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Protagonista del 2017

La autora nos invita a repasar nuestro 2016 para reflexionar sobre cómo estamos viviendo nuestra vida. "Ser protagonista del 2017 es entregarnos con la experiencia del pasado pero sin sus ataduras", sostiene.

Protagonista del 2017

Dijo San Agustín que "la felicidad consiste en tomar con alegría lo que la vida nos da y soltar con la misma alegría lo que la vida nos quita". Esta frase, que sirve casi de hilo conductor en el libro La llave de la buena vida del psicoterapeuta catalán Joan Garriga, nos invita a despedir sin juicios ni reproches lo que ya pasó para entregarnos a lo que viene.
Y lo que viene en pocos días es un nuevo año. El 2017 ya se siente cerca y la oportunidad que se nos presenta es única. Porque, aunque sabemos que el tiempo psicoemocional tiene sus reglas especiales y nunca es lineal y, aún sabiendo que medir la vida en años es sólo una convención, hacer un repaso de nuestro 2016 nos puede servir para reflexionar sobre cómo estamos viviendo nuestra vida.
Claro que muchas veces no es fácil. El ritmo frenético de esta época del año no ayuda para una compasiva introspección y los medios bombardean invitando a un balance rápido y superficial a modo de "tildar" lo realizado con cánones de éxito que nada tienen que ver con lo que en verdad nos hace plenos. La publicidad agota con familias y personas ideales y siempre felices, frustrando a cualquiera que ose compararse. Además, las experiencias vividas a veces no nos animan a querer volver sobre ellas. Sin embargo, hayan sido las que hayan sido, vale la pena el trabajo de revisión de lo vivido. Hayan sido ganancias o pérdidas, alegrías o complicaciones, siempre podemos recibirlas, hacerles un lugar en nosotros e integrarlas como aprendizaje.
Una idea que puede ayudarnos a revisar nuestro 2016 es imaginar nuestro propio año como si fuera una película. Claro está que los protagonistas somos nosotros. La idea es ir visualizando cada mes y elegir qué queremos que aparezca en nuestro film. Los personajes principales y los secundarios. Las personas que han sido indispensables en nuestra historia. Las que pasaron casi desapercibidas y, sin embargo, han dejado huella. ¿Qué anécdotas fueron relevantes? ¿Cuáles nos parecen importantes contar en nuestra película sobre el 2016? ¿Qué queremos mostrar? ¿Qué querríamos transmitir a nuestros afectos? ¿Cuáles son las enseñanzas o el mensaje que deja nuestro año? Si creemos que hemos cometido errores, ¿cómo podemos evitarlos la próxima vez que se presente algo parecido? ¿Qué querríamos agradecer? ¿Qué cosas sentimos que perdimos y qué nos ha quedado de cada una? Luego de repasar cada mes, al llegar a diciembre y conscientes de que la película debe terminar, cerrar y darle un final sabiendo que es la única manera de poder disponernos a protagonizar el próximo año. Ser protagonista del 2017 es entregarnos con la experiencia del pasado pero sin sus ataduras. Aceptando el nuevo año como un regalo que queremos aprovechar. Porque cada año que pasa puede enseñarnos más sobre nosotros mismos, sobre lo que nos hace plenos, sobre lo que es para nosotros vivir la vida en sintonía con lo que somos y sobre la historia que queremos contar cuando, dentro de 12 meses, nos toque de nuevo.
www.sintonizandoelalma.com