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"Me decepcionó que no llegue el segundo semestre pero tengo esperanza con Macri"

El autor y director dice que descree cada día más de la clase política, a la que define como "raza contaminada".

Creativo, ingenioso, sagaz, desprejuiciado, inteligente. Son algunos de los adjetivos que describen al director, autor y actor José María Muscari. Supo ser un gran provocador con sus obras dentro del circuito off pero con el tiempo y gracias a su talento se ganó un lugar en el ámbito del teatro comercial. Es de los que pueden escribir un texto increíble y hacer su propia versión de un clásico de Federico García Loca, como cuando sorprendió con la puesta de "La casa de Bernarda Alba". Tiene un tercer ojo para armar elencos y resucitar a varios actores que quizás para muchos otros quedaron en el olvido. Por eso lo adoran. A los 40 años, felizmente en pareja con Guillermo Salvador, atraviesa un presente incomparable "estamos felices de haber estrenado ‘Los Corruptelli’ en el Teatro Bar de Villa Carlos Paz a sala llena y con localidades agotadas", dice excitado de alegría, y rápido de reflejos agrega que acaba de estrenar ‘Casa Valentina’ en el Teatro Atlas de Mar del Plata y ‘Extinguidas’ en el mismo teatro lunes y martes y recorriendo la costa atlántica. Pero no es todo: el 6 de enero repone ‘Falladas’ en la cartelera porteña.

¿Por que decidiste hacer una comedia política que hable de corrupción?
-Me parece que la corrupción y la política como tema le ganaron la pulseada al mundo del espectáculo. Así como antes se paralizaba el país para ver la novela de ‘Rolando Rivas taxista’ o esperar el próximo capítulo de ‘Gasoleros’, todos estamos pendientes en los últimos años de las historias reales que están relacionadas con causas judiciales, que en definitiva, son personajes de ficción que seguimos a través de los programas de televisión. La ‘farandulización de la política es el gran tema desde hace varios años y me parecía que estaba virgen para mis obras de teatro. Así nació la idea de ‘ Corruptelli’, en donde se mezcló la idea de la familia con la política que, arrastramos desde ‘Los Campanelli’, ‘Esperando la Carroza’ o ‘Los Benvenuto’.

¿Cómo se gestó la idea y cuánto demoraste en darle forma?
-El proyecto daba vueltas en mi cabeza desde hace tiempo como tantos otros. Lo cierto es que algunos se convierten en ‘carpetas’ en mi computadora, hasta que germinan y se concretan. Cuando llegó la propuesta de Gustavo Sofovich de ir a Villa Carlos Paz supe que esa obra, de la que yo ya tenía escritas algunas escenas y personajes delineados, era la mejor opción. Tardé dos meses en terminar de escribirla, otro tanto en ensayarla y tuve la ventaja de que el proyecto estaba muy madurado en mi interior.

¿Conocías a Gustavo Sofovich?
-No nos conocíamos y si bien había existido la posibilidad de trabajar juntos, no se dio. El tiene toda la libido puesta en la producción y yo en lo artístico, la idea era armar un buen equipo, pude gestar el elenco que soñaba y Gustavo fue un tipo muy cuidadoso y con mucha presencia en todo el proceso de ensayos y trabajo, algo que se hizo con mucha libertad. Me seduce trabajar con él porque es un tipo que está encendido, en una nueva etapa de su vida y lo celebro.

En este caso, ¿los actores ‘escupen’ lo que los argentinos tienen atragantado de los políticos?
-Totalmente. Creo que el espectáculo es la posibilidad de poder decir un montón de cosas que tenemos en nuestro inconsciente, y éstos corruptos de ficción lo dicen todo, para bien y para mal. Va a generar empatía en la gente: la honestidad, la corrupción y la lucha de esos ideales, todo en un contexto de comedia, es efectivo. La obra dura una hora y media, tiene un ritmo que está dado por la oposición de los buenos y malos valores. Es una obra catártica, la gente se ríe de las mismas cosas que a mí me causaron gracias y eso es un signo altamente positivo. Lo hizo Pinti con sus monólogos mucho tiempo, esto es en grupo.

¿Que te hartó de los políticos en los últimos años?
-Durante la campaña son todo lo que uno podría esperar, porque lo
que prometen está bueno. Pero cuando asumen el poder ‘se cagan’ en el voto de confianza de los ciudadanos y hacen su propia jugada que, por lo general, tiene que ver con agrandar sus arcas personales. Cada día descreo más de todos ellos, es una raza contaminada y, lamentablemente hasta ahora, no apareció nadie que me represente tanto, como para que yo me juegue por esos ideales.

Sin embargo, muchos artistas se embanderan por ellos.
-Admiro mucho a los que se ponen la camiseta de cualquier partido, pero desde que tengo uso de razón pesan más los desaciertos en todos los gobiernos. No concibo que teniendo un país tan rico haya altos índices de pobreza y falta de trabajo. Y estamos así porque hace años que se vienen haciendo muy mal las cosas.

¿Cuál fue el hecho de corrupción que te superó?
-¡Todos! Los hechos corruptos que se han sucedido en los últimos veinticinco años no entran en mi cabeza. Desde la época del menemismo, pasando por el kirchnerismo y el macrismo. Los bolsos de López arrojados al convento, La Rosadita, Ricardo Jaime. Estamos pagando los hechos de corrupción desde la época de (Carlos) Menem a la actualidad.

¿Cómo ves la gestión del Presidente en el primer año de gestión?
-Tengo esperanzas con Macri pero me decepcionó que no haya cumplido la promesa del segundo semestre. Siempre trato de apoyar al gobierno de turno aunque tenga una mirada crítica y no lo haya votado. Me pasó con (Ricardo) Alfonsín, con Menem, con Néstor y Cristina Kirchner y ahora con (Mauricio) Macri. Quiero creer en su labor y compromiso para que nos vaya bien a todos.