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"Stanley no tiene mala leche pero es la señora que reparte limosna"

El dirigente social acaba de publicar La clase peligrosa, en donde narra, en primera persona, cómo es la vida de aquellos que quedaron excluidos de la economía capitalista y se las ingenian para sobrevivir.

Juan Grabois es abogado, traductor y docente de la UBA. Aunque, en los últimos años, comenzó a tener presencia en los medios no solo por su amistad con el Papa, a quien conoció de cerca cuando era Jorge Bergoglio, sino por su militancia social en el Movimiento de Trabajadores Excluidos y en la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). En estos días, además, publicó La clase peligrosa (Planeta), en donde narra, en primera persona, quiénes forman parte de esta clase, que no es más que el resultado social "más cruel", dice, de una economía globalizada.

Escrito en primera persona, e intercalando reflexiones y cifras contundentes, Grabois permite conocer cómo es la vida de esa "clase peligrosa" y cómo se las ingenia para sobrevivir en un mundo que parecería haberle dado la espalda hace tiempo. En un mano a mano con 3Días, habla de la "economía popular" que implementaron estos sectores excluidos, su vínculo con la ex presidenta Cristina Kirchner, a quien considera que intentan proscribir, así como también su relación con el actual gobierno.

En tu libro hablás de la "economía popular". ¿Qué es?

-Es una práctica de resistencia frente a la exclusión del mercado laboral. Hoy, en la Argentina, es eso. ¿Por qué popular? Porque los medios de producción están en posesión de los sectores populares. Se construye con tres características: que los medios de producción están en posesión de los trabajadores, de los sectores más humildes; que se hace a partir de relaciones de trabajo atípicas, es decir, que no es en relación de dependencia, que no es lo mismo que el trabajo en negro; y que la lógica de funcionamiento está muy asociada a la cultura popular del sector. La economía de mercado tiene una característica que es la racionalidad positivista, lógica, en la organización de los factores de producción. En la popular, como no hay una racionalización y una planificación en función de la acumulación, sino de la vida, lo que rige las relaciones es la cultura popular.

Si bien no compite con la economía capitalista, parecería que sin ésta no podría existir. Por ejemplo, no habría qué reciclar...

-Eso es así. Lo que decís es tan cierto y le agrego algo más: lo que genera renta son los sectores capitalistas de alta rentabilidad, los competitivos, es decir, en la Argentina, la exportación de commodities, algunas empresas como Techint o las de Bulgheroni, que generan rentas. La economía popular, necesariamente, tiene que recuperar, redistribuir, a través de la lucha social y política, parte de esa renta, para poder garantizarle al 30% de la sociedad que vive de la economía popular una vida con niveles de justicia social elementales. Si no hay desarrollo capitalista, la economía popular va a ser degradada y más pobre. No solo no es competitiva, sino que es subsidiaria de la economía del capitalismo. Por eso no es para idealizar, es una realidad de subsistencia y, cuando hay un elemento de resistencia, de consciencia, terminamos entendiendo que, a mayor crecimiento económico, no hay mayor empleo, no hay mayor igualdad: hay mayor capacidad de disputa. O sea, hay más por lo que pelear. Y la redistribución depende de la capacidad organizativa de los sectores populares para pelear parte de esa renta.

¿Te interesa postularte para algún cargo?

-No, no lo veo.

¿Por qué acompañaste a Cristina a Comodoro Py?

-Estoy cada vez más convencido de que llegado el caso de que se presente, la voy a apoyar.

¿Por qué?

-Tengo varios motivos. El principal es porque en los años de Macri hemos vivido un retroceso económico, político, jurídico y cultural enorme. Y es muy importante para nuestro país, y para América latina, que el gobierno de Macri no vuelva a ganar las elecciones. La candidata con más posibilidad de ganarle es Cristina. Esa es la razón fundamental, por una cuestión de realpolitik, de pragmatismo. Después, porque, insisto, yo reivindico su gobierno, pero con un alto nivel de crítica.

¿Por ejemplo?

-La corrupción. A mí no me van a vender el cuento de que la corrupción la inventó el Grupo Clarín. Eso no es verdad. Por ejemplo, la pésima gestión de su cuñada, de Alicia Kirchner. Por ejemplo, tener un personaje como De Vido manejando la obra pública del país. A mí me gustaría que ella vuelva, pero no ellos.

Imagino una alianza Cristina-Grabois. Vos tenés territorio...

-Yo no voy a empujar a la organización social a la política partidaria. No voy a poner eso al servicio de la candidatura de nadie. Una cosa es lo que yo haga a título personal, pero, nuestra organización se construyó para organizar el laburo, para resistir el capitalismo, y el capitalismo va a seguir con Cristina, si ella gana y acepta nuestras propuestas de política pública, lo peor que podemos hacer es desmovilizarnos. La organización social tiene que estar todos los días hinchando las pelotas para que cumplan. Creo que podemos aportar, los militantes de mi generación, tanto en el terreno social como el sindical, el estudiantil, el intelectual, artístico, del movimiento de mujeres, etc. es que no tenemos los vicios de la política tradicional. Y que por lo menos los que se formaron conmigo, hay una cosa medio talibán de austeridad personal. Si te querés dedicar a esto, tenés que renunciar a los beneficios de una vida burguesa o de clase media más tirando para arriba.

Y si ganara Cristina, ¿qué le pedirías?

-Un Ministerio de Integración Comunitaria para nivelación social, digamos, la integración urbana, la economía popular, etc., y la Oficina Antocorrupción. Y ahí pongo a 10 fanáticos a que fusilen a todos los chorros. O que sea por concurso público o que se vote por Internet, no sé, cualquier cosa. Pero que eso no vuelva a pasar. Eso no tendría que haber pasado nunca. Pero, si con el argumento de la corrupción, se la quiere proscribir a Cristina, que proscriban a todos. A todos los políticos. Porque todos hicieron campaña con guita de las empresas en negro. Todos. Porque hay un problema del financiamiento de la política que no es argentino, es mundial. Me interesa más pensar cómo se puede resolver eso que hacer de inquisidor. Como decía el Martín Fierro: "La justicia es como el cuchillo, nunca daña al que lo maneja". Entonces, ahora lo tiene este señor, la persigue a Cristina. Mañana lo tiene Cristina, lo persigue a Macri. Y, al final, no pasa nada, sigue todo igual.

¿La quieren proscribir?

-No tengo la menor duda de que la quieren proscribir, porque es lo que pasó con Lula en Brasil. Hoy, tenemos en nuestro principal socio o aliado geopolítico y comercial a un fascista, a un nazi, de presidente porque hubo un golpe de Estado preventivo. Porque meterlo preso a Lula fue un golpe de Estado. ¿Quieren hacer lo mismo con Cristina? Sí, quieren hacer lo mismo con Cristina.

Pero, vos no negás que fue corrupta. ¿No creés que debería ir presa?

-No. Yo no creo que ella haya sido corrupta. Digo que hubo corrupción en su gobierno.

¿Hablás con ella?

-Sí, hablamos bastante.

¿De qué? ¿Tienen una agenda en común?

-Hablamos bastante en términos filosóficos, en términos generales.

Cuestionás la gestión de Alicia Kirchner como ministra de Desarrollo social. ¿Por qué?

-Por su desconfianza reaccionaria hacia las organizaciones populares que no tributaban directamente a su sector político. Es decir, incapacidad de construir una relación sana entre el Estado y los movimientos populares.

¿Y qué opinás de Carolina Stanley?

-Es paradójico, no le puedo hacer la misma crítica porque está en un marco de un gobierno tan antipopular, tan neoliberal, que es lógico que ese ministerio es un limosnero, es decir, es un lugar en donde se reparte limosna. Y Carolina Stanley es la señora que reparte limosna, entonces, no espero nada de ahí, más que las cosas que se consiguen a través de la correlación de fuerza. Lo que yo digo, que le molesta a algunos compañeros demasiado sectarios, es que es una mujer con la que se puede hablar, no tiene mala leche. Esas cosas las pienso, que es una buena mina. Cumple una función en un gobierno que, para mí, es una administración colonial en la Argentina, ni siquiera es un gobierno.

El movimiento

"Es una palabra que uso en el libro para transmitir que las cosas que hacemos desde nuestras organizaciones de base son parte de un movimiento más general, que no tiene organización centralizada y no es de los últimos años ni es solamente argentino. Son las acciones de resistencia de los excluidos, combinados con los indignados: los que sufren la injusticia en su rostro más horripilante y los que nos indignamos por esa injusticia que, en una alianza, a veces explícita, tácita, mal o bien trabajada, sobre todo en el terreno de la solidaridad cotidiana, más que en el de la política superestructural o partidaria, resistimos el capitalismo de exclusión".

Comentarios6
Alfredo Bigger
Alfredo Bigger 27/10/2018 08:59:29

Otro BOLUDO coptado por Kristina. Si realmente piensa que K no robó, que no es la JEFA del afano...es porque también le lavaron el cerebro y es sumiso a Kristina. No tiene pensamiento propio.....sino que hace lo que dice la JEFA.

Chinsalta Chinsalt
Chinsalta Chinsalt 26/10/2018 08:02:23

Che, porque no prueban trabajando eh?

Raul Nieto
Raul Nieto 26/10/2018 07:31:33

Propio pensamiento kirchnerista eso que llama limosna es el esfuerzo de miles de argentinos pagando impuesto y trabajando diariamente y que le cuesta mucho llegar a fin de mes pero no exige la limosna

Juan Carlos Lopez
Juan Carlos Lopez 26/10/2018 06:42:26

Este es un chanta, que se va a hacer millonario, montado (como siempre), en el lomo de los pobres. �Porque no se mete en pol�tica, si realmente quiere cambiar la realidad?. Es indudable que gana mas mangueando en nombre de los "pobres".

Juan Carlos Avila
Juan Carlos Avila 26/10/2018 03:07:25

Excelente articulo.

Daniel Britez
Daniel Britez 26/10/2018 08:41:54

Podría ser , supongo que tu Santo Padre va a ayudarla con otra parte y vos vas repartir lo que manden desde el Vaticano . Si es que realmente se quiere paliar el tema; ahora si es por hablar por hablar , es mas de lo mismo

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