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Con estilo dominicano

Amanera es el nuevo hotel del grupo Aman en la costa norte de República Dominicana. Lujo, diseño y vistas panorámicas en un alojamiento que lo tiene todo.

La Española es el nombre de la isla situada en el archipiélago de las Antillas Mayores que es compartida por dos países: Haití y República Dominicana. En este último, destino caribeño por excelencia para aquellos turistas que buscan pasar sus días alternando entre la playa y el resort, hay un nuevo hotel que sorprende por su diseño y buen gusto: Amanera. Se trata del vigésimo noveno alojamiento del grupo de hoteles de lujo Aman, con presencia en más de 20 países del mundo.
En Playa Grande, sobre un acantilado de la costa norte de República Dominicana y rodeado de vegetación exuberante, se levanta el imponente Amanera. Su nombre proviene del término sánscrito "aman" (paz) y del vocablo taíno "era" (agua), un dato para nada azaroso si se tiene en cuenta que el agua es un elemento esencial dentro de la concepción del diseño y del espacio del hotel.
Diseñado por el arquitecto John Heah, del estudio londinense Heah & Co., la identidad de la construcción radica en el uso de hormigón, los espejos de agua y sus reflejos, el aprovechamiento del paisaje y los detalles de ebanistería. Sin la evidencia de vigas a la vista y completamente integrada al entorno del océano Atlántico, la estructura parece suspendida entre los acantilados. Pero además, Heah no sólo proyectó el edificio, sino que personalmente diseñó cada uno de los objetos que se encuentran en el hotel con el modernismo tropical y el arte dominicano como hilo conductor.
Amanera está integrado por el edificio principal, Casa Grande; una pequeña villa de dos habitaciones, Bay View Casa; 24 "casitas" de una y dos habitaciones y un club de playa. En una segunda fase de ampliación, el proyecto contará con 45 villas dispuestas alrededor del campo de golf de 18 hoyos diseñado originalmente por Robert Trent Jones y rediseñado por su hijo, Rees Jones, para no desentonar con el paisaje ideado por el grupo Aman.
En el nivel inferior de la Casa Grande se encuentra el restaurante, rodeado de galerías perimetrales techadas y terrazas escalonadas pobladas de mesas, el sitio ideal para tomar una copa apreciando la caída del sol. En este nivel también se encuentra la piscina y los vestidores, cuatro cubos color turquesa con techos verdes sobre los que pasa, como suspendida, la losa del segundo piso. La Bay View Casa está al borde de uno de los acantilados, un punto estratégico para disfrutar las vistas del amanecer y del atardecer. Las casitas, con sus techos verdes que se funden en la naturaleza, están diseminadas estratégicamente sobre una colina que une la playa y el campo de golf; absolutamente todas tienen jardín privado y ofrecen vista al mar a través de sus inmensos ventanales. En cada espacio del Amanera es inevitable observar que cada objeto de madera (teca especialmente llevada desde Indonesia) y cada mueble fueron diseñados para un uso exclusivo y determinado; bandejas, piezas de decoración y vajilla, entre otros, forman parte de la composición integral diseñada por el estudio de John Heah.
Más allá de las playas paradisíacas de agua turquesa y arenas blancas, el resort Amanera propone una forma diferente de disfrutar de República Dominicana y sus paisajes, en pleno contacto con la naturaleza pero sin dejar de lado el confort y la elegancia.