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Un Israel para descubrir

El desierto del Neguev ofrece múltiples actividades para los visitantes ávidos de aventuras. Agroturismo, trekking y hasta paseos en camello, un abanico de opciones que vale la pena conocer.

Ben Gurion, uno de los creadores del Estado de Israel, ya afirmó hace medio siglo que "es en el (desierto) del Neguev donde la creatividad y el espíritu pionero de Israel será comprobado". Desde entonces, ha sido una obsesión para los israelíes aprovechar las posibilidades de este desierto que supone la mitad del territorio del país y en cuyo extremo se encuentra Eilat, la ciudad israelí en el Mar Rojo, destino conocido por los amantes del buceo. Aunque el camino entre Tel Aviv o Jerusalén y el Mar Rojo se puede hacer en un solo día en coche, vale la pena hacer una (o varias) paradas en el Neguev. Una opción interesante que permite conocer a la población local, es pasar la noche o visitar algunas de las granjas de la región abiertas al turismo.

Agroturismo

A 45 minutos de Beerseba, la ciudad también conocida como puerta del desierto, se encuentra una de estas granjas: Orlyya Farm sobre la carretera 40. En ella se puede pasar la noche en tiendas de campaña por 80 shekels la persona (20 euros) o 600 shekels (150 euros) en una cabaña para dos personas con todas las comodidades. Desde este alojamiento rural se pueden realizar paseos a pie o en bicicleta por el desierto, hacer yoga o disfrutar de las estrellas. En Orlyya también se produce de forma artesanal el aceite de Argan, excelente para la piel, y el visitante puede ver su proceso de producción así como comprar este exclusivo producto.
Otra opción de este tipo de agroturismo en el Neguev es la Carmey Avdat Farm, cerca de la carretera 40, donde se cultivan orquídeas, olivos y viñedos.

Avdat, y las ciudades nabateas

Muy cerca de ambas granjas, y sin alejarse en la ruta 40, se encuentra Avdat, una de las antiguas ciudades Nabateas que formaban parte de la ruta del incienso. Ubicada en un promontorio sobre el que luego se establecerían los romanos, es una visita muy recomendada. Cuenta con un centro de información donde se explica la historia del pueblo Nabateo. Además en la misma hay una estación de servicios y restaurantes donde los viajeros hacia el sur pueden reponer fuerzas.

Cráter Ramón

Unos kilómetros más hacia el sur se encuentra el Cráter Ramón, que es la formación geológica única en la península del Sinai, y casi en el mundo. Se trata del "agujero" no lleno de agua más grande del mundo, además de un gran reservorio donde se pueden encontrar 80 tipos de minerales y diferentes tipos de formaciones geológicas. Justo en su entrada se encuentra la localidad de Mitzpe Ramón que cuenta con todo tipo de alojamientos. En su centro de interpretación se da a conocer la historia de esta formación geológica, así como la vida del primer astronauta israelí, también de nombre Ramón.

Eilat

La carretera 40 de Israel termina en Eilat, el balneario israelí en el Mar Rojo conocido por ser un destino perfecto para el buceo y por su clima seco y cálido, además de ser un destino de compras sin impuestos. La oferta de actividades de la ciudad turística es muy amplia, desde paseos en camello, hasta un aquarium que incluye un observatorio ubicado bajo el mar, el Under Water Observatory Marine Park. Sin olvidar el Dolphin Reef Eilat, donde es posible bucear y nadar con delfines que viven en libertad en el mar rojo, aunque están acostumbrados a la presencia humana.

El sendero de Israel

Cerca de Eilat se encuentra el Timna Park, otro parque natural del Neguev que merece la pena visitarse tanto por sus vistas, como por su historia y formaciones geológicas. Situado a 45 minutos, esta antigua zona de minas de cobre que fueron explotadas en época el emperador Ramses, se puede visitar en coche, hasta ciertos puntos, y luego caminando o en bicicleta siguiendo alguna de las 10 rutas señalizadas tanto para viajeros en buena forma física como para los más perezosos.
Por el Parque Timna también pasa el Sendero de Israel, una especie de Camino de Santiago local, que está perfectamente señalizado para los amantes del trekking. Aunque todo el Sendero está planificado para recorrerse en 21 días, vale la pena realizar alguna parte si se tiene tiempo, bien al bajar a Eilat o de regreso a Tel Aviv, para empaparse del espíritu del Neguev, el desierto de Israel.