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"La corrupción está enquistada en la política y también en la sociedad"

El actor y cantante, hoy uno de los protagonistas del musical Jekyll & Hyde, se muestra conforme con la gestión de Cambiemos y afirma que los ciudadanos deben "tener paciencia para poder acompañar y entender las exigencias de la política".

Siempre me he escapado de lo político porque no quiero meterme en la maledicencia de la gente. Es un país muy difícil para expresarse por la actitud que tienen quienes no coinciden con la forma de pensar de uno. No me interesa entrar en discusiones estériles", confiesa Raúl Lavié quien está en plena gira con Jekyll & Hyde, el musical de Broadway que protagoniza junto a Juan Rodó, de miércoles a domingo, en la calle Corrientes.
Sin embargo, el reconocido actor y cantante opina, en una entrevista con 3Días, sobre la actualidad del país.

¿Cómo ve el primer año de gobierno de Macri?
-Difícil, como se esperaba. Ante una economía devastada no se hace fácil volver a armar algo coherente. Lo que primero debemos hacer los argentinos es respetar y entender lo que significa la palabra democracia. Hemos perdido un poquito eso que nos ha sido tan difícil de conseguir. Por eso no hay que poner piedras en el camino a un Gobierno que asume una responsabilidad grande luego de tantos años de desorden. En definitiva, creo que las cosas están mejorando lentamente, poco a poco. Los ciudadanos debemos tener entendimiento y paciencia para poder acompañar y también para entender las exigencias de la política.

¿Podría señalar algunos de los aciertos y desaciertos de esta gestión?
-Como desacierto, la falta de experiencia de algunos funcionarios por no ser políticos de carrera. Y después, pienso que las primeras medidas económicas que tomaron fueron las que tenían que hacerse, ya que era necesario asumir el rol de iniciar una nueva era en la economía del país. Ahora creo que hay buenos síntomas en ese sentido.

¿Piensa que es la economía lo que más le preocupa a la sociedad?
-Me parece que la gente está preocupada más que nada por la inseguridad, que sigue siendo un problema en la Argentina. Es un tema que también depende de la Justicia y de una limpieza que debe hacerse de todos los males que se sumaron con los años. Hay que respetar la ley.

¿Habla de limpieza refiriéndose a la corrupción?
- Sí, limpieza en todo orden. La corrupción está enquistada a fuego: no sólo en la política sino también en la sociedad. A nosotros no nos sorprende ver las noticias que nos trasmiten, ver un video del manejo exorbitante de dinero que mucha gente tenía en sus manos. Ya nos acostumbramos.

En ese sentido, ¿confía en que la Justicia pueda resolver los casos de corrupción que involucran a funcionarios del kirchnerismo?
- Es difícil. Tenemos detrás una historia bastante complicada con hábitos que hay que desarraigar. Se necesita esclarecer todo. Fuimos testigos por televisión de los manejos que giraban en torno al gobierno anterior que no podemos desconocer. Pero ahora tiene que intervenir la Justicia para sacar adelante todos esos juicios. Por el momento está muy lenta; es fundamental que acelere.

Y ahora que se reactivó el caso Nisman, ¿tiene esperanzas de que se conozca la verdad?
- Está avanzando bastante. Es un buen síntoma. Aunque si se han borrado pruebas o se ha empantanado todo es difícil sacar a la luz lo que pasó. Pero confiemos en que haya claridad. Los argentinos merecemos conocer la verdad.

¿Qué opina de los recientes cambios en el Gabinete?
- Yo creo que cuando uno forma un equipo y espera respuestas, por más buen trabajo que se esté haciendo, si hay cuestiones que merecen ser entendidas pero no se logra, está bien que se produzcan cambios. Me refiero a maneras de actuar porque, más allá de que los objetivos sigan siendo los que se plantearon en un inicio, si los funcionarios no coinciden con el pensamiento del Gobierno en el modo en que deben alcanzarse, se habla. Y, si no se resuelve, se producen cambios. Esperemos que esto sirva para consolidar pronto una política de gobierno.

¿Cómo evalúa la actitud del Congreso actual?
- No sé, por qué hay mucha lucha interna; incluso entre la oposición. Entonces, es difícil de manejar. Nadie quiere perder espacios de poder y todos cuidan su jardín. Que haya una mayoría opositora muchas veces complica la gestión.

En el caso del Impuesto a las Ganancias la oposición contribuyó con su proyecto...
- Ese proyecto estaba mal hecho y se demostró. Pero todo el asunto fue más que nada un problema político. Una cuestión de poder para ponerle piedras al Gobierno.

¿Cree que el Frente para la Victoria tiene chances en las próximas elecciones legislativas?
- No lo sé. Pero esperemos que la gente ponga atención y piense si quiere mirar hacia adelante o seguir por el mismo camino que transitó en los últimos años.

¿Cómo ve el ánimo de la sociedad argentina?
- Veo mucha gente que la pasa fenómeno, que no se preocupa. En todo caso, lo hace para ver cómo puede hacer para ganar más dinero. Y los que sí tienen preocupaciones son los que toda la vida las han tenido por no tener lo que merecen.

¿La grieta ha desaparecido?
- Para nada. Hay muchos que aprovechan para sacar tajadas de ella. La gente no tiene que repetir cosas que muchas veces son absurdas como lo hacen en las redes sociales. Esperen tres años y si quieren volver y pueden, háganlo. Mientras, dejen gobernar.