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Si se arma la Superliga, el Gobierno le dará 50% más fondos a Fútbol para Todos

La disputa por el control de la Asociación del Fútbol Argentino también incluye la continuidad del programa. Los clubes argentinos pidieron $ 3000 millones por los derechos del próximo campeonato y desde la Casa Rosada contraofertaron $ 2500 millones condicionado a la creación del nuevo torneo. El último año del kirchnerismo la AFA cobró $ 1665 millones

La continuidad del fútbol en la Argentina es una cuestión de Estado. No hay nada que lo pueda frenar y para ejemplo sólo hace falta recordar que en el gobierno de De la Rúa levantó el Estado de Sitio para que Racing pueda jugar y salir campeón.

Así es que en medio de los problemas judiciales, las elecciones truncas, la situación acéfala y la espada de Damocles de la desafiliación de la FIFA, los dirigentes se reunieron con el gobierno nacional para discutir cuánto pagara el Ejecutivo por los derechos de televisación del próximo campeonato.

Ayer al mediodía ingresaron a Casa Rosada un grupo de dirigentes de clubes de diferentes categorías conformado por Daniel Angelici (Boca), Rodolfo D‘Onofrio (River), Hugo Moyano (Independiente), Claudio Tapia (Barracas Central), Daniel Ferreiro (Nueva Chicago), Eugenio Zaffaroni y Pablo Toviggino (Presidente del Consejo Federal) para reunirse con el secretario de la Presidencia, Fernando de Andreis, el hombre que tiene a su cargo el programa Fútbol para Todos.
Según explicó una fuente de la casa del fútbol los clubes pidieron $ 3000 millones por los derechos de televisación.

De su lado, el secretario general del Gobierno, la oferta fue de $ 2500 millones pero condicionada a que la ya famosa Super Liga sea aprobada por la Asamblea Extraordinaria de AFA.

Si se cumpliera con esta condición el Gobierno pagaría un 50% más que lo que desembolsó por el último campeonato la administración de Cristina Fernández de Kirchner –habían pagado $ 1665 millones–. Y alrededor de un 43% más de lo que pagó para el campeonato de la primera mitad del año.

Pero la condición del Gobierno no es excluyente pero sí modifica el monto. Si no hay Superliga, el monto se reduce a 1800 millones de pesos.
En el mismo encuentro el Gobierno también dejó en claro que si aparece una oferta superadora de parte de algún privado rescindirá el contrato.

La aclaración tiene que ver con que en Jefatura de Gabinete persiste la idea de, una vez definido cómo será el torneo local, retomar el llamado a licitación internacional que dio de baja y para el que sólo se habían presentado dos carpetas.

Asimismo, y si no existe una oferta superadora, el Gobierno mantendrá el formato del primer campeonato en donde le vendió a los canales de televisión de aire la televisación de los partidos.

En paralelo, la Secretaría General de Dirección de Patrimonio y Suministros lanzó una licitación pública Nº 11/2016 Expediente Nº 147533/16 que tiene como objeto "la contratación de servicio de provisión de unidades móviles, cámaras adicionales y accesorios varios, para la generación de imágenes televisivas y audio en vivo, desde los estadios, en ocasión y desarrollo de los encuentros de fútbol a disputarse en el territorio nacional para ser transmitidos en el marco de la competencia del programa Fútbol para Todos".

Los dirigentes se reunieran con sus pares durante el fin de semana e intentarán llevar una respuesta el próximo martes 11 de julio, fecha acordada para reunirse nuevamente en la Casa de Gobierno. La idea de tener un paréntesis de once días es darle tiempo a los dirigentes para que terminen de acordar la SuperLiga y que el campeonato que comienza en agosto de este año concluya en junio de 2017.

Las negociaciones parecen haber encontrado un cause y así lo hizo saber Hugo Moyano quien, al salir del encuentro dijo que "viene todo bien".
En medio de esto, la Justicia sigue adelante con la investigación por la cual procesó a los últimos tres Jefes de Gabinete de la administración anterior –Aníbal Fernández, Juan Manuel Abal Medina y Jorge Capitanich– y un grupo de dirigentes –, Luis Segura, y otros ex dirigentes de esa entidad como José Lemme, Carlos Portell, Miguel Angel Silva, Rafael Savino y Eduardo Spinosa– en la causa que se investiga el desvío de fondos del programa FpT.

En ese contexto, y luego del encuentro en Casa Rosada, varios dirigentes fueron al palacio de Tribunales donde la jueza a jueza federal María Romilda Servini de Cubría, por pedido de la Inspección General de Justicia, solicitó a Luis Segura, que continúe como presidente de AFA hasta el desembarco de la Comisión Normalizadora de FIFA.