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Kiguel: "Hay sobrepresión sobre el tipo de cambio difícil de contener"

Para el economista, aún no está claro por dónde pasarán los recortes que requiere el ajuste, más allá de las idas y vueltas oficiales en torno a las alternativas para bajar el déficit. 

Kiguel:

Miguel Kiguel, director ejecutivo de Econviews, recurre a una metáfora futbolística para explicar cómo fue que la Argentina pasó de tener una previsión de crecimiento para este año cercana al 3% a un invierno económico que la obligó a cobijarse en los brazos del FMI y del que todo indica no le será sencillo salir. "El camino por el que se optó -el gradualismo- tenía un cierto riesgo, que era que el mundo se complicara. Es como en el fútbol, cuando un equipo va a buscar el partido y manda a todos los delanteros y al arquero a cabecear para ganarlo dejando todo desguarnecido y... le hacen un gol de contragolpe. En algún sentido pasó eso: la Argentina se jugó a una estrategia, que durante dos años funcionó bien, dentro de todo, y después por razones internas y externas se complicó", reflexiona el economista, en un mano a mano con 3Días.

¿Por qué el Gobierno no puede con el dólar?

- Creo que el acuerdo con el FMI debería haber sido una noticia importante, y lo fue, lo que pasa es que uno de los temas que tiene ese acuerdo es que el BCRA tiene muy limitada su capacidad para intervenir en el mercado cambiario, te dan un montón de dólares pero no los podés usar. Y si no los podés usar, es difícil. El Tesoro puede utilizar u$s 100 millones por día para hacer las subastas y el BCRA tiene poca capacidad de acción con su propias reservas, algo usa, pero poco. Entonces, en la medida en que el mercado, la gente en general, percibe que el déficit en la cuenta corriente es un tema, que ese déficit de la cuenta corriente requiere dólares, que esos dólares no los puede dar el BCRA sino que tiene que venir del exterior, ahí lo que se percibe es que el tipo de cambio tiene que estar alto y complica la situación.

¿Fue un error haber acordado un tipo de cambio flotante conociendo los antecedentes argentinos en la materia? ¿Se ataron demasiado a las condicionalidades del Fondo?

-Yo creo que el tipo de cambio tiene que flotar, lo que pasa es que el BCRA siempre tiene que tener capacidad de intervenir cuando hay movimientos disruptivos, como hubo en abril/ mayo, y el BCRA ahí tiene que tener toda la munición disponible. Esa munición es: futuros, que también le pusieron un límite muy fuerte y no se entiende bien por qué ya que no utilizan dólares, se pagan con pesos; le pusieron límite a la intervención en dólares, y lo único que te queda es la tasa de interés, digamos...

¿Y hasta cuando es sostenible esta tasa, que hoy ronda el 60%?

-La verdad que eso sorprendió, porque incluso con Sturzenegger teníamos la tasa al 40% y ya parecía alta, la gente estaba viendo cuándo bajaba, y ahora la tenemos en 60. Ahí el Gobierno tiene un dilema difícil que resolver, ésta es una tasa de emergencia destinada a estabilizar el tipo de cambio, pero eso tiene un costo muy alto, que es un riesgo muy grande de que se corte la cadena de pagos, más problemas en términos de nivel de actividad, de desempleo, entonces en algún momento habrá que decidir qué es lo que es menos dañino para el programa económico de mediano plazo: si dejar ir el dólar un poco más y bajar la tasa o mantener esta tasa para frenar el dólar.

Da la sensación de que al Gobierno le falta dar un shock de confianza: hizo varias cosas en esa dirección, pero parece que no alcanza...

-Sí, se ha hecho bastante en términos de tratar de regenerar la confianza, desde el programa con el Fondo, pasar a emergentes, cambios de ministros y en el BCRA... A mí no me parece que haya alternativas obvias a lo que se está haciendo, no veo un camino alternativo obvio que el Gobierno no está viendo y otros sí. Creo que la principal disyuntiva está en decir, ¿cuánta munición uso para frenar el dólar?, o dejarlo ir y ver en qué nivel se estabiliza. El problema de confianza es de confianza con el tipo de cambio, no de confianza general, a lo que se le suma que la gente ve que el escenario político cambió, tampoco hay un horizonte claro. Después de octubre, se percibía que había un horizonte de Macri y de políticas económicas de seis años, y ahora está el riesgo de que vuelva el populismo. Es un temor grande.

¿Es buena idea el canje de Lebacs por Letes?

-En la medida en que sea a largo plazo, sí; si es a corto plazo, es un poco tirar el problema hacia adelante pensando que de acá a un año vamos a estar mejor, es un riesgo. Pero no veo el problema por el lado financiero, donde sí pegó más que nada es en los bonos en el exterior, que fueron muy castigados. Yo creo que ésta es una típica crisis cambiaria, desde abril en adelante, cuando tuviste una corrida más de afuera que de acá sobre el tipo de cambio, donde al mundo no le gustó el tamaño del déficit en la cuenta corriente, que se está corrigiendo, y la gente cuando piensa cómo se corrige un déficit de cuenta corriente, es con menor déficit fiscal y tipo de cambio más alto.

En Cambiemos dicen nos pasó de todo: llegó Trump, subieron las tasas en EE.UU., la sequía acá, pero, ¿cuánto inciden estas variables y cuánto los errores propios del Gobierno?

-Creo que Argentina toma un riesgo cuando decide seguir el camino del gradualismo fiscal, y la verdad que por ahí era inevitable, pero creo que hubo una cierta displicencia en no cuidar más los números fiscales al principio: se le dieron más transferencias automáticas a las provincias, se le dio a los sindicatos, se hizo la reparación histórica, tiene un mérito hacer esas cosas, lo que pasa es que hay que ver si hay plata. Ese camino tenía un cierto riesgo, que era que el mundo se complicara y que alguien dijera Argentina es un país vulnerable y no le queremos prestar. Fue esa combinación de problemas de estrategia con vulnerabilidad.

Y ahora estamos en estanflación.

-Sí, estamos en estanflación, si vos mirás los últimos años del kirchnerismo, del 2012 al 2015, fue también estanflación, con un nivel de inflación por ahí un poquito más bajo, pero no creció nada la economía, en promedio. Este año imagino que para Macri debe ser frustrante haber llegado en 2015, y en 2018, en vez de una inflación del 10%, tener una del 30%.

Peña y Dujovne mostraron diferencias respecto de poner o no el impuesto a los viajes al exterior. ¿Sigue la falta de coordinación?

-Sí, el esquema de gobierno que adoptó Macri es extremadamente controvertido, porque se diluye mucho la responsabilidad: tenés Jefatura y los dos vicejefes, que son coordinadores, pero los que toman las decisiones y firman son los ministros. Y creo que Dujovne tiene hoy la última palabra en temas fiscales. Estas descoordinaciones ciertamente hacen mal; en este caso, debilitan a Peña.

Algo parecido pasa con las retenciones. Macri asegura que no se va a alterar el esquema, pero los ruralistas siguen nerviosos...

-Lo que pasa es que la necesidad tiene cara de hereje; hace falta plata, y la pregunta es de dónde sale. No se quieren tocar los planes sociales, lo cual me parece bien; no se quiere tocar la inversión pública, no se quieren subir impuestos... entonces la pregunta es de algún lado tiene que salir la plata. No puede recaer todo el peso sobre salarios del sector público.

¿Diría que nada está definitivamente cerrado en las actuales circunstancias?

-No, porque es un tema dinámico, y si te falta plata va a haber que pensar en alternativas... Las retenciones son un mal impuesto porque desalientan que la Argentina exporte. Pero también en casos excepcionales se han usado. Si fuera temporario, dado que el tipo de cambio subió tanto, diría ponerlas en un momento en el que se está pidiendo esfuerzo a todo el mundo y... por ahí tiene sentido. El tema es que no se transforme en algo permanente.

La última, el futuro del dólar...

-En general, el dólar y las monedas tienden a fluctuar sobre todo mucho en el corto plazo, nosotros estamos en un tipo de cambio flotante, si pensás en 2014, cuando viene la devaluación de Fávrega, ahí hubo una corrida contra el tipo de cambio, que se fue a 16 en marzo/abril de 2014 y se quedó en 16 el blue hasta Macri, después bajo a 13... Acá puede haber algo parecido: que llegue a un nivel que parece muy alto y después se quede y luego baje, no me sorprendería. Es como una válvula de escape: salta la presión y después cae, como una olla a presión, cuando baja la presión todo vuelve a la normalidad. Creo que estamos un poco en una situación de sobrepresión por el tipo de cambio, es muy difícil contenerla, pero no creo que se vaya a escapar mucho más... Creo que estamos más cerca de un techo que de otra cosa.

Comentarios4
walter daniel Giache
walter daniel Giache 07/07/2018 07:56:17

Macri inútil, se ahogó el solo eliminando impuestos que le hubiesen dado oxígeno !!!!!!

Jose Mandolesi
Jose Mandolesi 06/07/2018 11:46:41

El problema kiguel no ed el dolar, es el peso.

Palermonline
Palermonline 06/07/2018 09:25:59

historia de un choque anunciado.

Mercado Mas
Mercado Mas 06/07/2018 05:55:15

Hay que garantizar un tipo de cambio que permita evitar que la inflación ponga a la economía en una fase de caída libre. La flotación e el peor remedio para una economía en crisis hace 7 años.

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