U$D

MIÉRCOLES 19/12/2018
Dólar Banco Nación
/
Merval

Tissera: "La ayuda que llega es solo asistencial y no soluciona nada"

El titular de Cáritas advierte que las medidas tomadas por el Gobierno para evitar una escalada de la conflictividad social son "insuficientes", en medio del grave deterioro social que vive el país. Descarta posibles "desbordes" como los ocurridos en el cierre del fatídico 2001, aunque alerta: "La gente tiene demasiado sufrimiento y no quiere agregarle más, pero tampoco hay que aprovecharse de su paciencia". También, dice: "Me duele lo mal que se habla del Papa Francisco en la Argentina".

Tissera:

El titular de Cáritas y obispo de Quilmes, monseñor Carlos Tissera, conoce de primera mano la dura realidad del conurbano bonaerense. En una entrevista con 3Días, alerta sobre el deterioro social y la pérdida de empleo que viven hoy muchos argentinos y le pide al Gobierno que "escuche" el reclamo de los que más sufren la crisis.

- Estamos a las puertas de un nuevo diciembre, una fecha complicada en la Argentina, más aún este año, con la grave crisis que atraviesa la economía. ¿Cómo está viendo la Iglesia y Cáritas la situación social?

-Diciembre para nosotros, que somos cristianos, es sobre todo la Navidad, las comunidades están muy centradas en el cierre de las primeras comuniones, organización de los pesebres, nunca dejamos nuestra misión evangelizadora. Evidentemente, está muy ligada también la Navidad a un niño que nace pobre en medio de los pobres y a lo que significa esta situación que vive hoy la gente. Cáritas organiza campañas en torno a la Navidad, como en torno a la cuaresma, que son tiempos en los que se nos invita a una mayor misericordia. Nuestra mirada es pastoral, en todo dolor estamos presentes, con nuestras campañas, visitas, sembrando esa palabra de vida que va unida a un socorro, a veces una canasta, un bolsón, cosas que nacen del espíritu cristiano. Ahora, sobre la pregunta puntual de la situación social, se dice que en diciembre suelen pasar cosas, en algún momento ha habido saqueos a supermercados... yo puedo decir lo que veo en mi zona.

- ¿Y qué ve hoy?

-Lo que yo veo, que ya lo hemos dicho antes, es que el aumento de la pobreza ha sido progresivo. Lo que maneja Cáritas, no sólo en mi diócesis sino en todo el país, es que ha habido un aumento de los niños, de los adolescentes en los comedores, en las casas de niños, también se suma a que no solamente los chicos necesitan más que se les refuerce la merienda, que por ahí antes tenían un desayuno, un almuerzo y a veces una copa de leche, ahora es una merienda casi cena, merienda reforzada, pero también se da el hecho de que los chicos o llevan algo a su casa, porque en la casa hay un papá o una mamá sin trabajo que lo necesita, o un abuelo, y algunos se acercan a los comedores, incluso. Esto se ha ido dando progresivamente desde hace un tiempo en todo el país, por supuesto que acá en el Gran Buenos Aires es mayor la demanda. Desde el Gobierno han aumentado la ayuda, porque tenemos en algunos casos convenios, también otras instituciones, pero no en el grado suficiente. Y estamos hablando nada más que de lo alimentario, no hay ninguna otra clase de ayuda.

- Hay paliativos oficiales que se anunciaron estos días que apuntan a bajar la conflictividad social. El bono a la AUH, a jubilados, en el caso bonaerense, refuerzo a la asistencia alimentaria... ¿Alcanza? ¿O temen desbordes como hubo en otras épocas de crisis? En la puerta de algunos supermercados en el conurbano ya hubo gente pidiendo comida.

-Sí, ha habido. Yo no veo un desborde, porque la gente también ve que ya más violencia de la que se está sufriendo no quiere, porque sería agregar un sufrimiento a lo que ya está sufriendo, más muertes, heridos... Se está viviendo también el problema que causa la droga en nuestros barrios. Acá no hablamos de un diciembre, hablamos de todos los días, tenemos chicos, adolescentes que mueren, algunos violentamente, por estos ajustes que se dan en las distintas bandas, no hablo de las grandes, a veces las pequeñas bandas que se pelean por el menudeo, pero también el que va muriéndose porque se está desnutriendo por la misma droga, platita que encuentran es para el consumo y eso se da desde hace tiempo.

- El Gobierno apenas llegó al poder anunció su decisión de enfrentar con firmeza el avance del narcotráfico. ¿Notan cambios?

-Es la misión del Gobierno, pero yo creo que no hay demasiados cambios. Pero déjeme decirle en cuanto a la violencia, no creo en grandes desbordes, la gente lo que menos quiere es andar perdiendo más vida de la que ya pierde. Que puede haber agitadores, y... los hay. Pero la gente tiene demasiado sufrimiento y no quiere agregarle más. Ahora, tampoco hay que aprovecharse de la paciencia de la gente. El hecho de que uno va a comprar y todos los días aumentan los precios es también una violencia que duele. La gente quiere vivir en paz, pero hay cosas que duelen mucho, como por ejemplo en nuestra zona, el cierre de las fuentes de trabajo, las pymes, la changa que está disminuyendo, hay un deterioro laboral. Lo que puede ser una ayuda, un bolsón, es una cosa muy asistencial y mínima, con eso no se soluciona nada.

-¿Hay insensibilidad de parte del gobierno de Macri como denuncian en la oposición frente a este deterioro social?

-Son los hechos, yo no sé cuál es la intención, no es mi ámbito, lo mío es organizar y acompañar todos los planes que estamos haciendo, no solo de asistencia sino de promoción, lo que pasa es que ahora estos planes están muy reducidos. Nuestra colecta ha sido mayor en cantidad de plata sonante, pero menor comparándola con la inflación. Hemos perdido, y nuestros proyectos a nivel nacional, etc. se sostienen con lo que la gente aporta voluntariamente en las colectas, y a veces alcanza para lo mínimo. Estamos exigidos en lo asistencial, pero nuestro ideal es lo promocional, que la gente pueda tener su huerta, hacer su pan y venderlo, tener un taller...

-El mes pasado estuvo con el Papa en Roma. ¿Cuál es la mirada de Francisco sobre lo que pasa hoy en la Argentina?

-Estuve participando del sínodo de los obispos, estuve con el Papa todos los días de octubre, sentado mañana y tarde, éramos 260 obispos, más los 40 jóvenes, más los peritos, más de 300 personas, de modo que más que de tomar un mate con Francisco no pasaba, pero sí hablando de temas, el tema era la juventud a nivel mundial, pero había temas comunes, diversos enfoques o realidades según sea Asia, Australia, Canadá, Irak, Francia, Venezuela, Argentina, a él le preocupa el mundo entero. ¿Cómo no le va a preocupar la Argentina? Conversamos de todo lo que está pasando en la Argentina y en América, que lo manifiesta en sus documentos, más claro de lo que habla en sus documentos... no se va a inmiscuir en problemáticas políticas ni nada de eso porque no es su misión. Pero él reza y le preocupan fundamentalmente los que más sufren. Y nosotros como pastores lo que tenemos que hacer es alentar sobre todo lo que llamamos esa amistad social.

- Sin embargo, la grieta se ha ido ensanchando en este tiempo y las divisiones persisten...

-Hay como una cuestión de enfrentamiento, pero también hay un deseo de mayor entendimiento, uno no puede apagar eso, un deseo de la gente, acá lo que más hace falta en toda la dirigencia, y me incluyo como pastor, es escuchar.

- ¿Y le falta escucha al Gobierno?

-Creo que nos falta a todos mucha escucha y ver las realidades concretas de la gente. La gente no pide grandes cosas, pide poder traer el pan a la mesa, compartirlo en familia, pretende vivir tranquila, pudiéndose levantar a la mañana, saber que tiene que ir al trabajo, volver... La mayoría de los pobres están en su casa y no tienen ni para pagar el colectivo, se miden en todos sus gastos; el jubilado que tiene que andar midiendo su pesito... Desde que llegué a Quilmes estoy pidiendo que se vea el tema de la salud, a veces hay una sola clínica para atender 36 mil jubilados, esas cosas que son de años, y se han ahondado porque antes por ahí la mejora alcanzaba para otras cosas, ahora hasta tiene que calcular para tomar el colectivo para asistir al hospital. Estamos viviendo un momento de deterioro en la vida social pero también donde hace falta escuchar mucho y responder con cosas que estén al alcance de la gente, que no sean simplemente para un título y para terminar el año.

- ¿Lo dice por los paliativos del Gobierno para garantizar la paz social?

-Claro, me parece que también tiene que haber de todas las dirigencias la búsqueda de la escucha de la gente, unirnos para reclamos justos.

- ¿Por qué no viene el Papa a Argentina?

-Tiene que responderlo él. Ahora es Papa del mundo, lo que me duele es lo mal que se habla de Francisco en la Argentina. Y yo cuando he estado en Roma, con obispos de todo el mundo, las maravillas que hablan del Papa, eso me da mucha alegría. Acá se habla mal de él, pero yo vivo en el medio de la gente y en el pueblo lo adoran. Los que hablan mal acá son algunos que instalan el tema, otros repiten y muchos se lo creen.

- ¿Quién lo instala? ¿El Gobierno?

-No creo que sea del gobierno simplemente, se ha hablado mal antes también de Francisco, no es una cuestión de gobierno. Esto de no venir lo pusieron como que es de este gobierno y el Papa recibió a ambos presidentes (por Cristina Y Macri), no es una cuestión política, él lo ha considerado y lo ha dicho: que cuando él en su corazón sienta que tenga que venir y pueda, porque su agenda es complicada, (lo hará). Hoy, que estamos con esta problemática, alguno me decía, "si viene el Papa se arregla". Mire... no hay que creer en las hadas.

Comentarios1
Henry Alianel
Henry Alianel 04/12/2018 04:44:00

Salgan a laburar, vagos.

Más notas de tu interés