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"Con el Estado ausente, la gente se defiende de la inseguridad como puede"

La actriz del premiado film ‘Ciudadano ilustre’dice que el Estado sólo está presente para demandar y no para dar. Ante eso - explica- muchos ciudadanos reaccionan de manera equivocada y hacen ‘justicia por mano propia’. Cree que si no se suelda la grieta , "nuestros hijos no tendrán futuro". Y ve buenas intenciones del Gobierno.

Irene y Andrea no podrían ser más diferentes. Irene es la imagen viva de la resignación y el sometimiento, mientras que la actriz que le da vida en la celebrada ‘Ciudadano ilustre‘ transita por desafíos constantes en su multifacética carrera.

Conductora, empresaria, modelo e intérprete, Andrea Frigerio, a sus envidiables -por invisibles- 55 años alcanzó un hito en su carrera con su participación en la película de Gastón Duprat y Mariano Cohen, elogiada en el Festival de Cannes y premiada por su mejor protagónico, Oscar Martínez, en el reciente Festival de Cine de Venecia.
De larga trayectoria en la televisión, donde participó en numerosas telenovelas y en la conducción de diversos programas, el cine irrumpió en su vida con potencia hace apenas un año.

Más allá de su imagen glamorosa, Andrea Frigerio revela, en diálogo con 3 Días, sus inquietudes sobre la realidad actual, la inseguridad, la falta de respuestas del Estado ante las principales demandas sociales, y no apuesta todas sus fichas al futuro porque, señala, "desde que soy chica veo que todo siempre sigue igual".

¿Qué significó haber tenido participación en la película cuyo protagonista fue premiado como el mejor de todos los que compitieron en el Festival de Cine de Venecia?
-Es un premio muy importante, sobre todo que gane una producción argentina en ese festival, porque hacer una película aquí es realmente una epopeya. Desde que se escribe el guión, hasta que se completa el elenco, pasando por la producción, es algo que se cocina a fuego lento.

La excelente acogida que tuvo ‘Ciudadano Ilustre‘ en Venecia ¿contribuyó a que esté siento tan taquillera aquí?
-Lo del Festival es muy importante, pero después hay que ver qué pasa con el púbico, y por suerte la película ha tenido una buena recepción. La gente va a verla principalmente gracias al ‘boca a boca’. Cada semana tiene más público que en la anterior, porque el ‘boca a boca‘ es lo mejor que puede pasar en un hecho artístico.

¿Qué visión te pareció que tenían los expertos en Venecia sobre el cine argentino?
-Nosotros participamos en la competencia oficial junto con otras veinte películas , y hacía rato que el cine argentino no recibía un galardón como el que obtuvo Oscar Martínez (la Copa Volpi), o como el que recibió Pablo Trapero, también en el Festival de Venecia del año pasado, cuando se llevó el León de Plata por ‘El Clan‘. Ahora el cine argentino está teniendo una presencia internacional importante. Hacía mucho tiempo que estaba ausente de los festivales.

¿Ese progreso en el cine local en qué marco de país se da?
-Venimos de años muy difíciles. Nos va a costar mucho salir del lugar donde lamentablemente nos habían -y nos habíamos- llevado. Vamos a necesitar mucho tiempo y paciencia para salir adelante, sobre todo para entender que el país se construye entre todos, no con sectores que pelean unos contra otros. Mi filosofía de vida consiste en pensar que la única salida es la unidad, y que cada uno de nosotros hagamos aportes para que mejore nuestro entorno.

¿Subsiste la grieta?
-Seguirá existiendo mientras no podamos soldarnos entre nosotros, y si no lo hacemos, nuestros hijos no tendrán futuro. Mientras tanto seguimos maltratándonos, en las cosas chiquitas, en la calle, en el día a día, en las actividades comerciales...vemos a empleados contra empresarios y empresarios contra empleados, y si seguimos en esta tesitura nunca nos va a ir bien.

¿Qué pensás sobre el debate que se instaló sobre la mal llamada ‘justicia por mano propia‘?
-Eso se llama ausencia del Estado. Uno paga impuestos para alcanzar el estado de bienestar, pero el Estado no lo está logrando. Hay una gran contradicción: por un lado nos aprietan con una presión fiscal enorme y por el otro no estamos recibiendo la calidad de vida que necesitamos. El Estado está presente cuando tiene que demandar, pero no lo está cuando tiene que dar. Y entonces la gente reacciona como puede, trata de defenderse de la inseguridad, y lamentablemente pasan estas cosas que no deberían pasar.

¿Ves alguna posibilidad de que esa situación se revierta?
-Desde que soy chica, y ya tengo 55 años, escucho que el Estado es elefantiásico, con un presupuesto enorme que tendría que devolver a la sociedad, y en vez de hacerlo aparecen fugas de dinero, situaciones poco claras, falta de buena administración.

¿La corrupción agrava la inseguridad?
-Por supuesto, la corrupción tiene que ver con todo: no solo con la inseguridad, sino también con la falta de educación y la falta de salud. No hay contención del Estado a los ciudadanos.

¿Cómo ves a la administración actual?
-Creo que hay buenas intenciones, pero vamos a ver si se concretan.