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Vinos salteños imperdibles

Más allá del encantador Torrontés, rey indiscutido de los Valles Calchaquíes, los tintos de Salta también seducen a los paladares más exigentes. Viñedos de altura, sol pleno y uvas maduras concentradas son algunas de las claves de estos ejemplares entrañables.

A pesar de que sus fincas representan sólo el 1,35% de la superficie cultivada para la actividad vitivinícola dentro del país, es un hecho que el terruño cafayateño es uno de los más importantes de la Argentina. Pero, ¿qué es lo que hace que varios vinos salteños sean inolvidables?
Los ejemplares cafayateños son vinos con carácter, que expresan fielmente el terruño de donde provienen (principalmente la altura y los días de pleno sol que se reflejan en sus uvas) y ostentan una identidad inconfundible. Son genuinos vinos de su tierra, con aromas y sabores maduros, color intenso, cuerpo robusto y dejos dulzones que los hacen muy agradables al paladar. Además, exhiben una tipicidad varietal muy marcada, es decir que los distintos cepajes se expresan con mucha personalidad, al punto tal que hacen que su origen sea más fácil de reconocer que los tintos y blancos provenientes de otras zonas productoras.
Más allá del Torrontés, un cepaje que todos tienen que probar no sólo por ser el emblema de Salta sino porque es la única cepa autóctona argentina, los tintos norteños son maduros, estructurados y suelen mostrar perfiles especiados muy interesantes. En pocas palabras, son ejemplares perfectos para comidas contundentes. Si bien el Cabernet Sauvignon y el Malbec son las cepas que más se destacan, también hay interesantes expresiones de Tannat y Bonarda, y en menor medida de Syrah.
A continuación, cinco vinos que nadie debe perderse para conocer los auténticos tintos de Salta.

- Arnaldo B 2012:
El blend ícono de Bodegas Etchart es sin dudas uno de los más famosos del valle. Elaborado a base de Malbec y Cabernet Sauvignon (con otras cepas en menor porcentaje), se muestra concentrado pero terso en el paladar, con notas a pimienta, morrón y toques florales muy agradables. Por sus taninos maduros puede beberse ya, aunque unos años en botellas harán que se amalgamen todas sus aristas. Aparte, tiene excelente relación precio calidad.

- Quara Single Vineyard Malbec 2013:
Gran carácter el de este Malbec frutado y algo especiado, muy sensual en aromas y sabores. Es un tinto musculoso, profundo, estructurado y algo brioso (puede guardarse). En boca es redondo, aunque con tensión y nervio, y la crianza en madera le ha aportado complejidad y una notable verticalidad. Nada sobremaduro ni sobreconcentrado, sino muy bien interpretado.

- Laborum Single Vineyard Cabernet Sauvignon 2014:
Un típico Cabernet cafayateño; con mucha fuerza y personalidad. Sus aromas seducen con notas pimentosas, a frutas negras y cierto aporte de pino o eucalipto muy sutil. En el paladar es algo dulzón, sedoso y muy envolvente, al mismo tiempo que delicado y profundo.

- San Pedro de Yacochuya 2013:
Un corte de Malbec y Cabernet elaborado en la altura de Yacochuya, con mucho carácter, potente, concentrado como es el estilo de la casa. Notas algo boscosas, muy singulares, y un paladar compacto lleno de especias.

- Cafayate Gran Linaje Cabernet Sauvignon 2013
Un tinto puro, limpio, moderno pero muy genuino de su terruño de origen. Es especiado, de gran acidez, muy elegante y sofisticado. Su final de boca es fresco, lo que lo hace muy versátil a la hora de combinarlo con comidas. Un Cabernet muy fino y delicado, para alta gastronomía.