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"La Argentina sí está en condiciones de aguantar otro shock externo, el que no está en condiciones es el Gobierno"

Por  MICAELA PÉREZ

El expresidente del BCRA cree que Macri "está muy débil psicológicamente" y "ha perdido la brújula" del manejo de la economía. Dice que el problema del país es "político" y reclama un acuerdo entre oficialismo y oposición para sacar a la Argentina adelante. Niega que la coyuntura externa sea la causa de la inestabilidad local y afirma que Cambiemos ya carga con su "propia herencia".
"La Argentina sí está en condiciones de aguantar otro shock externo, el que no está en condiciones es el Gobierno"

24/08/2018 | 00:00
Aldo Pignanelli, ex titular del BCRA y miembro del equipo económico del Frente Renovador, hace rato que viene reclamándole al Gobierno que cambie su modelo económico, si es que pretende sacar del intrincado laberinto en el que se encuentra a la maltrecha economía argentina. Ahora, en un mano a mano con 3Días, el economista insiste en que el país "no saldrá de la recesión con más recesión", y asegura que el Presidente sigue teniendo "un mal diagnóstico de la realidad argentina".

 

 

El fin de semana Macri atribuyó la vulnerabilidad argentina, básicamente, a que volvimos al mundo. ¿Es así?

-Argentina junto con Turquía, sacando Venezuela que está destruida, es el único país que tiene problemas con la actual coyuntura internacional. Todos los países están creciendo y tienen una inflación baja. Así que decir que la actual coyuntura de crisis de la economía argentina, no sólo de crisis económica sino político y social, es por la situación externa, es de una ingenuidad muy grande. O de un mal análisis de la realidad de un modelo económico que ya se le había preavisado que iba al fracaso. Hoy el Gobierno tiene su propia herencia: herencia de una deuda enorme, herencia de un sector externo deficitario, de una balanza comercial deficitaria y de la fuga de capitales que está provocando este problema externo tan grave. Me parece que el Presidente se sigue equivocando, lamentablemente para el país, y tiene un muy mal diagnóstico sobre la realidad argentina.

 

El propio Macri admite que el PBI va a caer este año alrededor de un punto...

-Se queda corto, va a caer más, arriba del 1%.

 

Y desde el equipo económico del FR, ¿hasta cuándo creen que durará la recesión?

-Técnicamente, en economía hay recesión cuando hay dos trimestres consecutivos de caída de la actividad económica. Sabemos que el trimestre abril-mayo-junio fue de caída, y el que está desarrollándose, que es julio-agosto-septiembre, también viene de caída. Con lo cual, a fin de septiembre ya podemos decir técnicamente que estamos en recesión. Las posibilidades de mejorar esta recesión están dadas por el campo, por la mejor lluvia, y posiblemente por el sector energético, si es que se logra destrabar, porque en estos momentos quedó trabado por las dificultades que todos conocemos, el tema de las inversiones energéticas.

 

Usted decía al comienzo, "Macri erró el diagnóstico". ¿Y ahora? ¿Cómo ve hoy al Gobierno en tren de buscar soluciones tras conseguir la asistencia del FMI? Porque hay especialistas que dicen que la Argentina no resistiría otro shock externo...

-Evidentemente, Macri ha perdido la brújula, nada de lo que dijo se cumplió. Yo parafraseo mucho al tango "Desencuentro", que dice "ni el fracaso de vivir ni el tiro del final te va a salir". Entonces, el Gobierno dice una cosa y después ocurre otra. Ayer mismo, el Presidente dijo que la pobreza iba a volver a subir a un tercio de la población, cuando hace dos meses hablaba de "pobreza cero" y festejaba que venía reduciéndose. También dijo que era muy fácil bajar la inflación y el promedio de los primeros tres años de inflación de Macri va a estar en el 33% anual, cuando él recibió una de 25%. La inflación para este año va a estar más cerca del 35% o más. Lamentablemente se ha disparado nuevamente y no hay un plan para controlarla. Ni siquiera el Gobierno se plantea un acuerdo de precios y salarios, como muchos países, tanto en la década del 80 como en los 90, cuando tenían dificultades de inflación. Un ejemplo exitoso es el de Israel en los 80, que después de un gran acuerdo de precios y salarios de sindicatos, Estado y empresas salió de ese problema y empezó a crecer.

 

Pero al Gobierno se lo ve más compenetrado con apurar el ajuste y cumplir las metas acordadas con el FMI que con la idea de avanzar en un acuerdo político con la oposición...

-Sí, pero no se sale de una recesión con más recesión, eso está comprobado en todas partes del mundo: de esto se sale con un acuerdo político, un acuerdo de precios y salarios, fomentando el turismo, fomentando las exportaciones, apoyando las inversiones y protegiendo el trabajo argentino, las economías regionales, las pymes, los pequeños comercios... si no, no vamos a salir. Y el FMI, ya que ha tomado la decisión de prestarnos, hay que utilizarlo en el buen sentido, para mejorar el perfil de la deuda, que es un problema en el que se metió este gobierno, no pueden hablar de herencia. Ellos recibieron u$s 250.000 millones de deuda pública y a fin de año va a superar los u$s 400.000 millones. Ahí también hubo un mal diagnóstico. Usted me decía al principio que hay especialistas que dicen que el próximo shock externo Argentina no está en condiciones de soportarlo; yo tal vez diría que sí, que Argentina está en condiciones de soportarlo, el que no está en condiciones es el Gobierno. Y menos el Presidente, porque psicológicamente se lo ve muy débil. No sé si están capacitados para aguantar un nuevo shock externo, el país lo va a poder aguantar, el problema es si lo aguanta el Gobierno.

 

¿Y qué escenario imagina, entonces? Usted lo ve débil a Macri pero en estos días el Presidente le ha dicho a sus íntimos que siempre le toca "levantar cosas fundidas", no parece asustarle el desafío...

-¡Dios mío! Si dijo eso, está mal este hombre. Un país no se funde, un país se reactiva o entra en recesión. El escenario que imagino y que deseo es que haya un mínimo de acuerdo político, no electoral ni de cogobierno, sino acuerdo de políticas de Estado, a través del Congreso y los distintos bloques, oficialismo y oposición, se pongan de acuerdo en qué tipo de país queremos, qué tipo de política económica, financiera, qué grado de proteccionismo, qué grado de subsidio a la energía vamos a tener, cuatro o cinco políticas de Estado. También tener normas sobre el control de los capitales golondrina, que cualquier país del mundo lo tiene, pongámonos de acuerdo en eso y ahí van a ver que el mundo exterior y el interior también nos van a empezar a mirar como otro país. No como está pasando ahora, que es como sectas, en donde el Gobierno gobierna a través de la grieta. Eso, a lo mejor le puede servir para perder o ganar una elección, pero no para gobernar. El problema hoy de la Argentina no es económico sino político.

 

¿El escándalo de los cuadernos K afectará o no la economía en este momento de crisis?

-En el tema de los cuadernos lo que necesitamos es que de una vez por todas investigue la Justicia y encarcele y sancione a los responsables de esto: todos sabemos que en la obra pública, fundamentalmente a partir del golpe del 76, que es el nacimiento de la patria contratista, hubo grandes negociados, que lamentablemente en épocas democráticas no se pudieron solucionar. Entonces, si la Justicia logra realmente investigar, conocer cómo se realizo esto, que paguen los responsables, porque eso es lo que corresponde. Ahora, pensar que porque se está investigando a un grupo de empresarios y funcionarios corruptos no funciona la economía es otro error.

 

¿Por qué?

-La obra pública ya está paralizada, ya venía mal de antes, por decisión del propio Gobierno, que no pongan estas excusas. Si hubo algo que en el año impar electoral, el 2017, empujó el crecimiento de la economía fue justamente la obra pública, igual que el campo. En el 2018 se frenó la obra pública por la crisis a la que el propio Gobierno nos llevó. El error de diagnóstico, más el problema del campo, más la caída del consumo hacen que hoy estemos en recesión. La obra pública ya desde marzo de este año viene en un declive y con muchas obras paralizadas, inclusive con muchas obras que no se están pagando. Creer que con el sistema del PPP se soluciona el problema de la obra pública, bueno, yo le aviso nuevamente al Gobierno que haga un buen diagnóstico y evite los nuevos negociados. El sistema de PPP también, fundamentalmente para las redes viales, ha demostrado ser un gran fracaso en países como Colombia y España, que son muy costosas para el Estado. Tal vez no es lo mismo para el sector energético... Entonces, Argentina tiene que definir cómo va a financiar esta obra pública de ahora en más.

"Lavagna sería un buen candidato en 2019"

"Hablar de candidaturas en este momento me parece que es una irresponsabilidad. Por supuesto que Lavagna sería un buen candidato a presidente, pero en ningún momento, hasta ahora, él definió que pueda ser el candidato. No es el momento adecuado", responde Pignanelli, sobre una eventual postulación de Lavagna, a quien Eduardo Duhalde ya lanzó públicamente como candidato de un frente opositor a Macri, pese al silencio estampa que se autoimpuso el exministro. Para Pignanelli, el tiempo de dirimir candidaturas llegará recién en el último trimestre del año. "¿Quién va a salir hoy de la oposición a plantearse como candidato en medio de esta situación? Yo creo que a partir de septiembre, octubre de este año, van a empezar a surgir algunos candidatos de la oposición que seguramente se va a dirimir en una interna. Y el pueblo va a saber elegir el candidato que va a elegir en 2019"..