REPORTAJE 3D - jodie Ginsberg

"Los militantes no son periodistas, son voceros de un gobierno"

La directora de Index on Censorship, una ONG que trabaja en favor de la libertad de expresión en el mundo, dejó definiciones para ayudar a reflexionar sobre el ejercicio del periodismo. También le aconsejó a quien asuma el Gobierno el 10 de diciembre terminar con el reparto discrecional de la pauta oficial y asegurar el acceso a la información pública.

Jodie Ginsberg es la directora de Index on Censorship, una organización internacional que promueve la libertad de expresión. Viajó a Buenos Aires para brindar una conferencia en FOPEA (Foro de Periodismo Argentino). Y habló con 3Días.

¿Cuáles son las principales preocupaciones de Index en materia de libertad de prensa?

- Existen diferentes clases de amenazas, depende el país. Pero hay cuestiones generales, porque hay países en donde directamente no hay libertad de prensa y si no hay información es muy difícil ejercer el periodismo, como por ejemplo Corea del Norte, y otros gobiernos autoritarios que son los más problemáticos.

¿Y en la región?

- Depende. Porque en términos de seguridad de los periodistas, nos preocupan Brasil y México, ya que tienen el más alto nivel de asesinatos de trabajadores de prensa. Hay otros países que nos preocupan en la región, en donde analizamos cuán libres son los medios, básicamente por el control de los gobiernos.

¿Qué países, concretamente?

- Venezuela nos preocupa y también la Argentina. Sabemos que la Presidenta (Cristina Kirchner) no ha tenido contacto con medios críticos en los últimos diez años. Y también el hecho de que la Argentina no tenga una ley federal de libertad de información nos preocupa, como así también el uso de fondos públicos para favorecer a determinados medios.

¿Cuán importante es la ética periodística en este contexto? Porque aquí en la primera vuelta electoral una cadena de noticias dio ganador al candidato oficialista a las 6 de la tarde, por ejemplo... y desinformó.

- La ética es una de las razones por las que decae la libertad de prensa. El público o no confía en el periodismo, o no saben en quién confiar entre todos los que hay. Creo que los periodistas tienen que poner su casa en orden. Es muy difícil sostener privilegios y protección especial si no podemos probar que estamos actuando bajo un alto estándar ético. No podemos pedirle a la gente que nos crea si no somos confiables. En el Reino Unido, sólo el 21 por ciento de la sociedad cree en los periodistas. Es muy preocupante para una industria que necesita que el público le crea. Y la verdad es que le hemos dado razones a la gente para no crea en los periodistas.

¿Cuánto afecta que la publicidad oficial en muchos casos directamente financie a los medios afines?

- Lo interesante en la Argentina es que se conocen los fondos oficiales que van a estos medios. Irónicamente, aunque no hay libertad de información, estos datos se conocen. Siempre existieron medios con diferentes inclinaciones políticas. Lo importante, creo, es que haya pluralidad de medios, de voces, para que la sociedad pueda ver y elegir por sí misma.

Pero es una tentación para los gobiernos controlar a medios mediante publicidad oficial.

- Hay un peligro enorme cuando los fondos públicos van sólo a ciertos medios. Lo vemos en Venezuela y en la Argentina, que el dinero público va a los medios que tienen una línea editorial cercana al Gobierno.

¿Cuál es su evaluación sobre la libertad de prensa en la Argentina, entonces?

- La Argentina no está en la peor situación, ni mundial ni en la región. Hay mucho por hacer para el gobierno que venga en diciembre. Sobre todo en asegurar la libertad de información, el acceso a la información pública, así como comprometerse a brindar conferencias de prensa, a brindar información sobre los actos de gobierno.

¿Y con respecto a la regulación que impulso este gobierno con la ley de Medios?

- Los gobiernos no deberían tener ninguna influencia sobre los medios privados. En el Reino Unido, por ejemplo, hay cambios en la ley para que haya un organismo que regule la prensa, y para nosotros es ir demasiado lejos. Los políticos no deberían decir cómo tienen que operar los medios. Es un abuso de poder. El rol del Parlamento debería asegurar la libertad de prensa y el acceso a la información. El Gobierno no debería involucrarse en la regulación de los medios. Porque lo que se necesita es una ley de libre información a nivel federal, es una herramienta que le permite pedirle información al Gobierno sobre cómo se está utilizando el dinero.

Un neologismo argentino es la figura del periodista militante, surgida en estos años

- Creo que es muy difícil definir a un periodista. Hay muchas ramificaciones y especializaciones. Pero si sos vocero del Gobierno, entonces sos vocero del Gobierno, no sos periodista. Los periodistas, claro, pueden tener su posición política, pero siempre que sea explícita. Ahora, los militantes no son periodistas, son voceros de un gobierno. Un periodista tiene la obligación de analizar la información desde todos los ángulos, no sólo desde uno. Y se puede llegar a diferentes conclusiones con la misma información, pero lo importantes es que todas la visiones estén planteadas. Ser periodista no es ser fanáticos de un partido, sin ninguna crítica.

¿Un consejo para el próximo gobierno?

- Parar de inmediato la discrecionalidad en el reparto de la pauta oficial en favor de los medios cercanos al oficialismo, hacer entrevistas y permitir las preguntas.

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