Los sí y los no del aceite de oliva

Distintos aspectos hacen del consumo de aceite de oliva algo beneficioso tanto para la salud como para nuestros sentidos. Pero para aprovechar sus calidades al máximo, hay consejos a tener en cuenta.

Se sabe que el aceite de oliva es un alimento de un alto valor nutricional y desde siempre se usó como materia grasa agregada a las comidas para condimentar principalmente platos crudos. Sin embargo, en las últimas dos décadas, el aceite de oliva adquirió un rol diferente y se convirtió en un alimento con capacidad de transmitir sensaciones y emociones.

De la mano de las mejoras de sus estándares de calidad y a partir de la introducción de adelantos tecnológicos, se empezaron a conocer también las diferentes variedades y sus particularidades de aromas y sabores que influyeron en su inserción en la gastronomía moderna.

Hoy por hoy, el aceite de oliva, con sus diferentes características (frutado o vegetal, dulce o amargo, picante o suave), se convirtió en un elemento más con el cual llevar un plato hacia ese equilibrio que el chef imaginó en su cabeza. Es que, gracias a su versatilidad, puede usarse tanto para cocinar como para condimentar, perfumar o saborizar un plato; es decir que puede desempeñar un papel diferente en cada uno de los pasos de una comida. Aquí un listado de qué se puede hacer y qué no con el aceite de oliva.

Permitidos

Las distintas variedades de aceite son ideales para distintas preparaciones y no todas son iguales. Por eso conviene identificar cuáles son las mejores para cada situación.

- Prestar atención a la información que brindan las etiquetas.

- Usar aceiteras o botellas con picos vertedores para dosificar.

- En la medida de lo posible, degustar el aceite antes de comprarlo. Picor y amargor son cualidades positivas, mientras que los aromas fuertes y rancios que recuerdan a la aceituna pasada son defectos.

- Terminar nuestros platos antes de servirlos con un buen aceite de oliva extra virgen. Incluso carnes grilladas a la plancha o parrilla.

- Preparar ricas mayonesas caseras con aceite de oliva.

- Acostumbrar a los niños a consumirlo desde pequeños.

- Taparlo cuidadosamente.

No permitidos

- Dejarse influir por el color a la hora de comprar. No nos dice nada de la calidad del aceite.

- Mezclar con otros aceites.

- Comprar aceites que no especifiquen claramente qué categoría de aceite de oliva es y su origen.

- Comprar cantidades de aceite de oliva que no se va a usar, ya que es un producto que hay que consumir fresco.

- Guardarlo; no ganará propiedades con el tiempo de guarda.

- Conservarlo en la heladera. Hay que elegir el lugar más fresco y oscuro de la casa para almacenarlo.

- Dejar restos de aceite en las aceiteras, ya que contaminarán el aceite nuevo que pongamos dentro.

- Dejarlo destapado, en ambientes calurosos o expuesto a la luz directa del sol.

En las bodegas

Como sucede en mucho otros países productores de vino, existen bodegas argentinas que producen aceite de oliva de excelente calidad, elaborados con aceitunas que crecen en sus propias fincas.

- Una de ellas es la Bodega Vistalba, que cuenta con olivares de más de 80 años en su finca de Luján de Cuyo, con los que elaboran su extra virgen rico, sofisticado y con un leve picor llamado Corte V.

- Atilio Avena es otro establecimiento mendocino que obtuvo grandes resultados con sus olivares. El blend de olivas es un corte 50% Frantoio, 30% Arbequina y 20% Farga (intenso y frutado, ligeramente almendrado).

- También la bodega Achaval Ferrer tiene su aceite, elaborado con uvas de su Finca Bella Vista. La línea Olio está integrada por un varietal de Arauco limpio, persistente y con una interesante nota picante.

- Unos años atrás, Bodega Luigi Bosca sacó sus tres Luigi Bosca Essencia, tres blends de excelente calidad, provenientes de olivos implantados hace 50 años en la Finca El Paraíso, junto a las vides, en Maipú, Mendoza.

 

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