INFORME ZOOM

Automotrices: de carroza a calabaza

Por el impuesto interno y la fuerte devaluación de enero, el mercado de los autos de lujo se encuentra paralizado. Se prevé que este año la venta total de vehículos no supere las 650.000 unidades, lejos de las 955.000 de 2013. En tanto, el panorama regional no ayuda y los principales jugadores del sector esperan una revisión de la polémica medida.

A nivel regional, en 2013, la Argentina fue el país con la relación más estrecha entre cantidad de habitantes y automóviles vendidos. Con 955.000 vehículos patentados el año pasado, y una población de 41,1 millones de personas, el ratio local arroja un auto vedido cada 42 individuos. Le sigue Chile, con una cifra de un vehículo cada 43 ciudadanos trasandinos. Muy atrás, se encuentra Brasil, con un automóvil patentado en 2013 cada 50 personas, ya que, en el gigante del Mercosur, se comercializaron 3.767.000 vehículos pero tiene 190,7 millones de habitantes.

En tanto, en el último lugar, se ubica Uruguay, con un auto vendido cada 54,19 personas. Al respecto, desde la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay (Acau), informan que, en el país que gobierna José Pepe Mujica, se mantiene un nivel impositivo cercano al 50% para los vehículos desde hace años, una cuestión que frenó el mercado en comparación a sus vecinos regionales en la última década.

Perspectivas 2014

El nuevo impuesto implementado a partir de enero y la posterior devaluación causaron que 2014 se perfile como un año sumamente difícil para el mercado automotriz. Queda lejos el boom de 955.023 patentamientos de 2013. En lo que va de febrero, las ventas cayeron un 50% respecto del mismo mes del año anterior, y se prevé que, para este año, no superen las 650.000 unidades.

Así lo afirma Rubén Beato, gerente General de Acara, que nuclea a los concesionarios argentinos. "El impuesto mató el mercado de autos de lujo, que está completamente parado, y la devaluación generó una merma muy fuerte para los autos generalistas. El 70% del mercado automotriz es importado y el 30% restante, que es de industria nacional, necesita insumos importados. Con la devaluación, se disparó todo", resalta el dirigente.

Al respecto, solo en enero, el peso argentino se devaluó un 18,6%. Fue la pérdida de valor más significativa de la moneda nacional en un solo mes desde 2002.

En tanto, la polémica medida que hace referencia a la modificación del artículo 39 de la ley 24.674, incrementa la tasa impositiva a los autos de lujo de un 10 % hasta un 50%. Específicamente, los autos con un valor superior a $ 170.000 (sin IVA) deben tributar una tasa del 30 % y los que están por encima de los $ 210.000 tienen un incremento del 50% de su valor.

Según fuentes del sector, esto afecta de manera directa a un 10% del total del mercado automotor, ya que el año pasado hubo récord en ventas de rodados de alta gama y se alcanzaron los 90.000 patentamientos solo en ese segmento.

"En 2013, vendimos 7.000 unidades y preveíamos comercializar cerca de 10.000 este año. La medida fue fulminante. Con los números de enero, y lo que deja febrero, este año, no llegamos a las 1.000 ventas", alerta Alberto De Almeida, secretario de la Cámara de Concesionarios de Mercedes Benz. Y agrega: "Cuando el cliente hace números, no solo se encuentra con precios descabellados sino que, además, esto le aumenta otros gastos, como Ingresos Brutos, patente y seguro por la valuación del auto".

De lujo

De acuerdo con la consultora Abeceb.com, la situación de 2013 fue llamativa debido a que el mercado de los autos premium creció más que el de los de gama media y baja. Sorprendentemente, mientras que los rodados más económicos aumentaron un 12% en cantidades vendidas, en promedio, los medianos lo hicieron un 15,6%.

Los de alta gama, en tanto, se ampliaron un 17%. Beato afirma que esta situación es producto de un desequilibrio del mercado desde hace un largo período. Mientras que en 2013, por la brecha entre el dólar oficial y el blue, eran muy económicos, hoy, se volvieron inaccesibles.

Especialistas del sector coinciden en que, lejos de tener un objetivo recaudatorio, lo que se buscó con el impuesto interno fue frenar la salida de divisas por las importaciones de vehículos. Para Marcelo Elizondo, director de la consultora Desarrollos de Negocios Internacionales (DNI), el impuesto se puso en marcha porque en 2013 las exportaciones de rodados fueron del 3% mientras que las importaciones se elevaron hasta un 10%. "Con el impuesto, querían hacer un ajuste cambiario sin tocar el tipo de cambio. Esto demuestra que la devaluación del 23 y el 24 de enero no estaba prevista, que fue pensada sobre la marcha", asegura Elizondo, en diálogo con 3Días.

Panorama regional

La situación brasileña tendrá consecuencias en la Argentina, coinciden los expertos. El gigante sudamericano experimentó, por primera vez en 10 años, una reducción del 0,91% en el mercado automotor, en 2013. La situación brasileña fue anómala para la región, ya que se venía dando un crecimiento sostenido y generalizado durante la última década. Según el director de DNI, "el mercado es mercosurista y ninguno de los países puede tomar medidas sin tener en cuenta a sus pares vecinos".

En este sentido, la caída del mercado de Brasil se sentirá localmente, ya que el país vecino es el comprador del 90% de las exportaciones argentinas. Ante esta situación, el ex titular de la Fundación ExportAr afirma que es esencial volver a discutir con el Gobierno de Dilma Rousseff el mercado de cuotas vigente. "Habría que tener un marco estratégico regional nuevo. Hemos venido readecuando un acuerdo con Brasil que, ahora, terminó de caerse", sugiere.

Por su parte, Chile, fuera del Mercosur, mantiene una carga tributaria para automóviles del 15%, si provienen de países con los que tiene Tratado de Libre Comercio, y de 21%, con los que no tiene acuerdos. Como consecuencia, los autos en el país trasandino son considerablemente más económicos que en el resto de la región.

Por ejemplo, en diciembre de 2013, previo a la devaluación y la aplicación del impuesto en la Argentina, mientras que el modelo más económico del Mercedes Benz Clase A 200 costaba u$s 45.351 en Brasil y u$s 41.500 en la Argentina, en Chile, el precio del mismo vehículo era de u$s 31.887. De esta manera, durante 2013, el marcado automotor chileno creció un 12%, con 378.240 unidades vendidas, según los datos de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (Anac).

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