Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

"Inversión, empleo y menor inflación no alcanzan para bajar la pobreza estructural"

Agustín Salvia es una de las voces más valoradas a la hora de opinar sobre pobreza. El Programa Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina que dirige viene advirtiendo desde hace tiempo que los índices dados a conocer por la gestión de Cristina Kirchner no eran los reales, algo que le valió serios dolores de cabeza por las presiones recibidas del kirchnerismo para que no se difundan sus datos. En diálogo con 3Días, el especialista alerta sobre los riesgos de dejarle al mercado la solución para desterrar la pobreza.

¿Por qué en un país con tanto potencial la pobreza estructural es del 30%?
-Si entendemos a la pobreza estructural como aquellas privaciones económicas persistentes en el tiempo que están relacionadas no sólo con los ingresos corrientes sino también al resto de las condiciones de vida -empleo informal, vivienda inadecuada, déficit educativo y sanitario- cabe ubicar su nivel entre un 20 y 24% de la población urbana. Los niveles actuales superiores al 30% tienen un gran componente asociado a la inflación y a la recesión de los últimos años. Una explicación es la falta durante décadas de un política de desarrollo, es decir, orientada al crecimiento pero capaz de generar inclusión social sustentable.

¿Concuerda con las medidas del Gobierno?
-Creo que las medidas adoptadas apuntaron a desatar el nudo económico que dejó la anterior administración. El modo que se hizo, a pesar de introducir políticas compensatorias, habría aumentado aún más la pobreza de ingresos corrientes por vía del impacto inflacionario inicial, la particular retracción del consumo a nivel del mercado interno y los ajustes de tarifas que más tarde o más temprano van llegando.

¿Alcanza el efecto derrame para solucionar el problema como propone el macrismo?
-Con que baje la inflación, venga una lluvia de inversiones y crezca el empleo, sólo será posible bajar algunos puntos la pobreza monetaria pero no se resolverá la pobreza estructural que tiene sus raíces en el sector informal de baja productividad que forma parte estructural del sistema económico y social. Para ello se necesitan políticas activas de desarrollo económico, no más Estado, sino un mejor Estado. También, líderes económicos y políticos con luces suficientes para emprender políticas subsidiarias hacia el sector informal, junto a programas sociales de amplio alcance, e inversión en capital humano y social en los sectores más pobres.

¿Debería haber un pacto político y social para bajar la pobreza?
-La iniciativa de reunir a los actores económicos, sociales y políticos para pensar en un proyecto de desarrollo de mediano y largo plazo es fundamental. Ahora bien, no sólo a los empresarios y gremios de la economía formal. Debe darse reconocimiento a ese importante componente que conforma la economía informal, popular o social, que tiene múltiples protagonistas pero escasa o nula representación política. Más allá de acuerdos de conyuntura, el Estado debería proponerse un plan de desarrollo que articule inversión en infraestructura social, incluyendo educación, junto con una política decidida a aumentar la productividad, transferir tecnología, crear cadenas de negocios productivas, desarrollar créditos subsidiados, extender la seguridad social, hacia este amplio sector informal en donde se concentra y reproduce de la pobreza estructural.