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Con la impronta de Santa Teresa

En el barrio más artístico de Río de Janeiro, la cadena europea Design Hotels inauguró un alojamiento elegante y moderno sin descuidar la identidad del lugar en el que se emplaza.

Con la impronta de Santa Teresa

De Santa Teresa lo primero que llama la atención es la cantidad de artistas que concentra: músicos, dibujantes, poetas y pintores pueblan las calles de una zona que fue apodada el Montmartre carioca. El otro emblema del barrio es el bondinho, el último tren eléctrico que circula en Brasil y aquí atraviesa los Arcos de Lapa, el antiguo acueducto que hoy sirve como ruta del tren que sube por el morro entre los colores y adoquines de Santa Teresa.

A diferencia de otras zonas de Río de Janeiro, Santa Teresa se distingue por su estilo colonial, ya que conserva gran cantidad de construcciones históricas, algunas de las cuales datan del siglo XVIII. En este contexto, la cadena Design Hotels inauguró un alojamiento que ofrece una opción de lujo para quienes prefieran alojarse fuera de los centros turísticos de Copacabana o Ipanema: Chez Georges.

Sobre una colina, el hotel se emplaza en una casona diseñada en los años '70 por el arquitecto Wladimir Alves de Souza, un ícono del brutalismo brasileño. La casa cuenta con siete suites y un estudio independiente con dos dormitorios; todo situado en las fronteras de un bosque protegido, en una ubicación elevada y aislada del resto de la ciudad.

Las vistas hacia el Pan de Azúcar, la Bahía de Guanabara y los tejados de la zona ofrecen postales inolvidables de Río desde las amplias ventanas del salón principal, la piscina y el mirador de 360º situado en el techo del hotel.

Desde el exterior, Chez Georges ya promete ser un homenaje al diseño y el buen gusto. El acceso al hotel es a través de imponentes arcos de hormigón y una puerta de madera de seis metros de altura que anuncia lo que vendrá: una experiencia cabalmente distinta. En las habitaciones, los protagonistas son los textiles artesanales, las sábanas de bambú y los almohadones especialmente elegidos en Tailandia y Europa para este proyecto.

Asimismo, predominan los muebles y detalles en madera, los ventanales, los mosaicos de azulejos (típicos de la arquitectura portuguesa colonial), obras de artistas locales y antigüedades compradas en mercados de París, Bruselas, Gante y Amberes. Otro de los atractivos de Chez Georges, especialmente para los amantes de la música, es que toda la casa está conectada con un estudio de grabación de última generación.

En uno de los barrios más emblemáticos de Río de Janeiro, con privilegiadas vistas de la ciudad y situado en una casa que es un ícono de la arquitectura brutalista brasileña, Chez Georges es uno de los hoteles más interesantes y novedosos para alojarse en la cidade maravilhosa.