Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

"La Argentina iba rumbo al colapso. El Presidente evitó una crisis como la de 2001"

Para el presidente provisional del Senado, Macri logró "generar confianza" y "sentar las bases del crecimiento" que, asegura, la Argentina recuperará en 2017, tras cinco años de recesión. También destaca el rol de la oposición en la aprobación de leyes clave y desmiente que Cambiemos gobierne para los ricos: "Los que lo dicen dejaron el país con 30% de pobres".

Federico Pinedo es una voz más que autorizada para hacer un balance "oficial" del primer año de Cambiemos en el poder. No sólo porque se trata de una de las principales espadas del oficialismo en el Congreso y un hombre escuchado por el propio Mauricio Macri, sino porque, además, como presidente provisional del Senado, fue el encargado, un año atrás, de entregarle los atributos de mando luego de que Cristina Kirchner se negara a participar de la ceremonia del traspaso para aguarle la fiesta al jefe del Estado.

¿Qué nota le pone a Macri en su primer año?
- Las notas dependen de los desafíos. El desafío del Gobierno era un país que tenía deudas por pagar este año por u$s 47.000 millones, que no tenía crédito, que el que tomaba lo hacía al 16%... Y en ese punto, el Gobierno ha colocado, después de la tarea de este año, crédito a 3 y pico por ciento. Y eso es un enorme motor para la industria argentina que puede financiarse a tasas que le permiten producir en el mundo, sino estaríamos muertos. Y eso se juntaba con un déficit muy alto, una inflación del 30%, una pobreza del 30%, una desocupación del 9%, la indigencia del 6%, tarifas que estaban atrasadas ... la Argentina iba rumbo a un colapso. Al haber evitado una crisis como la del 89, la híper de Menem o el 2001-2002, el Gobierno ha sacado un puntaje muy alto. Y también creo que el Gobierno ha tenido un dilema, porque veníamos de cuatro años de recesión. Y si hubiera hecho un ajuste fuerte del gasto público, la hubiera profundizado y eso no habría generado buenas expectativas. El Gobierno decidió caminar por el camino más difícil, que es mantener un nivel de gasto muy alto antes que hacer un ajuste para que la economía se mantuviera viva. Y sentó las bases de lo que va a ser el crecimiento del año que viene, el primero tras cinco años.

Pero también esperaba que a esta altura la economía ya estuviera en marcha...
- Cuando vos llegás al Gobierno y están todos los números mal y no tenés recursos y muchos gastos que afrontar, la única manera de ir para adelante es generando confianza. Eso hizo el Presidente. Lo critican por no haber dicho el primer día lo mal que estaba Argentina...Creo que hizo bien en no romper el optimismo que se generaba con su llegada al Gobierno. Hoy hay dos terceras partes de los argentinos que creen en el Presidente, y creen que es duro lo que pasamos y que hay que salir con esfuerzo y con tiempo.

El balance político es positivo, hubo mucho consenso con la oposición. El que viene es electoral. ¿Se terminó la etapa de acuerdos?
- Espero que no, porque la democracia es el sistema de los consensos. La oposición ha tenido un año de responsabilidad que yo agradezco, no como político sino como argentino. También se dio con un gobierno que tiene minoría en las dos cámaras. Hemos aprobado leyes muy importantes: el arreglo de la deuda; una ley para acelerar la obra pública y generar más empleo y actividad, la de asociación público-privada; leyes de transparencia y previsibilidad y de mayor democracia, como la de acceso a la información o la que limita al Gobierno con la publicidad oficial; hemos nombrado a dos ministros de la Corte que el Gobierno no tenía relación con ellos... Eso también genera una buena nota de credibilidad.

También se aprobó el blanqueo que vuelve a generar polémica por el decreto que permite blanquear a familiares de funcionarios...
- El blanqueo es relevante y somos muy optimistas en que pueda significar una base para que los argentinos empecemos a abandonar la economía en negro.

¿Por qué no se incluyó en la ley? - Hubiese sido mejor que se aclarara más en la ley. Generó críticas fuertes, pero lo que buscaba era romper con una discriminación... - Entiendo que no cae bien porque también se transmite de una manera que no es lo mismo. No está diciendo que los parientes de los funcionarios pueden blanquear; está diciendo que si los bienes los tenían antes de que alguien fuera funcionario en su familia está fuera de la prohibición. Es una interpretación razonable.

El proyecto de Ganancias que consensuó la oposición parece una muestra de que los acuerdos serán difíciles. La promesa de campaña era eliminarlo...
- Eliminarlo no, es el impuesto más progresista y racional...

Pero una persona que gana $ 22.000, según el proyecto oficial, pagaría Ganancias. ¿Dónde está el progresismo?
- Lo que decíamos es que había que aumentar el mínimo no imponible para que no pagara Ganancias gente que era cada vez más pobre. El Presidente cumplió con parte de esa promesa en un contexto de déficit e inflación muy grande, atraso de tarifas... y le devolvió a los argentinos $ 50.000 millones este año por el costo del aumento del mínimo no imponible que hizo de entrada. Gran parte del déficit de este año es producto de eso. Ahora, el costo que el Gobierno prevé como aceptable para el año que viene es devolverle a los que pagan Ganancias otros $ 27.000 millones. No se puede ser fiscalmente irresponsable. El Presidente está siendo prudente.

Cuando se dice que Macri gobierna para los ricos...
- Es una frase de la oposición. Decían que gobernaban para los pobres y dejaron un país con 32% de pobres y 6% de indigencia, después de la mejor década en 100 años del precio de los productos que Argentina vende, comparado con el de los que Argentina compra. Macri tiene el presupuesto social más grande de la historia.

¿Lo atormenta ese estigma?
- Para nada. El Presidente es un obsesionado del progreso social de los que menos tienen y está convencido de que eso se hace generando educación de calidad y trabajo en blanco.

Se ve una tensión fuerte en el Gobierno entre los que tienen una visión más política y otros más pendientes del marketing...
- Lo que hay son miradas diferentes. El presidente del BCRA, que dicen que está peleado con el ministro de Hacienda... cada uno trabaja para cumplir con su función. Es lógico que haya tensión. Lo mismo en política. La función de los legisladores, en especial de los que dirigimos la operación legislativa, es hacer acuerdos con dirigentes de otros partidos...

Monzó dice que Cambiemos se está consolidando como espacio de gestión y no como espacio político. Y quiere sumar peronistas.
- Cada uno debe construir relaciones de confianza para que las políticas públicas tengan sustento. Y tenemos que construirlas con dirigentes de la oposición y el Gobierno se debe ocupar de los que menos tienen y sentar las bases del crecimiento. Uno pone más énfasis en una cosa y otros, en otra.

¿Hay que sumar peronistas?
- Siempre sumamos peronistas, algunos de nuestros dirigentes más importantes son de origen peronista y está todo bien. Hay que unir a los argentinos detrás de un objetivo nacional, más allá del color de la camiseta de cada uno.

Volviendo a la economía, ahora la expectativa está puesta en el primer trimestre de 2017...
- No estamos hablando de trimestres, tenemos que trabajar para que Argentina tenga un desarrollo sostenido en el tiempo, que no caiga en crisis permanentes...

¿No se hace difícil fijar esas metas con elecciones cada dos años?
- No somos populistas en el sentido de entregar el largo plazo de nuestros hijos para tener una ventaja política hoy. No entregamos el largo plazo, pero podemos ir más despacio, no de sopetón.

¿Alcanza el combustible para ganar la elección en octubre?
- Depende de la gente. Vemos que hay una demanda de dejar atrás la Argentina de las frustraciones permanentes, de la mentira y del engaño ... Hay una voluntad de cambio muy fuerte y si somos serios, como me parece que somos, deberíamos tener un buen resultado electoral, porque representamos eso: la sinceridad, la veracidad, no mentir y todos los días mejorar las cosas un poquito.

Más notas de tu interés

Comentarios5
Jummungus
Jummungus 10/12/2016 02:00:23

Pinedo: dejá que mi dinero lo maneje yo que me va bastante bien, si lo manejan politicos o sindicalistas lo tengo que mandar a pérdida...

Hugo Alberto Duro
Hugo Alberto Duro 10/12/2016 08:41:07

Pinedo, en que pais estas viviendo vos ???

Cesar Ensan Telmo
Cesar Ensan Telmo 09/12/2016 12:29:51

No entiendo. Los indicadores del 2015 muestran niveles de actividad que los de 2016 ni sombra. Si evitamos una crisis enorme esto que es? A donde vamos???

Pablo Garcia
Pablo Garcia 09/12/2016 11:42:10

No se entiende este argumento, si la argentina iba al colapso en 2015, todas las variables empeoraron en 2016 empesando por el defict. No arreglaste nada solo te endeudaste arreglando con los buitres, cosa que los K tmb podían hacer

Dario Codutti
Dario Codutti 09/12/2016 07:35:25

Sos un cara rota q no te alcanza lo q ganas y la gente cobra a lo sumo diez veces menos , los políticos son todos iguales cuando asumen son todos ciegos por lo cual cambiemos es verso de campaña