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Villa La Semilla, el lujo sencillo

Al norte de Tulum, en el Caribe mexicano, un hotel seduce a los amantes del diseño y el buen gusto entre frondosas palmeras y aguas turquesas.

Villa La Semilla, el lujo sencillo

La historia de Villa La Semilla es, básicamente, una historia de amor. Sus fundadores y propietarios, dos trotamundos de profesión, se conocieron mientras trabajaban en Nueva York. Desde los comienzos de su relación soñaban con ser dueños de un hotel cerca del mar y así fue que emprendieron una búsqueda incansable en cada rincón del planeta que visitaban. Al mismo tiempo, coleccionaban fotografías y revistas de diseño que les servirían de inspiración al momento de materializar su proyecto.

Luego de trabajar durante años en hoteles de la Riviera Maya, en 2013 hallaron el sitio perfecto en Playa del Carmen. Allí inauguraron el Hotel La Semilla, un refugio para los viajeros que buscan relajarse y explorar la Península de Yucatán. Tan sólo dos años después de abrir el hotel, decidieron adquirir una propiedad que lo complementara con una propuesta aún más exclusiva y privada. El resultado es Villa La Semilla, una villa enclavada en la playa de la Bahía de Soliman, en Tulum. Se trata de un hotel boutique íntimo, hecho a la medida de dos amantes de los viajes y aficionados al diseño.

La casona privada de cinco dormitorios cuenta con una piscina en la terraza, un mirador de observación panorámica, un jardín tropical con una fuente y un estanque. Situada entre el exuberante manglar verde, sus paredes son de colores claros, con una importante presencia de madera y tonos verdes inspirados en la naturaleza que se integran en su diseño contemporáneo de estilo orgánico. Los elementos arquitectónicos interiores desempeñan un papel clave para el diseño, con vigas y techos de madera que complementan el mobiliario del mismo material. En la planta baja, la cocina, el comedor y la sala de estar parecen extenderse hasta el mar gracias a la piscina infinita.

En concordancia con la estética costera de México y en armonía con la naturaleza, el diseño de interior se caracteriza por la abundancia de materiales naturales y muebles sencillos y artesanales. Las paredes y los sofás blancos mantienen la identidad visual de la propiedad minimalista, mientras que el toque tropical se manifiesta en los azulejos de los baños con dibujos coloridos y las obras de arte locales.

Los accesorios lumínicos van desde el ratán al vidrio, proporcionando un matiz único y singular a cada habitación. Asimismo, Villa La Semilla incluye una cocina de concepto abierto, extensas mesas, horno de leña al aire libre y parrilla. Allí, el chef de la casa prepara platos mexicanos elaborados con ingredientes locales frescos y de estación. Mientras que la master suite cuenta con su propia piscina de inmersión con vistas panorámicas, las camas king-size y las terrazas en cada uno de los cinco dormitorios son el sitio perfecto para relajarse después de haber pasado el día recorriendo las ruinas mayas, participando en sesiones de yoga privadas o simplemente explorando la Bahía de Soliman, en la costa caribeña de México.

Para más información, visite el sitio web: www.villalasemilla.com