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"Hay que exigir a los gobernantes que hagan lo que prometieron"

El actor sostiene que los argentinos debemos dejar de esperar "recetas mágicas" del presidente de turno y batallar para que quien gobierna cumpla con sus promesas de campaña. También pide diálogo entre las fuerzas políticas y afirma: "Yo no quiero estar ni de un lado ni del otro; quiero un país mejor para mi hijo".

Esteban Prol sabe hacer reír. Sobre todo a quienes siguen desde hace años los personajes que interpreta en comedias de televisión y obras de teatro en las que se destaca. Pero él es mucho más que un artista diestro de bajo perfil. En un país que no siempre da motivos de alegrías, Prol también sabe cuándo ponerse serio y, en una entrevista con 3Días, en la que preferiría hablar más de su trabajo que de sus opiniones políticas, comparte algunos de sus pensamientos sobre la actualidad argentina. Recalca que añora un país más unido y mejor en el que los representantes del pueblo actúen en consecuencia.


Cuando a uno de los protagonistas de Separados -la obra que de jueves a domingos se presenta en el complejo teatral CPM Multiescena (Av. Corrientes 1764)- se le pregunta acerca de su expectativa de cara a la nueva gestión de gobierno, Prol señala que "mi expectativa es poder seguir creciendo como democracia, como sociedad, en un momento que es muy complejo; que está polarizado y dividido, con mucha pelea entre nosotros. Tenemos que tratar de no estar tan pendientes de que nos solucionen los problemas, sino más bien de poder construir entre todos una Nación, una república", propone.

A la vez, invita a reflexionar respecto de que "nunca, en tantos años de democracia, el pueblo terminó contento con un presidente. Pienso que tenemos que dejar de esperar que (él o ella) sea el que traiga una receta mágica, sino que hay que encontrar una manera de que pueda cumplir, durante su mandato, con lo que dijo en campaña. Uno se decepciona cuando ve que la persona que votó no cumplió nada de lo que prometió o que lo va a cumpliendo a medias o que hace algo pero después lo cambia o se junta con políticos que uno no hubiera imaginado en un primer momento", enumera.

El nuevo gobierno se expuso como representante de un cambio. ¿Qué ves en estos meses?


- No me imaginé realmente un cambio sino más una manera de decir que de hacer. Lo que sí, es un momento durísimo donde uno ve y confirma cosas que ya sabía... No creo que esto cambie de una manera que beneficie a todos. Va a ser beneficioso para unos pocos.

¿Cuáles considerás que son las prioridades que debería tener el Gobierno?


- Fortalecer la educación y la salud pública es fundamental. Yo fui a un colegio estatal y mi sueño es que asuma un gobierno que nos represente y tenga un proyecto de país. Pero eso siempre queda trunco. Se empieza con mucha ilusión algo y después uno termina muy enojado. Y hay un lugar, también, que tiene que ver con la justicia. Nos debemos una justicia independiente.

¿Qué opinás de los cambios en Ganancias? ¿Creés que es tiempo de realizar una reforma más profunda o hay otras urgencias?


- Si hablamos de economía, todas son prioridades. Hay cosas que hace rato que nos las debemos como pueblo, como sociedad: el hecho de que haya un cambio tributario que beneficie también al trabajador, al jubilado, a los que menos tienen. Todavía no se termina de entender cómo no sucedió aún.

En las últimas semanas se ha hablado mucho de corrupción, "ñoquis" y sobredimensión del Estado. ¿Te preocupa?


- ¡Pero claro! La corrupción se viene cocinando desde hace mucho tiempo y se ha enquistado. La gente se cansa de todo esto; siempre está sospechando. Han hecho la vista gorda y es necesario investigar. Pero sé que cuando se toca un botón de un lado, la corrupción se detona por otro. Tenemos una deuda de años que permitimos que crezca más. Todavía debemos encontrar cientos de desaparecidos y siguen ocurriendo cosas…

Hablabas de las divisiones entre los argentinos. ¿Creés que estamos más cerca de zanjarlas?


- Es la historia de los argentinos desde unitarios y federales. A veces está más fogoneados por los medios de comunicación, eso de los unos contra los otros. Pero, en definitiva, tenemos que exigir a los gobernantes que no hagan los que ellos quieren sino lo que prometieron que iban a hacer.

¿Creés que habrá más diálogo entre las fuerzas políticas a partir de un Congreso sin mayorías absolutas?


- Sí, siempre quise que así fuera. El poder se tiene que solidarizar y escuchar muchas voces. Hay prioridades en un país y me parece que siempre se gana por mayoría o se sacan decretos por necesidad y no se termina dialogando. Considero que tiene que haber diálogo. Yo no quiero estar ni de un lado ni de otro; quiero un país mejor para mi hijo. No puede ser que si militás en un partido seas enemigo de otro.