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"Si hacen las cosas bien o mal no me importa tanto, pero que no roben"

Recordado por sus roles de Peperino Pómoro en Cha Cha Cha y Boluda Total en Todo por dos Pesos, ambos ciclos de humor de culto entre los 90 y comienzos de los 2000, Fabio Alberti emprendió un negocio gastronómico mientras prepara su regreso a la TV. En charla con 3 Días, opina de todo: los precios, los políticos y la corrupción.

Actor y humorista devenido en empresario gastronómico, Fabio Alberti abre las puertas de su puesto de hamburguesas en el bajo de San Isidro para hablar de los políticos argentinos, de corrupción y de la televisión que, según adelanta a 3 Días, este año lo tendrá de vuelta junto a Alfredo Casero, su compañero en el exitoso ciclo de los 90, Cha Cha Cha.

Como empresario gastronómico, ¿sufriste los aumentos de precios?
- La verdad que no porque tenemos muy buenos precios y no tuvimos la necesidad de aumentar nuestras tarifas a pesar que hace un mes aumentaron los alimentos. Recién la semana pasada tocamos un poco los precios y esperamos no volver a hacerlo.

¿Te preocupa la economía?
- No me desveló nunca la economía y no lo va a hacer ahora. Hay algo que noto desde que empecé con el puesto, y es que en Argentina hay una cultura de salir a comer. Lo digo desde mi lugar de consumidor también. En momentos de crisis la gente no deja de salir a comer, quizás lo hace menos. Enseguida, dejás de ir al cine o al teatro, o reducís otros gastos, pero la gastronomía tiene siempre su público.

¿Igual que el dólar?
- No tengo idea y lo feliz que me hace no saber. Me desintoxiqué hace tiempo del dólar.

¿De la política también?
- Nunca fui un apasionado de la política porque me aburre. Prefiero hablar de otras cosas, de cine, de fútbol, de arte.

¿Qué tendría que tener la política para que te entretenga?
- Más putas y más putos (risas).

Líos no le faltan…
- Sí, de eso siempre hay. Hay gente que se apasiona con la política pero no es mi caso y no espero que ningún político me salve ni salve al país.

¿No pensas la política como un medio para mejorarle la calidad vida a la gente?
- No, porque la política está hecha por hombres y no creo que un hombre pueda salvar a nadie.

¿Por qué?
- Porque me lo demuestra la historia. Tenemos 33 años de democracia y no ha cambiado mucho la cosa. Cualquiera que esté en el poder te va a cagar. Un día es uno, al otro día es el otro.

O sea que no sos ni fuiste militante de ningún partido…
- No tengo una posición marcada. Me considero anarquista.

¿Qué te parece la televisión en Argentina?
- Es berreta, la gente que la hace es berreta y así es su resultado.

¿Te gustaría volver a la pantalla chica?
- Sí, obvio, me encanta hacer cosas berretas. No me creo lo de la gran televisón argentina. Me parece todo medio pelo. Habrá alguna cosa mejor que otra pero, en el fondo, todos se quieren llevar la plata, sea estatal o privada, y a pocos les importa el producto.

Se habló mucho de contratos del Estado con actores afines al kirchnerismo ¿Cuál es tu posición?
- Que cada uno haga lo que le parezca. Yo hice teatro, armé mi espectáculo, agarré mi bolsito y me fui a laburar en el sector privado, porque creo que hay otras necesidades más importantes que las mías. Es lindo hacer reír y entretener, pero mientras haya miseria en el país hay que destinar los recursos a eso, después vendrá el entretenimiento. No sé si la gente que trabajó para el Estado, en el sector privado hubiera ganado esa cantidad de dinero.

¿Te gustaría que el Gobierno de Macri siga alguna de las políticas impulsadas por el kirchnerismo?
- Hay un montón de propuestasque suenan hermosas pero no les termino de creer. Me parece que hay un transfondo oscuro y me deja de gustar. Si los fondos del Fútbol para Todos fuesen para que los clubes solventen sus deudas, genial; pero, en realidad, termina siendo para que Grondona o quien esté haga de las suyas. La idea es buena, pero después se desvirtúa. Y así ocurre con la gran mayoría de las cosas. La verdad es que lo único que quiero es que no haya más corrupción. Todos podemos equivocarnos, pero robar es otra cosa y se supone que el policía, el juez, el político están para ayudar, no para afanar. Si hacen las cosas bien o mal no me importa tanto, pero que no roben más. Creo que en los últimos años robaron demasiado.

¿Nos falta crecer como país?
- Llevamos muchos años de retroceso, cada vez más. Tuvimos 20 años de militares, diez años de Menem, dos años de De La Rúa y 12 años de kirchnerismo. Estamos al horno. Hay países que avanzan, pero acá se retrocedió y hay mucha marginalidad.

¿Cómo se disminuye esa marginalidad?
- Imagino que con educación, con trabajo, con una cultura que te abra la cabeza, que no te la cierre. No sé si el Centro Cultural Kirchner te abre la cabeza. Creo que te la cierra.