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Blejer pide un "entendimiento con todos los sectores para romper la inercia inflacionaria”

Para el ex titular del BCRA, la marcha de la economía va mejor de lo que parece. Proponer un entendimiento con todos los sectores para romper la inercia inflacionaria, asegura que el nivel de deuda no es por ahora un problema y que es legítimo endeudarse para invertir en infraestructura.

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El ex presidente del BCRA, Mario Blejer, coincide en líneas generales con el rumbo económico trazado por el presidente Mauricio Macri. Incluso, asegura que la gestión Cambiemos tiene varios “logros” anotados en su haber que no fueron bien comunicados, lo que impide que los famosos “brotes verdes” prometidos al inicio de la gestión aún no se sientan en la calle. “Por alguna razón, el Gobierno no ha explicado bien los resultados que ha tenido. Por ejemplo, la inversión es mucho mayor de lo que la gente piensa, se descartan los resultados con respecto de la inversión diciendo que son financieras etcétera, cuando en la práctica ha habido un aumento muy importante en lo que es equipos de trabajo e inversión productiva”, sentencia. Claro, el economista hace hincapié también en las “expectativas no demasiado realistas” que el propio Gobierno se encargó de fogonear apenas llegó al poder y que hoy la oposición aprovecha para facturarle a la hora de poner en blanco sobre negro los resultados económicos.

En una entrevista con 3Días, el actual vicepresidente del Banco Hipotecario habla de inflación, deuda, dólar, déficit y da su opinión sobre el proyecto oficial para reformar el Indec.

Pese a algunos datos positivos que viene mostrando la economía y al anuncio de la reducción en la reducción del índice de pobreza, hay una suerte de desánimo general respecto de lo que se esperaba iban a ser los resultados económicos a esta altura del gobierno de Macri. ¿Por qué no se perciben aún en forma generalizada los famosos brotes verdes?


-Creo que tenemos un problema más de conocimiento de la realidad. En primer un lugar, hubo un problema de haberse creado expectativas demasiado positivas y no demasiado realistas al principio de la gestión: se hablaba de lluvia de dólares, inversiones... Cuando uno crea expectativas que son, digamos, poco lógicas de cumplirse, cuando no se cumplen, eso ya crea no sólo un estado de mal ánimo con respecto de los resultados sino también un problema de credibilidad. Es un factor, no le podemos echar toda la culpa a las expectativas defraudadas. Pero un factor fundamental es que por alguna razón el Gobierno no ha explicado bien los resultados que ha tenido: por ejemplo, la inversión es mucho mayor de lo que la gente piensa, se descartan los resultados con respecto de la inversión diciendo que son financieras etc. cuando en la práctica ha habido un aumento muy importante en lo que es equipos de trabajo e inversión productiva. La gente está acostumbrada a pensar que inversión es abrir una fábrica, veníamos de una época donde no había inversión, no había inversión en maquinaria, en equipos de hospital, hoy se mejoró nuevamente. Eso es inversión. La inversión productiva el año pasado creció entre un 11 y 13% después de haber caído un 2% por año por varios años. Creo que ha habido un salto importante, eso no se ha explicado bien, tiene que ver con cómo se comunican los resultados. Igualmente con el tema del crecimiento, que el año pasado fue importante...


¿Y con la inflación pasa lo mismo? Allí también hay expectativas defraudadas y seguimos corriendo las metas...


-También pasa con la inflación: cayó a niveles del 20% (en 2017) después de haber subido al 40%. Pero esos resultados no se han apreciado bien por el mal estado de ánimo en el comienzo y por una razón que tenemos que admitir y ser honestos: la verdad es que la economía argentina se había excedido a nivel del consumo, más de lo que se podía darse, y uno tiene que ajustar esas cosas, corregirlas. Y a la larga eso significa que hay que consumir un poco menos y eso a nadie le gusta.
También hay economistas que sostienen que sólo con la inversión como eje de crecimiento, que es lo que promueve este gobierno, no alcanza. Y el consumo interno está hoy estancado... 
-Está estancado porque es parte de la corrección que había que hacer, los precios de los servicios públicos, la evolución de muchos productos que tenían los costos.... eso es parte del problema. De ahí a decir que está todo bien, yo no quiero que se interprete que yo digo que está todo bien.


¿Afectó la credibilidad del Gobierno el hecho de modificar la meta de inflación en enero pasado? Sobre todo cuando los pronósticos privados ya indican que será muy difícil terminar en el 15% que se fijó para este año.

-Hay un problema de inflación inercial en la Argentina, lo que significa que como no está anclada la inflación todo el mundo empieza a decir que es más del 15% y va a ser más del 15%. Los precios van a ir ajustándose, hay que entender cómo funciona este tema de la meta de inflación. La meta da una idea de los niveles a que el Gobierno querría llegar y la velocidad. Obviamente si dice 15% y fue 45%, obviamente erró feo, y es un problema. Ahora yo creo que la meta se tiene que corregir una sola vez, se corrigió y ya está. También se está exagerando la importancia que tienen las metas, son indicativas, y tienen importancia desde el punto de vista de la formación de expectativas. Y la expectativa no está funcionando bien porque las expectativas no están en alrededor del 15, están arriba de eso. Me daría la impresión que se está intentando contener a nivel de las paritarias. Pero no se puede poner todo el peso sobre los salarios solamente, sino que sería un acierto el entendimiento con otros sectores de la economía, con los productores, con los empresarios, el sector financiero y con el Gobierno mismo, porque el Gobierno también ha contribuido a la presión inflacionaria, también con el componente fiscal del aumento de las tarifas. Aumentan las tarifas y aumenta también la cantidad de impuestos que el Gobierno recolecta y eso pesa sobre los precios.

El BCRA primero se dejo escapar el dólar, eso se trasladó a los precios, impactó en la inflación y ahora interviene para frenarlo... ¿Hay una actitud errática en el manejo de la política cambiaria?


-El BCRA está usando todos los instrumentos que tiene para cumplir su objetivo principal, que no es fijar una tasa de cambio, el problema que tiene es que tiene pocos instrumentos y bastantes objetivos, sobre todo un objetivo muy complicado, que es el de bajar la inflación, para eso utiliza la tasa de interés, pero otras veces utiliza otros instrumentos adicionales porque no le alcanza su poder de fuego. Y en este caso está tratando de que el dólar se mantenga dentro de ciertos niveles, aunque sea por un tiempo, para de ese modo bajar las expectativas de inflación, y bajar la inflación inercial, que se causa cuando hay una devaluación. No es el objetivo en sí mantener el dólar sino por el efecto que tiene la tasa de cambio sobre la inflación. 
Le escuche decir que el problema estructural de la Argentina es que no logra competitividad sino a través de la modificación del tipo de cambio. ¿Hace falta un cambio cultural en el empresariado argentino que no encuentra otro modo de ser competitivo? ¿Son llorones los empresarios como dijo Cabrera?


-No es un problema cultural en ese sentido, eso de que los empresarios son llorones no sé que quiere decir... Si quiso decir que habría que llegar a un acuerdo voluntario, no a un control de precios, que rompa la inercia, claro; me dicen eso nunca funcionó, bueno hay cosas que no funcionan pero por lo menos es posible tratar de ver si es posible generar una inercia positiva con una contribución de cada uno. Y lo cierto es que la Argentina tiene un problema estructural porque no han logrado ganar competitividad con factores más legítimos, como mejor productividad, mejor tecnología, mejores productos, mejores servicios... 

¿Y cómo se hace para dejar de recurrir siempre al atajo del dólar para ser competitivos, aunque al final dure poco?


-Hay factores políticos, estructurales, factores históricos, pero lo cierto es que ése es un problema y que el Gobierno está embarcado en un cambio estructural de esa naturaleza, esto de bajar de alguna forma el costo argentino es eso. Mientras tanto el dólar sigue siendo importante en la competitividad y eso es lo que habría que solucionar de alguna manera. Pero es un problema y una solución de largo plazo. En este momento existen toda clase de restricciones para poder llegar a ciertos objetivos, restricciones que el Gobierno heredó del gobierno anterior, y otras que las creó él, pero al mismo tiempo creo que es posible porque la mayor parte de las medidas que tomó el Gobierno van en la dirección correcta. La mirada es la correcta. 


¿Estamos al límite del endeudamiento externo? Guillermo Nielsen advirtió hace poco que si no se le pone un freno eso nos va a llevar a que uno de los primeros rubros del Presupuesto vuelva a ser el pago de intereses de la deuda como ocurría antes de la crisis de 2001. ¿Es así?


-Creo que financiar parte del déficit con deuda no es necesariamente problemático si ese endeudamiento se refleja en otro lado, en un aumento de la inversión pública, en la infraestructura, porque es normal pagar la infraestructura con deuda.

Yo creo que en este momento el nivel de la deuda es bajo, es aceptable endeudarse siempre que parte al menos importante de ese endeudamiento no entre al país para mantener el nivel del dólar sino que entre para financiar inversiones productivas, porque son estas inversiones las que van a cambiar la competitividad del país. Es legítimo totalmente endeudarse por inversión.


El Gobierno planea reformar el Indec, dice que para dotarlo de mayor autonomía. Después de tanto manoseo del organismo durante la etapa de la intervención kirchnerista, ¿no se pone en riesgo otra vez su credibilidad ahora con una nueva reforma?

-Creo que es necesario reforzarlo, modernizarlo y de alguna manera independizarlo, la intención es buena. Ahora el problema que yo tengo en este momento es que no sé exactamente qué quiere el Gobierno, porque cuando fue el problema del fallo de la Justicia (N de R: en referencia a la sentencia que avaló las mediciones del Indec durante la era de Cristina Kirchner y Guillermo Moreno al rechazar la pretensión de un litigante que quería cobrar más por sus bonos atados al coeficiente CER) este gobierno prefería que el fallo fuera como fue, negando la manipulación, porque con eso se podía ahorrar toda la indexación que eso hubiera causado. Creo que apunta a que de aquí en adelante lo mejoramos, para atrás no miremos.

“Hay que llegar a un entendimiento con todos los sectores para romper la inercia inflacionaria”

“La economía argentina se había excedido a nivel del consumo y eso a la larga había que ajustarlo”

Para el ex titular del BCRA, la marcha de la economía va mejor de lo que parece. Proponer un entendimiento con todos los sectores para romper la inercia inflacionaria, asegura que el nivel de deuda no es por ahora un problema y que es legítimo endeudarse para invertir en infraestructura.

 

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Comentarios3
Juan Armendaris Conforte
Juan Armendaris Conforte 30/03/2018 01:27:41

Puede ser que el periodista no le haya recordado que los vehiculos entran como bienes de capial. Y en consecuencia no hay tanta inversion en maquinas?

Guillermo Daniele
Guillermo Daniele 31/03/2018 05:54:23

tranki , los dos primeros años entran y entran despues no hay a quien venderle y todo se regula solo.

Gerardo Rodrigo
Gerardo Rodrigo 30/03/2018 11:09:05

a cierta edad viene la senilidad. no es inercia, si el gobierno quiere q los servicios sean mas caros q en eeuu.