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Cenas, "gastadas" y la foto Axel-Lilita

A las horas y horas de trabajo en el cuarto piso del anexo en la Comisión de Presupuesto, le siguieron otras tantas en comidas en restaurantes y sus casas. Axel Kicillof fue sólo a una de las citas. Suele decir que así como no "personaliza" en las discusiones calientes tampoco fue a hacer amigos al Congreso.

Cada uno tiene un rol. Nicolás Massot se fastidia al momento de hacer números y sólo se interesa cuando llega el momento de la rosca; Bossio tiene vuelo propio y juega con gobernadores; y Marco Lavagna siempre está aceitado en temas de industria y protección.

Luciano Laspina, al que coinciden en señalar como el más aplicado, se come gastadas que lo tildan de pésimo organizador de juntadas: no llegan las medialunas para el desayuno o el helado para la sobremesa.

¿Qué fue lo más insólito que vieron? La sesión en la que la mismísima Elisa Carrió se acercó a la banca de Kicillof para acordar cambios para un proyecto sobre tarjetas de crédito que venía empantanado. Ahí nomás desde el FR tomaron una foto, y se la enviaron al ex funcionario por chat con la leyenda: "¡Ah bueh!".

En la intimidad, prometen ayudarse, dicen que es en chiste, para gobernar en sus distritos: Massot en Córdoba, Laspina en Santa Fe, Bossio en Buenos Aires y Lavagna en Capital. Chicos ambiciosos.

Más información: Pacto de convivencia para surfear la política