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"No podemos mirar para otro lado y esperar que venga una solución divina"

La ex supermodelo advierte sobre la situación de emergencia social que vive la Argentina e incita a la acción conjunta del Estado, las ONGS y la sociedad toda para ayudar a revertirla.

Reconocida en todo el mundo por su belleza y glamour, Valeria Mazza, además de ser la modelo más importante y representativa de la Argentina, es una apasionada hacedora y partícipe de organizaciones que luchan por mejorar la situación de las personas más vulnerables.

Aprovecha su amplia visibilidad internacional para impulsar y apoyar numerosas causas. Es Embajadora Internacional de las Olimpíadas Especiales, madrina del pabellón pediátrico del Hospital Austral y ahora también Embajadora de la plataforma multimedia Posibl, auspiciada por las Naciones Unidas.

Aunque integra el mundo dorado de las supermodelos, su tarea como periodista en distintos programas internacionales y su profesión de Terapista Ocupacional le permitió realizar un ensamble perfecto para, como ella dice, "dar voz a los que más necesidades tienen".

Precisamente en un evento en Buenos Aires de Posibl , una compañía multimedia que produce y distribuye contenidos de impacto social en todo el mundo, Valeria Mazza actuó como presentadora y entrevistadora, en otra de sus facetas que la hicieron sobresalir en programas de televisión y festivales de Argentina, Italia y España. En un alto de su trabajo en la jornada Impact Day de Posibl, Valeria Mazza dialogó con 3Días para aportar su visión, parafraseando a la Madre Teresa, de cómo se puede cambiar al mundo aportando gotas al mar.

¿Tu trabajo en obras solidarias y en organizaciones no gubernamentales choca con la falta de acción de los gobiernos de turno?
- La idea es trabajar todos juntos, porque lo que buscamos es que haya un vínculo entre lo privado, lo gubernamental y las organizaciones civiles. Es la única manera de resolver los problemas, porque si los querés ver, los problemas están ahí, todos los días, tanto en la Argentina como en el mundo. Hay tantas causas a las que sumarse, como la ecología, la niñez, la salud, el trabajo infantil... son muchísimas y cada uno puede trabajar por las que siente mayor inclinación.

¿Cuáles son las que a vos más te movilizan?
- A mí me gusta mucho la causa de la niñez, porque es el futuro. Si se trabaja en dar oportunidades cuando los niños son pequeños, hay un terreno ganado muy importante. Empezar a trabajar con personas que vivieron en una vulnerabilidad terrible, que pasaron muchísimas carencias en toda su niñez, es muy complicado, por eso me gusta luchar por dar mejores oportunidades a los niños.

¿Cómo ves al Gobierno actuando en estos temas?
- Creo que hay que cambiar muchas cosas, pero veo acción. Creo que se está trabajando, y me parece que hay que generar más confianza en la gente. Hay muchísima gente comprometida, muchísimas ONGs, fundaciones, que están haciendo cosas para generar más empatía e ir todos para el mismo lado. Debemos darnos cuenta de que elijamos la causa que elijamos, significa que todos trabajamos por nosotros mismos, que es el bienestar, porque nadie puede disfrutar del bienestar si al costado hay una persona con tantas necesidades.

¿Qué es lo que ves en el país?
- Hay una necesidad enorme y los números, además, lo han comprobado. No podemos seguir mirando para otro lado, maldecir, y esperar que venga una solución divina, de otro lugar, tenemos que ser partícipes del cambio.

¿Qué creés que debería hacer hoy el Gobierno para ir solucionando esas crisis?
- Hay que trabajar en la educación, en la niñez, en la salud. Estamos en una situación de emergencia. Es un trabajo en conjunto entre el Estado, las ONGs y la gente. Tenemos que poder hacerlo.

Vos estás en un lugar de mucha visibilidad. ¿Cuál es el aporte por el que sentís mayor inclinación?
- Yo estoy vinculada a diferentes causas desde hace muchos años. La primera vez que fui voluntaria en las Olimpíadas Especiales tenía 13 años. Hoy creo que desde mi lugar lo que puedo aportar es la comunicación; amplificar los mensajes, poder darle voz a los que más lo necesitan. Es mi compromiso. Por ejemplo el 22 de este mes será el undécimo año que organizamos junto a Alejandro (Gravier, su esposo) la gala para el Piso Pediátrico del Hospital Austral. Sigo trabajando en las Olimpíadas Especiales y en Posibl, esta plataforma digital que permite la amplificación de los mensajes, en la que ahora estoy involucrada.

¿Qué resultados fueron los más importantes en Posibl?
- Ellos, por ejemplo, se involucraron en el caso del trabajo infantil en la recolección de la yerba mate en Misiones. Lo trabajaron con la fundación Change y con Un Sueño para Misiones. Hablaron con los misioneros, que ven todos los días cómo los niños trabajan en el campo y cómo la gente trabaja en negro. Lo que hizo despertar a la población fue el fallecimiento de tres chicos que acompañaban a su familia a los campos, y de allí surgió la recolección de firmas hasta que se logró elaborar un proyecto de ley que se presentó al Congreso para que no haya más chicos que estén en situación de trabajo.

¿Qué es lo central a la hora de encarar un trabajo para impulsar cambios?
- Es poder hablar de estos temas. Cuando uno los conoce, es más fácil involucrarse. Muchas veces el desconocimiento nos paraliza. Está bueno hablar de estas cosas para que más gente sepa y pueda decir "me gustaría colaborar en esto o en aquello". Todos podemos involucrarnos.

¿Qué te inspira, además, de ver las necesidades reales de mucha gente?
- La Madre Teresa decía que su labor era como aportar una gota al mar, y que ese mar sería menos sin esa gota. Entonces creo que todos tenemos que llenar el mar de gotas.