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"Las medidas económicas del Gobierno son acertadas, pero falla la comunicación"

El periodista y analista económico habla de su último libro sobre la inmigración judía en la Argentina, mientras escribe otro sobre los genocidios en el siglo XX. La charla con 3Días también fue una excusa para repasar la gestión de la nueva gestión, a la que califica positivamente.

En Inmigrantes 1860-1914, la historia de los míos y de los tuyos, Daniel Muchnik se reencontró con su pasado familiar y su primera vocación, la de historiador. "Este libro lo escribí desde la tripa, buscando corroborar aquellas historias que me contaba mi padre, hijo de uno de los primeros colonos judíos que llegaron en barco buscando la libertad y educación para sus descendientes", cuenta a 3Días.


El relato se inicia con un viaje que realizó Muchnik al pueblo de su abuelo, Colonia Espíndola, ubicado en la provincia de Entre Ríos. Y entre recuerdos familiares que se hilvanan con datos históricos sobre la inmigración judía en el país, el autor hace un análisis de aquella experiencia inédita de colonización rural, no exenta de dificultades y discriminación. Su visión, para nada idílica y contrapuesta a la postura romántica que planteó Alberto Gerchunoff, en Los gauchos judíos (1910), habla de "un proyecto que fracasó, y una grieta social que sigue abierta".

¿Qué te llevó a escribir este libro sobre la inmigración judía en el país?
- Todo empezó con un viaje que hice con mi esposa en 2014 a Entre Ríos, para buscar la tumba de mi bisabuelo. Quería conocer qué había pasado y cómo se vive hoy en las antiguas colonias. Y la verdad es que encontré casi todo en ruinas. Pero con la ayuda de Osvaldo Quiroga, director del museo de las Colonias en Villa Domínguez, y con los testimonios de los pobladores más antiguos, pude reconstruir parte de mi historia, y a través de lo que le pasó a mi familia, cuento lo que les pasó a otros.

¿Qué rescatás de aquel período de inmigración, en vista de la actual crisis migratoria global?
- Mi abuelo Jaime se subió al barco que lo traería a la Argentina a los 47 años, con una vida hecha y una edad avanzada para esa época en que la esperanza de vida era de 50 años. Me pregunto en el libro qué lo movió a dejar su patria en Moldavia (hoy un país independiente, pero por muchos años perteneciente a la ex Unión Soviética). Y lo que lo impulsó fue lo mismo que mueve a los inmigrantes en la actualidad: escapar a la muerte y a la desesperanza. Hoy, los sirios huyen de las bombas; mi abuelo huía del sable y la violencia de los pogroms (la campaña de violencia orquestada en la Rusia zarista contra los judíos).

¿Por qué planteás en tu libro que el plan de colonización judía en la Argentina fracasó?
- Fracasó por varios motivos. Porque las familias llegaban a instalarse en un campo que no conocían, y en general sin antecedentes en la actividad agrícola. Las inclemencias del tiempo eran terribles. La falta de lluvias, la inundación o una plaga podían arruinarte, y no había tecnología como la que tenemos ahora. Además, la JCA (Jewisch Colonization Association) financiaba el viaje y la instalación de las familias. Pero les generaba una deuda que muchas no pudieron levantar. Por eso los hijos de esta generación de colonos que pudieron estudiar, se fueron a las ciudades y ya no volvieron. Las oleadas siguientes de inmigración no serían rurales sino urbanas.

Y tanto antes como ahora, los inmigrantes sufren discriminación…
- Sí. Y en esto no comparto la visión de Los Gauchos Judíos, de Gerchunoff, que habla de una integración sin conflictos. Porque los hubo, y muchos. En la semana trágica de 1919 se liquidaron más de 2.000 judíos. Hubo un fenómeno de discriminación y de resistencia al extranjero en general, que era apodado "gringo", tanto por parte de las clases populares autóctonas, que los veían como usurpadores y veían con recelo su progreso, como de los dueños de la tierra, que los tomaban por brutos porque no hablaban bien. Así se fue generando una grieta en la sociedad….

Hablando de grieta ¿creés que con el nuevo ciclo político las confrontaciones van a menguar?
- No. Lamentablemente el odio sigue, a veces irracional. Que se pretenda mostrar a Mauricio Macri como un oligarca que no le importa la gente habla de dos visiones de país, por ahora irreconciliables.

¿Cómo evaluás las medidas económicas del nuevo Gobierno?
- Me parecen acertadas. Nadie podría haber hecho algo distinto. Si ganaba Scioli iban a hacer lo mismo, lo dijo Mario Blejer. Con la apertura del cepo vamos por buen camino. Pero si sigue el déficit fiscal y no hay inversiones, estamos en problemas.

¿Te parece bien que el nuevo equipo económico negocie con los Holdouts?
- Está bien la estrategia de negociar, (la quita de) el 25% que ofrecieron es correcta. Necesitamos que vengan dólares, del campo o por inversiones de afuera.

¿Cómo ves el empleo para este año?
- No va a haber empleo si los empresarios viven en inflación y la política económica no tiene criterio.

¿Creés que el Gobierno puede combatir la inflación anunciando suba de tarifas de hasta el 500%?
- Con el tema de la inflación, creo que no encontraron la senda. La suba de tarifas había que hacerla, porque las empresas están fundidas y no podían invertir. Los funcionarios, tanto Prat Gay como Aranguren, son de primera y las medidas son correctas, sólo que no las comunicaron bien. Había que explicarle a la gente cuál es el plan energético que sustenta el ajuste tarifario.

¿Falló Durán Barba, entonces?
- Durán Barba es un consultor, los que dirigen la estrategia del país son Macri y Marcos Peña. Creo que en muchos sectores de la sociead hay entusiasmo y esperanza con el nuevo gobierno. Pero esto es algo de lo que no se puede abusar.