Massa-Morales, la fórmula del corazón de Sergio

Mi candidato a vicepresidente, el del corazón, es Gerardo Morales porque tiene unos así de grandes", dice Sergio Massa y hace un gesto con las manos que mide popularmente la valentía de los hombres.
La realidad es que si bien está cerrado el acuerdo electoral con el senador radical en Jujuy, Morales quiere ser gobernador de su provincia y no vice.

Pero Massa es insistente y cree que puede convencer al dirigente radical sobre los beneficios de lanzar la fórmula Massa-Morales, de alcance nacional y no sólo enmarcada en territorio jujeño.

Por lo pronto, como candidato a vice o a gobernador, el senador radical por Jujuy apoyará la candidatura presidencial de Massa y no la de quien surja victorioso entre los competidores de la interna abierta de UNEN, una agrupación que no profesa su nombre. "Vamos a hacer una ingeniería para poder ir con las dos boletas juntas en el cuarto oscuro", admitió un colaborador del dirigente radical. Lo dice porque el mandato orgánico de la UCR fue alentar los acuerdos distritales, siempre y cuando no afecten la estrategia nacional.

"Si hacemos una lectura de las encuestas, Sergio sería presidente y, tal vez, yo gobernador. Y ante esta situación, mínimamente, debemos sentarnos para charlar cómo vemos el país y cuáles serán los esfuerzos que tenemos que hacer", dijo Morales luego de que se publicara la foto del encuentro que mantuvo con el líder del Frente Renovador en octubre pasado.

La relación atraviesa un momento de entendimiento. El tigrense le había prometido que los legisladores que le responden en la legislatura jujeña (del Frente Primero Jujuy) se pronunciarían en contra de la reforma constitucional que el gobernador peronista Eduardo Fellner intentó llevar adelante en noviembre pasado. Y así fue. "Prometió y cumplió", aseguran los moralistas, satisfechos.

Morales cree que tiene chances ciertas por primera vez en su provincia y, en los últimos meses, se ha enfocado en su distrito.

El radicalismo se divide hoy entre Massa y Macri. El propio titular de la UCR, Ernesto Sanz, suena también como compañero de fórmula del jefe político del PRO, aunque es una posibilidad que se diluyó en las últimas semanas.

Sanz quiere ser candidato a presidente por UNEN en las PASO, y recién después sellar un acuerdo electoral con el PRO, pero no con el massismo.

Los meses de campaña electoral que se vienen van a encontrar a los radicales divididos entre Massa y Macri, más separados que unidos.

Massa ya cerró acuerdos electorales con otros radicales, como José Cano en Tucumán, Ricardo Colombi en Corrientes, además del formoseño Luis Naidenoff.

Esta semana, se supo que el líder del Frente Renovador almorzó a solas con Julio Cobos, precandidato a presidente por la UCR, aunque con números sólidos que lo muestran con posibilidades de volver a ser gobernador por Mendoza.

La diferencia entre Macri y el diputado del Frente Renovador, es que Massa conquista radicales personalmente, y el líder del PRO lo hace a través de sus operadores políticos.

El jefe de Gobierno porteño también hace su juego. Principalmente su nexo con los radicales era Elisa Carrió, enfrentada hoy a UNEN. Pero ha logrado que el senador Luis Juez apoye sus ambiciones presidenciales, y encuentra en el cordobés Oscar Aguad (UCR) un interlocutor entusiasta en el partido.

Si durante el kirchnerismo nacieron los radicales K, el 2015 será el año de los radicales M. M de Macri, y M de Massa. Puristas, abstenerse.

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