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Una pelota con impacto social

Federico Peria, Facundo Leiton y Matías González de Biase crearon una empresa que apuesta a asegurar que todo chico tenga acceso a un balón. La meta: generar un negocio que logre inclusión. Creada en 2015, hoy factura $ 3 millones.

Los creadores de FC Bola.

Los creadores de FC Bola.

En un garage de San Isidro, está la oficina de FC Bola, una empresa B que vende pelotas de fútbol. Sus fundadores Federico Peria, Facundo Leiton y Matías González de Biase asumieron el compromiso de que, por cada unidad que venden, donan otra a un chico de una comunidad desfavorecida. Los socios comenzaron con la idea de una ONG, luego pasaron por la experiencia de ser una start-up y ahora se consolidan como una pequeña empresa con impacto social.

La ONG, el primer impulso, nació hace tres años. La semilla fue un viaje de Peria, en camioneta, desde Buenos Aires a Ecuador. En ese entonces, la pasión por el fútbol lo llevó a repartir unas 80 pelotas, donadas por clubes de barrio o amigos, por las ciudades que iba recorriendo. La idea de la empresa se originó por la dificultad de Revolución Pelota, nombre de la asociación civil, para conseguir donaciones. “La realidad es que no podíamos vivir de una ONG. Las donaciones se terminaban y queríamos lograr un impacto mayor”, cuenta Leiton. 

El modelo de negocio lo tomaron de TOMS, una empresa radicada en los Estados Unidos pero de origen argentino que, desde 2006, dona alpargatas a niños necesitados por todo el mundo. Por cada par que venden donan otro. A partir de la lectura de esta experiencia, los jóvenes se inspiraron, y decidieron diseñar su propia pelota y armar una empresa con las mismas características.

En junio de 2015, los fundadores lograron el puntapié: recaudaron más de $ 65.000 a través de Ideame, la plataforma de crowdfunding. En septiembre del mismo año, sumaron la certificación como empresa B. “Estamos dejando de ser una start-up y empezamos a ser una empresa. Tenemos dos personas contratadas, que se encargan del marketing digital y de las ventas, respectivamente”, dice González de Biase.
Los tres socios vienen de caminos profesionales muy distintos, pero los une la pasión por el fútbol y una larga amistad. Peria estudió Ciencias Políticas, mientras que Leiton es diseñador gráfico y González de Biase se formó en Administración de Empresas.

“Hoy podemos vivir de esto y dedicarle todo nuestro tiempo”, asegura Leiton.
El objetivo general es que haya más chicos con acceso a una pelota de fútbol, ya que FC Bola encuentra en el deporte una herramienta para el desarrollo social. González de Biase opina: “Más que una pelota, vendemos un concepto que es involucrarse. Esta es una forma de aportar un granito de arena”. El complemento donativo hace que el balón sea mucho más que un producto; lo transforma en parte de una historia, de una misión y de un movimiento al que cualquiera puede unirse.

“Actualmente, trabajamos con más de 30 organizaciones sociales en todo el país. Nuestro gran aliado es Red Solidaria. Ellos nos van marcando el camino. También trabajamos con Red de Comunidades Rurales, quienes nos dicen cuáles son las escuelas más necesitadas del país. El requisito es que las organizaciones sean transparentes porque eso nos da transparencia a nosotros”, desarrolla Peria. 

La inicitiva cuenta con diversos canales de venta. Por un lado, una tienda online. Por el otro, negocios que venden los productos. El principal distribuidor es Falabella, que les da la posibilidad de vender las pelotas en seis provincias. Además, comercializan en otras tiendas, pero ninguna es de deportes, ya que no quieren que la pelota pase desapercibida. En este momento, tienen cinco diseños y tercerizan la producción porque están concentrados en desarrollar la marca. Los precios varían entre $ 399 y $ 519. La intención es que el producto sea un poco más barato que las marcas más conocidas.

González de Biase reconoce que un factor clave en el crecimiento fue la venta de pelotas a empresas. “Un día nos invitaron a un evento de sustentabilidad de Hipermayorista Makro para contar la experiencia de FC Bola. El CEO de Makro nos contactó con los referentes de distintas multinacionales. Ellos nos permitieron escalar porque nos empezaron a hacer compras grandes. También vendimos pelotas al gobierno de la provincia de Corrientes. Hoy, por nuestra estructura, apuntamos a aumentar las ventas a empresas y a sus departamentos de RSE. De todos modos, sabemos que es muy importante llegar al consumidor final”.

Al mirar hacia adelante, los fundadores dicen que tienen la intención de crecer en el país de manera federal e instalarse como marca con un valor agregado. También les gustaría poder lanzar FC Bola en otros mercados. “Tenemos la ventaja de que al fútbol se juega en todo el mundo. Primero, nos gustaría desembarcar en los Estados Unidos a través de una plataforma de financiamiento como lo hicimos en la Argentina. La idea es empezar de la misma manera con Kickstarter o Indiegogo. Allá, el crowdfunding está más aceitado y todos saben lo que es una empresa social”, cierra Peria.

Ficha técnica

Lanzamiento: 2015

Fundadores: 3

Pelotas donadas: más de 6.000

Facturación anual: $ 3 millones

Empleados: 2