

Pero es factible que muchas empresas no encuentren compradores y busquen alternativas. "Si el intento de venta falla y se cae la operación, el plan b es pensar en otras opciones, que, posiblemente sean menos beneficiosas para el vendedor, ya que deberá asumir él los costos. Así, empieza el operativo de desarme, para desprenderse de un área de negocio, un activo físico o una marca que ya no se considera estratégica", explica el socio de PwC.

Las empresas que se alejan de la Argentina

Las aerolíneas son algunas de las empresas que protagonizan el éxodo. En total, son cuatro las que abandonaron sus operaciones en el país. Tres de ellas anunciaron que no retomarán los vuelos una vez que se levanten las restricciones a la actividad aeronáutica y cerraron sus oficinas en la Argentina. 

La primera en anunciar su salida fue Air New Zealand. Ante el cierre de las fronteras y el avance del virus, en marzo suspendió los vuelos hasta el 30 de junio. Pero al mes siguiente comunicó que la suspensión era definitiva, por lo que canceló su servicio entre Buenos Aires y Auckland (Nueva Zelanda), la única conexión directa entre el país y Oceanía. La compañía empezó a operar en el país en 2015 y llegó a tener hasta cinco frecuencias semanales en temporada alta.

El caso más resonante fue el de LATAM Airlines en junio, luego de 15 años de presencia en el mercado doméstico. Aunque continuará operando vuelos internacionales desde y hacia Buenos Aires, lo hará a través de sus filiales regionales. El cierre de la operación local implica la pérdida de más de 1700 puestos de trabajo.

A Latam, le siguió <b>Qatar Airways</b>, que a fines de agosto confirmó que deja de volar su ruta Buenos Aires-Doha "debido al impacto del Covid-19 y las condiciones negativas del mercado".La aerolínea de origen catarí volaba desde 2010 en el país.

Por su parte, Emirates cesará su actividad en la Argentina por tiempo indefinido y otorgará un plan de retiros voluntarios a sus empleados. La ruta Argentina-Emiratos Árabes Unidos conectaba ambos países con escalas en los aeropuertos de San Pablo y Río de Janeiro en Brasil, lo que la posicionaba como una alternativa para viajar no sólo a Oriente, sino también al país carioca.

Qatar Airways, Air New Zealand y Emirates movilizaron a 115.000 extranjeros de un total de 3,1 millones de turistas que ingresaron por vía aérea al país en 2019, según la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Con sus aviones en tierra y una feroz caída de las ventas, las empresas del sector ponen en duda su superviviencia. 

Aunque los laboratorios resultaron menos perjudicados, tampoco salieron indemnes. En julio, Pierre Fabre, dueño de Avène y Ducray, vendió su planta a Sidus, el laboratorio nacional que se encargará de la elaboración y la distribución de sus productos desde la fábrica ubicada en Virrey del Pino, en la Matanza.  

En ese mismo mes, dos fabricantes de pinturas para autos comunicaron que abandonan su negocio en el país. La estadounidense Axalta Coating Systems, dedicada a la producción de recubrimientos, informó que cierra su planta de Escobar y las oficinas administrativas radicadas allí. La firma, con casa matriz en Filadelfia atribuyó la decisión a la profundización de la crisis.

Asimismo, la alemana Basf dejará de fabricar pinturas automotrices originales (OEM) en su planta de Tortuguitas y trasladará la producción a a Brasil, al site de Demarchi en São Paulo, en el segundo semestre de 2021. La decisión responde a "un cambio de estrategia que busca optimizar la producción a nivel regional". 

A los días de conocerse la noticia de Axalta y Basf, la francesa Saint Gobain Sekurit decidió dejar de fabricar parabrisas en su planta de Campana y mudar la producción a Brasil, desde donde atenderá al mercado local. En el país, abastecía a las plantas de Chevrolet y Renault, y proveía repuestos.

A ellas se le suman los anuncios recientes de Falabella y Glovo. La compañía chilena de tiendas departamentales cerrará cuatro locales en el país y busca un socio mayoritario para desprenderse de la operación local, que también comprende a la marca Sodimac.

En tanto, la semana pasada, la app española de repartos a domicilio le vendió la operación regional a Delivery Hero, la dueña de PedidosYa, lo que precipitó su salida de la Argentina, además de otros países latinoamericanos (Perú, Ecuador, Panamá, Guatemala, Costa Rica y República Dominicana).