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María Eugenia Vidal y el desafío de domar la Provincia

La ola de intimidaciones que viene sufriendo la gobernadora bonaerense vuelve a poner sobre el tapete la compleja maraña jurídico-policial que mantiene el cóctel explosivo de inseguridad, crimen organizado y narcotráfico en el mayor distrito electoral del país. La conveniencia de hacer públicas las amenazas divide aguas entre funcionarios y analistas.

Un mañoso dirigente radical sorprendió hace unos años a El Cronista con una confesión políticamente incorrecta, de esas que sólo se dicen en voz baja. Corría el año 2010 y la UCR no tenía candidato a gobernador bonaerense para enfrentar a Daniel Scioli en su reelección de 2011. O, mejor dicho, ninguno de los dirigentes del partido quería ponerse ese traje. El correligionario lo explicó sin ruborizarse: "La provincia de Buenos Aires es una papa caliente. ¿Qué hacemos si ganamos? Hace 50 años, los negocios de la Policía eran los prostíbulos, pero desde hace rato se instaló el narcotráfico en el corazón del poder. Nadie quiere agarrar la Provincia porque es inmanejable".

El viejo radical no fue el único en augurar un futuro ominoso para el sucesor de Scioli. A los padres de María Eugenia Vidal se les subió el corazón a la garganta cuando su hija les comunicó que se postularía como gobernadora en suelo bonaerense. No hay que ser muy brillante para imaginar los pensamientos que cruzaron la cabeza del señor y la señora Vidal. ¿Cómo haría Mariú para domar la Provincia? ¿Cómo podría desentrañar la compleja maraña jurídico-policial que mantiene el cóctel explosivo de inseguridad, crimen y narcotráfico en el mayor distrito electoral del país y salir indemne?

"No se preocupen -les dijo ella- No voy a ganar las elecciones".El deseo de los bonaerenses de un cambio institucional sobre la cultura política corrupta -y el curso mismo de las cosas- se encargaron de demostrar lo contrario. Vidal no sólo venció en la Provincia sino que la diferencia que obtuvo en los votos sobre el candidato K, el híper-cuestionado Aníbal Fernández, colocó a Mauricio Macri en el sillón de Balcarce 50.El de Vidal fue el único presagio que no se cumplió. El pavor de su familia y los reparos del radicalismo se materializan cada día con las incesantes amenazas que sufre la Gobernadora, quien además debe lidiar con una Provincia en quiebra, devastada en su infraestructura, con un sistema de corrupción aceitado, y demandas sociales crecientes.

Por caso, la mandataria recibió la semana pasada una retahíla de hechos intimidatorios, desde llamados telefónicos con amenazas sobre su pellejo y cartuchos de bala en el garage de su anterior domicilio hasta la denuncia de un agente de Asuntos Internos que alertó sobre un plan orquestado en La Matanza por un grupo de policías exonerados, denominado "Operación Talonario", que tenía el objetivo de "hacer boleta" a Vidal, al ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, y al director de Asuntos Internos, Guillermo Berra.

En la Provincia creen que las amenazas provienen de distintas ciénagas. "Son tantos los ámbitos donde se han cortado las cajas millonarias de la corrupción que las provocaciones pueden venir de cualquier lado. Como dice la gobernadora, pisamos muchos callos. La hipótesis puede incluir también a aquellos que todavía no se fueron y se la ven venir", dice a El Cronista 3Días el ministro de Justicia bonaerense, Gustavo Ferrari.

Según enumeran en el entorno de Vidal, "entre los negocios que se terminaron" con la llegada de la gobernadora al poder figuran:

1) El del juego clandestino y los casinos ilegales sostenidos por parte de la Policía y la política;

2) el sistema ilegal de recaudación policial, sumado a la obligación de los jefes de la fuerza a presentar sus declaraciones juradas;

3) los sobreprecios en las compras de alimentos o los cobros internos a familiares y presos por parte de Servicio Penitenciario;

4) la metodología direccionada a defraudar al IOMA, la obra social provincial, en donde se involucra al ex titular del organismo, el sciolista Antonio La Scaleia, por supuesto enriquecimiento ilícito, y a la conducción del gremio UPCN;

5) el sistema de corrupción de la obra pública y la pérdida de privilegios de algunas empresas.

A esto se suma el plan integral de reforma penitenciaria, presentado la semana pasada en la Legislatura. La iniciativa, que cuenta con varias etapas a cumplirse a lo largo de diez años, se basa en dos pilares: el fortalecimiento del Servicio Penitenciario y la mejora de las condiciones de habitabilidad y reinserción social de los presos.

Arriba en las encuestas

Vidal dijo esta semana que no es una víctima y que ya sabía al postularse la carga pesada que debía levantar. Jura que sigue siendo la misma persona de siempre y que no cambió demasiado el protocolo de seguridad, más allá de tomar la decisión de vivir en una base militar, la ex VII Brigada Aérea de Morón, para que su familia esté tranquila. Jamás nos enteraremos si maldice cada noche el momento en que se le ocurrió aceptar la candidatura. Pero algo es claro; pese a los males y dolencias que aquejan a la Provincia, la Gobernadora sigue en estado de gracia. "Todos lo sondeos de opinión conocidos en agosto muestran que Vidal es la figura política con mejor imagen, no sólo en la provincia que gobierna sino también en el promedio nacional", remarca Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría.

Una explicación posible es que, a diferencia del gobierno nacional, Vidal está más enfocada en la gestión que en la comunicación. Podría decirse que Mariú hace más política y menos marketing, pregonado por el asesor ecuatoriano del Presidente, Jaime Durán Barba.

Con todo, la duda es pantagruélica. ¿Podrá lidiar con las mafias enquistadas en la Provincia?
Diego Gorgal, especialista en Seguridad del Frente Renovador, cree que la mandataria es capaz de enfrentar a estas mafias, pero duda respecto de si lo es su Gobierno. "Tener buenas intenciones es condición necesaria pero no suficiente cuando se llega al poder", afirma. Y agrega: "Aún es muy temprano para juzgarla por sus resultados, pero está siendo tarde para juzgarla por los planes de reforma en serio que todavía no se han presentado".

¿Qué debería hacer? Gorgal enumera una serie de propuestas: "Llevar adelante una reforma institucional de la policía, la administración de Justicia y el régimen penitenciario de la provincia de Buenos Aires. Eso significa cambiar la ley de seguridad pública, la ley orgánica de la Policía, el Código Procesal Penal y la ley orgánica del Servicio Penitenciario". Según su criterio, "los objetivos principales que deben guiar a todas estas reformas son las ideas de profesionalización, meritocracia y rendición de cuentas". No es todo. El dirigente massista cree que, en paralelo, hay que promover una reforma política en serio. "Las mafias en la provincia de Buenos Aires se originan en la acción u omisión de la política", agrega.

El diputado de Cambiemos, el radical Luis Petri, considera que Vidal está haciendo un buen trabajo, tras la gestión de Scioli, "que dejó una Provincia quebrada, con profundas deudas económicas y sociales". "Está claro que las amenazas tienen la finalidad de impedir los cambios y mantener el statu quo que por años imperó en la Provincia. Pero María Eugenia ha demostrado que si creen que a través de las amenazas van a amedrentarla, se equivocan", afirma.

Según el especialista en Seguridad, se trata "de mafias vinculadas al crimen organizado y al narcotráfico que hasta ayer gozaron de impunidad y hoy se sienten afectadas por el gobierno de Vidal".

Fraga, por su parte, destaca la gran eficacia en la gestión política de la estrella del PRO, "sobre todo para manejarse con sectores del peronismo y generar con ellos una coalición parlamentaria y política". Pero agrega: "Donde no ha logrado avances es en la seguridad pública, salvo el hecho de que más del 90% de los jefes policiales y sus mandos medios hayan presentado su declaración de bienes". Este mismo tema le juega en forma ambivalente. "La gente reclama por la falta de seguridad, pero la ve a ella también como una víctima más del problema".

En cambio, el analista político minimiza las amenazas difundidas por el Gobierno. Son -dice- un caso clásico de la política argentina. "Darlas a conocer desde el Estado las puede terminar potenciando. Es evidente que ella ha tenido dificultades y limitaciones para desarrollar una política de seguridad pública eficaz y algunas de las amenazas pueden vincularse a ello y en esta categoría pueden inscribirse los hechos en su domicilio y los de otros funcionarios. Pero las llamadas anónimas y las que se realizan mediante redes sociales son algo más difuso y multicausal. Es posible que policías exonerados tengan que ver con algunas de las intimidaciones, pero también se está verificando que las realizan bromistas", afirma.

El ministro Ferrari piensa distinto. Insiste en que la intención del Gobierno no es victimizarse sino que la ciudadanía sepa contra los intereses que se está luchando. "La gestión de Vidal es de información abierta. Queremos ser transparentes en todo", insiste.

La pregunta central es si la Gobernadora va a poder tener un control efectivo de la Policía para mejorar la seguridad pública de los bonaerenses. En esa línea, Fraga remarca que "hay que tener presente que la seguridad no sólo depende de la presencia y eficacia policial sino también del funcionamiento de la justicia penal y procesal penal, del sistema penitenciario, los servicios de inteligencia y la participación de la ciudadanía". "La articulación de todas estas variables, es lo que termina determinando la eficacia del Estado para enfrentar las amenazas en materia de seguridad", destaca.

Está claro que las mafias están enquistadas en todo el país. Basta con mirar la crisis que se generó en la Aduana con Juan José Gómez Centurión. Pero el tamaño de la provincia de Buenos Aires, que representa casi el 40% del padrón electoral y del Producto Bruto Interno, hace que los problemas tengan mayor visibilidad.

"La aparición de las mafias en el distrito obedece a muchos motivos, algunos de los cuales empiezan y terminan con la política bonaerense. Pero la escala del distrito amplifica las consecuencias que el deterioro institucional implica para la convivencia pacífica y la gobernabilidad democrática", dice Gorgal.

Fraga coincide: "Muchas veces, la cantidad de habitantes perjudica a las cifras de la Provincia, en comparación con el resto del país. Es claro en el ámbito global que a mayor población de un centro urbano, es mayor la inseguridad. Los ejemplos de México DF, Sao Pablo, Río de Janeiro y Caracas son elocuentes. En esta categoría entre el conurbano bonaerense".

En el gobierno bonaerense afirman que el resultado de las reformas llevará tiempo. Resolver el alarmante panorama de la Provincia parece ser el nudo gordiano del cambio en el país y "la madre de todas las batallas" para los comicios legislativos de 2017, cruciales para que el Gobierno conserve la gobernabilidad.