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Joyas de lanaturaleza

El conjunto de culturas, fauna, flora y paisajes hacen del misterioso continente africano un destino imperdible para todos los viajeros amantes de la aventura y la naturaleza.

Una de las hembras más fuertes divisa a una familia de jabalíes a unos cientos de metros. Mientras el macho descansa bajo un árbol y el resto de las hembras de la manada amamantan a las crías, ésta decide ir por las presas. En ataques donde participan varias leonas, sólo uno de cada cinco tiene éxito, por lo tanto, es de esperar que una única leona no pueda valerse con el trofeo de la cacería, mucho menos a plena luz del día.

Desafiando los pronósticos se va acercando a los jabalíes con mucha paciencia, pero es rápidamente descubierta y los mamíferos se pierden entre los pastizales. La leona se queda sin el alimento y vuelve al calor de la familia para seguir amamantando a sus crías. Escenas como ésta son comunes en todas las reservas y parques nacionales del misterioso y rico continente africano.


El África de siempre, la de los siglos de historia y extensiones de tierra interminables, es cada día más buscada por los exploradores del siglo XXI, que no sólo se adentran en su corazón en busca de aventura, sino que además, exigen la mayor de las comodidades.Si bien hay muchos turistas que prefieren visitar parques consagrados como el Kruger, en Sudáfrica, cada día hay más que prefieren bucear en el interior de regiones inhóspitas generando una combinación extra de adrenalina, misterio y expectativa, ya que en los avistajes de fauna no hay nada garantizado.

Cuanto más agreste es la localización, los animales son más reacios a la presencia de los humanos, y por eso, a la hora de buscar destinos diferentes, una muy buena opción es la Reserva Masai Mara, en Kenia, que junto con el Parque Nacional Serengueti, en Tanzania, forman uno de los mayores ecosistemas de toda África. Esta reserva se encuentra a unos 270 kilómetros de Nairobi y tiene una superficie de 1.510 kilómetros cuadrados, con un rango de alturas que varía entre 1.500 y 2.100 metros sobre el nivel del mar, lo que garantiza la vida de unas 95 especies de mamíferos y unas 570 de aves, además de reptiles. Es uno de los mejores lugares para presenciar el momento en que las grandes migraciones cruzan los ríos.


Otro punto interesante cuando se viaja a África es adentrarse en la cultura de sus tribus. Entre ellas, la Masai es una de las más grandes del continente con una población de 800.000 habitantes que continúan viviendo en casas de barro. Se dedican principalmente a la ganadería y su dieta continúa siendo muy simple, a base de sangre de cabra, leche, plantas y legumbres que intercambian por ganado.

Así y todo, y aún sin perder sus costumbres, es común verlos con celulares, leyendo e-mails y chequeando redes sociales. Todos los safaris cuentan con una visita a esta tribu porque, mas allá de saber tratar al turista y hablar muy buen inglés, varios Masai han estudiado en profundidad la fauna y la flora del lugar, y no sólo son capaces de divisar a la distancia a los animales más difíciles de avistar, sino que el caudal de conocimientos y la experiencia que tienen los hace ser muy respetados.

Para todos los gustos

A la hora del tan preciado relax, uno de los campamentos mas exclusivos de la región es el Cottars 1920. Sus "carpas" son prácticamente departamentos de lujo, con una decoración digna de los años '50, época en que el imperio británico todavía dominaba la región, y su pileta balconea a un extenso valle con una vista única. Allí, todos los turistas deben seguir una consigna fundamental: está prohibido salir a caminar durante la noche sin la compañía de un guía, e incluso, muchos de ellos patrullan la zona para garantizarles a los turistas un plácido sueño. Una experiencia única es oír a los leones a un par de kilómetros de distancia del campamento mientras se intenta conciliar el sueño.


Para continuar, una buena opción es volar directamente al Parque Nacional Serengeti, en Tanzania, tan grande que es necesario definir con anticipación qué región se desea visitar, dependiendo de la fauna que se quiere avistar y la ubicación de animales que estén realizando la migración. En total son casi dos millones de ejemplares, lo que ubica a Serengeti entre la más grandes del planeta. Al norte de esta reserva se pueden avistar a los famosos big five (cinco grandes), un clan conformado por el león, el leopardo, el elefante, el rinoceronte y el búfalo, los animales emblemáticos que todos quieren ver. Otro de los campamentos recomendados para visitar es Lemala Kuria Hills, que con su clásico fogón circular con vista a las copas de los árboles encarna una parada obligada antes de la cena.


Al día siguiente, la ruta es la misma: la acción comienza nuevamente desde muy temprano, cuando los jeeps con sus guías y turistas salen antes de las primeras luces. Minutos más tarde, esta vez se divisa una manada de leones que tuvieron más suerte durante su cacería nocturna y se alimentan de un desafortunado búfalo. En fin, el hogar de las criaturas más diversas y enigmáticas del mundo espera ser descubierto. Presas, depredadores, vida y muerte. Todo esto es la naturaleza; todo esto es África.