"Macri eligió pagar el costo político antes que hipotecar el futuro"

Filósofo y docente especializado en relaciones internacionales y religión, Iván Petrella es uno de los referentes intelectuales del macrismo. Cercano a Marcos Peña, ocupa desde principio de año un despacho en la Rosada donde conduce el Programa Argentina 2030, un espacio creado por el Gobierno para pensar al país en el mediano y largo plazo, más allá de la crisis. "Aún dentro de la coyuntura, este gobierno trata de no perder la mirada del largo plazo y eso es toda una señal", destaca, a la vez que reconoce las dificultades que históricamente ha tenido la Argentina para proyectar y definir su futuro, siempre corrida por la inmediatez de las sucesivas crisis.

¿Te sentís una rara avis en este gobierno "de CEOs", como muchos lo llaman, y con tan poco predicamento en el mundo intelectual?

-Para nada, estoy yo, pero también hay otros como Hernán Iglesias Illa, el propio Marcos Peña, obviamente, Alejandro Rozitchner... Lo que sí hay entre nosotros y en mucha de la intelectualidad argentina es una diferencia, no sé si es la palabra, de espíritu o de ánimo. Muchas veces, no siempre, parte de la intelectualidad argentina, pero también del círculo rojo más amplio que trasciende al intelectual y entra allí clase dirigente como políticos, gremialistas, empresarios etc. tiene una visión bastante pesimista de las posibilidades de Argentina, una visión donde los mejores días están en el pasado, ya fueron y, por ende, una especie de idea de que el futuro de manera muy dificultosa podría ser mejor que una época dorada que dejamos atrás. Y nosotros no comulgamos con eso, no creemos en épocas doradas y creemos que ser optimista es mucho más realista que ser pesimista. Hay muchísimos índices que muestran en los últimos 100, 200 años, que la tendencia es hacia una mejora en la calidad de vida de la gente. Si vos mirás el índice de desarrollo humano de la ONU, Argentina está entre los países de desarrollo humano muy alto, debe estar entre los primeros 45 de 190 en el mundo. Un país que exporta reactores nucleares y lanza satélites, que tiene un sistema educativo público y universitario donde vienen miles de América latina a estudiar acá...

 

Hablás del sistema educativo, pero hoy es un sistema también en crisis. La Argentina ha retrocedido mucho en su calidad educativa...

- Depende en relación a qué, nuestro sistema universitario, por ejemplo, con todas las dificultades que obviamente tiene, no es un sistema que está en crisis. Es un sistema universitario que hoy tiene una discusión por un contexto económico difícil de paritaria complicada, pero miles de estudiantes de toda América latina quieren estudiar acá porque las universidades son mejores que las de sus países.

 

Y la decisión oficial de bajar a secretarías los ministerios de Cultura, Ciencia y Tecnología, Salud... ¿no creés que tiene un impacto negativo, al menos en el plano simbólico?

-Entiendo lo que decís, y ahí hay dos cosas: por un lado, que somos un país que por demasiado tiempo nos hemos basado en símbolos y no en realidades y lo que importa son las realidades. Y por otro lado, claramente ciencia, cultura y educación están muy relacionadas, son temáticas transversales que se entrelazan, entonces tiene sentido desde la óptica de la gestión y del mejor manejo de recursos y la no superposición y combinación de fuerzas que estén más centralizadas en un ámbito. De la misma manera que Salud tiene que ver con el trabajo de Desarrollo Social y, por ende, tiene bastante lógica desde la óptica de la conceptualización de un programa integral para un país que trabaje de manera más unificada. Pensamos que es una mejor manera de integrar y unificar cosas que tienen que trabajar en conjunto para que tengan más éxito.

 

Pero convengamos que esa decisión se tomó, no con ese espíritu de optimizar la gestión, sino en el marco del ajuste...

-Pero sería una lectura equivocada por la razón que han dicho muchos, que después criticaron la medida, y es que en el fondo no hay tanto ahorro. Entonces no va por ese lado...

 

¿Le falta un relato al macrismo? Un relato en un sentido no kirchnerista, no del engaño y el discurso único. Si no más bien porque desde el Presidente para abajo, el Gobierno hoy sólo habla de "ajuste" y se limita a ser transmisor de malas noticias.

-Es que nosotros creemos que la idea de un relato que baja de manera vertical del Estado a una ciudadanía es un modelo prácticamente fascista. Que en democracia no hay un relato único, sino que hay muchas voces, la voz del Gobierno, la de los gremios, ONGs, intelectuales, que crean, no un relato, sino una conversación en democracia. Un eje que nosotros queremos representar como gobierno, y que creemos que la ciudadanía votó, es el eje de la verdad. Entonces cuando uno dice mucho de lo que comunican o lo que sale son malas noticias, eso también tiene que ver con un gobierno que está comprometido con no mancillar la verdad y explicar las dificultades y tratar de remediarlas de la mejor manera posible.

 

A lo que voy es que el Gobierno no complementa esa "verdad" que vos decís con un mensaje que muestre una luz al final del túnel, es un discurso totalmente desesperanzador...

-Cuando hablamos de cambio, hay una pata económica que es importante, uno quiere vivir mejor, quiere tener un poco más de plata en su bolsillo, disfrutar de más cosas, etc. todos queremos eso y el Gobierno trabaja para estabilizar la situación macroeconómica lo antes posible. Pero por otro lado, hay muchísimos otros elementos que tienen que ver con el cambio que no están en el día a día del titular del diario sobre el dólar...

 

¿A qué te referís?

- Eso se ve en la cantidad de kilómetros de asfalto, de cloacas, de agua potable, de obras hidráulicas, y en las cosas que tienen que ver con las mejoras enormes que ha habido en estos casi tres años de institucionalidad democrática. Lo que estamos viendo con el tema de los cuadernos hubiera sido imposible sin la ley del arrepentido; lo que estamos viendo de ahorros en la obra pública sería imposible sin un gobierno más honesto y transparente. Esas cosas son parte del cambio también. Yo no sé si eso se ve en un relato que viene del Gobierno, pero creo que es parte de una demanda de la sociedad y lo importante para el Gobierno no es un relato alrededor de eso sino cumplir con ese mandato. Y en lo que tiene que ver con los cuadernos, hoy se nos cae el velo de los ojos y el autoengaño es más difícil. Estamos viendo quién es quién de los políticos, empresarios, cómo se trabajó en conjunto entre partes de la política y partes del empresariado para vaciar al país y enriquecerse ellos. Y no me sorprendería si esto termina también contagiando y empezamos a ver quién es quién dentro de la Justicia, el periodismo, el gremialismo. Hay verdades que salen a la luz y que marcan también un antes y después para la Argentina.

 

Ahora el Gobierno quiere, legítimamente, completar el "cambio" en un nuevo mandato. ¿Esa verdad que decís alcanza para salir bien parado en las urnas? ¿O va a pesar más el bolsillo? Están en un dilema...

-La Argentina está en un momento bisagra. Es la primera vez, en no sé cuanto tiempo, en el que hay un gobierno que ante una situación de grandes dificultades económicas decide no tirar la pelota para adelante para que resuelva la crisis otro gobierno. El presidente (Mauricio) Macri podría hoy decir, como se hizo en otro momento, "imprimo billetes para tapar el déficit y ver si logro controlar un espiral inflacionario y si no que esa espiral le toque a otro gobierno"; uno podría decidir defaultear una deuda con todo lo que implica, o podría, como hizo el otro gobierno, buscar cajas y saquear reservas energéticas reservas del BCRA, de la ANSES, para ir tapando agujeros y que la próxima gestión tenga que lidiar con esa herencia. Esas son alternativas viables. Este gobierno decide tratar de ir a la raíz de la crisis y solucionar uno de los grandes problemas estructurales que tiene la Argentina. Lo hace sabiendo que es difícil, que tiene un costo político y que va a haber problemas económicos, al menos en el corto plazo, por las medidas que tiene que tomar. Y sabiendo que entra en un año electoral. Creo que hay que destacar la responsabilidad del Gobierno y creemos también en la madurez de la ciudadanía que entiende eso y decidirá a quién vota y a quién no. Pero no queremos patear la pelota e hipotecar el futuro de los próximos gobiernos evitando hacer lo que hay que hacer ahora.

"No sé si hubo en el país una coalición tan fuerte y exitosa como Cambiemos"Pese a que la crisis económica reavivó las tensiones internas y dejó expuesta la incomodidad radical dentro de la coalición gobernante, Petrella asegura que existe un "diálogo permanente" entre el Presidente, la dirigencia del PRO y sus socios de la UCR y la CC. Que estén o no en el Gabinete "no significa que no haya diálogo, que no haya búsqueda de consensos, que no participen de decisiones importantes. Yo no sé si en la historia argentina alguna vez hubo una coalición de gobierno tan fuerte y tan exitosa como lo es Cambiemos hasta ahora. Se exagera mucho. Hay un diálogo y una consulta permanente entre las tres partes de la coalición", concluye el intelectual..
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