REPORTAJE 3D - margarita stolbizer

Stolbizer: "La reforma previsional es mala, inoportuna y con grandes costos sociales"

La diputada del GEN con mandato cumplido critica la "soberbia electoral" de Macri por avanzar con una ley que "perjudica a los jubilados" y lo acusa de "traicionar" la promesa de diálogo que hizo al llegar al poder. También dice que es "inconcebible" que Cristina ocupe una banca en el Senado y pide recuperar "la capacidad de indignación". El Congreso, "una etapa concluida".

Margarita Stolbizer tomó distancia de la escena nacional poco después de la elección de octubre pasado que la dejó afuera del Congreso. Pero en este diciembre caliente decidió romper el silencio y en un reportaje con 3Días deja algunas definiciones políticas que parecen alejarla definitivamente de las especulaciones que se tejieron tras los comicios legislativos sobre un posible acercamiento suyo al Gobierno, luego de su frustrada alianza con Sergio Massa. La líder del GEN critica duramente la reforma previsional impulsada por el oficialismo, sostiene que el gran desafío del espacio progresista es construir una oposición ética y democrática que claramente Cristina Kirchner no representa, y pide retomar el camino del diálogo "para frenar la violencia".

Finalmente el Gobierno logró sacar por ley la reforma previsional en medio de durísimas críticas. ¿Es un triunfo pírrico de Cambiemos?

-Podría decirse que sí. Es una mala reforma, porque perjudica a los jubilados. No es una buena propuesta encontrar fuentes de ahorro quitándoles a los que menos tienen. Ha sido costosa políticamente para el Gobierno, que cometió muchos errores y traicionó la propuesta de diálogo que había hecho el Presidente. Igual que los K en su momento, festejan tener número para aprobar una ley, sin importar que lo que están haciendo sea malo.

¿Dilapidó capital político Macri al insistir con esta reforma sin buscar mayor consenso? Más allá de la violencia fuera del Congreso, hubo cacerolazos espontáneos y apenas han pasado dos meses de que ganó las elecciones...

-Por supuesto. Y fue una demostración de la soberbia y la prepotencia de los votos en que caen rápidamente los que ganan. Han dicho lo mismo que CFK: "Si quieren ganar, preséntense en elecciones. Nosotros ganamos, podemos hacer lo que queremos". Los réditos del corto plazo no son sostenibles de este modo. Hay enojo, pero lo más reprochable vuelve a ser que reavivan al kirchnerismo como oposición y le dejan todo el campo libre para que vuelvan a instalarse. En términos sociales, lo que viene será peor.

¿Quién creés q está detrás de la violencia que se vio estos días? ¿Hay sectores políticos que quieren terminar con el gobierno de Macri como denuncian algunos oficialistas?

-Hay sectores políticos y sociales radicalizados, incentivados por los errores del propio Gobierno. La violencia no tiene ninguna justificación, mucho menos la que se genera desde el propio Estado. La violencia ha sido directamente funcional al Gobierno. Porque la mayoría de los argentinos no quiere volver al pasado. Hay que aprender a ser oposición democrática: no es a los cascotazos.

¿Creés que el kirchnerismo se autoinculpa al no haber condenado la violencia? Sólo se los veía preocupados por hacer caer la sesión...

- Estamos tironeados por dos extremos que se retroalimentan entre sí. A ninguno le importa lo que pasa con los jubilados, o con los pobres. Solo piensan en acumular y ejercer poder. Esa ha sido la motivación de Macri en una reforma que, además de mala, es inoportuna, innecesaria, con grandes costos sociales. Y el kirchnerismo quiere mostrar que sigue teniendo poder, capacidad de movilizar y de condicionar al Gobierno. Hay que condenar la violencia. La sesión especial en las horas de las cuestiones de privilegio fue un bochorno. En el debate sobre la reforma previsional eran más convincentes Tundis, Arroyo y Lousteau que cualquiera de los kirchneristas, por sus pobres argumentos, chicanas y por hacerlo de manera violenta dentro y fuera del Congreso.

En otras oportunidades el Gobierno retrocedió ante el malestar que generaron algunas de sus medidas. No esta vez. ¿Será porque, como dicen ellos, si no los números no cierran?

-Lo de los números es el gran engaño, que empezó con la amenaza del Presidente una semana antes, cuando dijo que si no se aprobaba la reforma, el país podía estallar. Me llama la atención que pasó casi como si nada. Hay muchas posibilidades de obtener recursos para bajar el déficit antes que tocar los haberes de los jubilados, no quieren hacerlo. Seguirán con la quita de retenciones a las mineras y al campo y mucho gasto público innecesario, pero escondido. Ni que hablar de la plata que siguen poniendo en la AFI y que no sirve para nada porque nada hacen en serio de tarea de inteligencia. En el no retroceso hubo soberbia electoral y también los consejeros presidenciales que le quieren hacer mostrar una autoridad de golpe en la mesa que es equivocada. Creo que los gobiernos que saben escuchar se fortalecen. Y el kirchnerismo en la calle y CFK en el Senado le siguen dando una mano para agitar el fantasma del miedo al pasado.

¿Temés una escalada después del nivel de violencia que se vio en estos días?

-Estamos viviendo tiempos violentos, en general, en la calle y en muchos lugares. La política debería adoptar ejemplaridad para incentivar una cultura del respeto, la tolerancia y la buena convivencia, pero se hace lo contrario. Naturalmente estas tensiones descomprimen cuando llega enero. Pero no estamos a salvo de que esto se repita el año que viene. Las fuerzas de seguridad actúan de acuerdo a las instrucciones que reciben, ahí está el problema. Creen que tener autoridad es mandar a reprimir. Es necesario frenar la violencia, pero no se puede hacer con más violencia desde el Estado. Debe retornarse un camino de diálogo.

Tomaste distancia de los medios tras el comicio de octubre. Vista hoy en perspectiva, ¿la alianza con Massa fue un error político?

-No considero un error el acuerdo con Massa. Estoy convencida que ha sido una decisión correcta, hemos unido dos agendas muy potentes: la agenda social de Massa y el FR, orientada a trabajadores, pymes y producción; y la agenda institucional y de DD.HH. del GEN, con justicia, transparencia y género como ejes. Pero el contexto nos fue desfavorable porque fue muy exitosa la estrategia de polarización y miedo que generaba el kirchnerismo y en particular CFK en la Provincia.

Se habló de un posible acercamiento a Cambiemos y a Vidal, que en principio negaste. Hoy, ¿aceptarías un cargo si te lo propusieran?

-Siempre he tenido con Vidal una relación buena, la hemos apoyado en muchas de sus iniciativas. Ella puede mostrar buenas intenciones, pero no buenos resultados de gestión. Demasiado sciolismo en sus políticas y en su Gabinete. Después de la elección no hemos tenido ningún acercamiento, ni mío ni del partido. Estoy segura que no voy a recibir ninguna propuesta porque ellos me respetan en mi diversidad. No podría entrar al Gobierno porque la sociedad espera de mí el ejercicio de una buena oposición. Y eso es lo que hace falta. No podemos permitir que la oposición a Cambiemos sea CFK. Para la democracia y para el país, hace falta una oposición y una alternativa progresista y ética que ella no puede representar.

¿Cómo imaginás tu futuro político?

-Nunca entendí la política solo desde el cargo, sin perjuicio de la visibilidad que otorga. Mis años de mayor producción política fueron cuando renuncié a la UCR y formé el GEN. Más que nunca, hace falta trabajar para recuperar una cultura de partidos, una expresión del progresismo ético que defienda valores sociales, humanos y morales. Me siento muy cómoda fuera del Congreso, lo considero una etapa concluida. No es bueno aferrarse a los cargos.

La situación judicial de CFK está hoy aún más complicada, sobre todo en la causa por el encubrimiento de AMIA. ¿Qué creés que va a ocurrir con el pedido de desafuero y prisión preventiva que pesa sobre ella?

-Hoy parece que CFK será protegida por la corporación política, como lo han hecho con Menem. Y su presencia es muy funcional al Gobierno, que prefiere tenerla ahí para sostener su estrategia de miedo. Las causas deben prosperar porque los delitos se cometieron y las pruebas están. Es inconcebible que esta señora sea miembro del Congreso, que siga mirando con soberbia y que tantos argentinos permanezcan frente a eso como si nada. Debemos recuperar capacidad de indignación. Pero la lucha contra la corrupción no es solo hacia el pasado, sino un compromiso con el futuro para que no nos vuelva a ocurrir.

Las definiciones de Margarita

- "En el no retroceso (de la reforma previsional) hubo soberbia electoral y también los consejeros presidenciales que le quieren hacer mostrar una autoridad de golpe en la mesa que es equivocada"

- "No considero un error el acuerdo con Massa. El contexto nos fue desfavorable porque fue muy exitosa la estrategia de polarización y miedo al kirchnerismo"

- "Vidal puede mostrar buenas intenciones, pero no buenos resultados de gestión"

- "No podemos permitir que la oposición a Cambiemos sea CFK. Hace falta una oposición y una alternativa progresista y ética"

- "Es inconcebible que CFK sea miembro del Congreso y que tantos argentinos permanezcan como si nada. Debemos recuperar capacidad de indignación"

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