REPORTAJE 3D - marcos buscaglia

Buscaglia: "La única salida es la ortodoxia fiscal clara para despejar dudas"

Para el economista, el camino adoptado por el macrismo es el único posible, aunque le cuestiona la falta de una postura oficial clara "ortodoxa y consistente que despeje dudas". Reclama "más que nunca" un súperministro que coordine la macro, y correr definitivamente a Jefatura de Gabinete de la toma de decisiones. Y considera casi imposible un retorno de CFK en 2019.

"El mercado espera una respuesta más monolítica para terminar de despejar las dudas", afirma el economista Marcos Buscaglia. En un mano a mano con 3Días, el socio de Alberdi Partner resume qué señales cree que debería dar el Gobierno para terminar de dejar atrás la tormenta y recuperar credibilidad.

El Gobierno logró domar el dólar por el momento. ¿Pasó la tormenta o estamos en una tensa calma todavía?

-Me parece que el BCRA al final tomó las medidas correctas al entender que en algún nivel hay que estabilizar el tipo de cambio, que esta economía no funciona con un tipo de cambio que tiene demasiada volatilidad, porque es una economía dolarizada. Eligieron un nivel que me parece interesante, 27, 28 pesos, para tranquilizar y hacer un apretón monetario para poder estabilizarlo. La pregunta ahora es: ¿es suficiente? Yo creo que va a depender de que esto sea complementado por otras medidas: terminar de darle coherencia al programa oficial, porque lo que pasó es que hicieron el acuerdo con el FMI, ajustaron la meta fiscal, subieron la tasa, que parecía suficiente, pero de repente empezaron con las dudas. Nombrar a un economista muy heterodoxo como Dante Sica, poner a Iguacel con la historia esta de que las tarifas no van a reflejar el aumento, y es como que en el mercado dijeron, "esta gente está dudando". Las disidencias dentro de la coalición también se notaron con un montón de economistas radicales pidiendo aumento de retenciones. Hay que terminar con esa duda y que el mercado vea que hay una respuesta más monolítica por parte del Gobierno, que es una respuesta más ortodoxa y consistente.

¿Qué más hace falta?

-También lo que falta vender es un relato 2019, y yo creo que se puede hacer, porque si lo pensamos, las depreciaciones en la Argentina son muy costosas en el impacto (inicial), pero una vez que ya está hecha, lo que hay que ver es que esto va a tener un montón de beneficios.

Pero no son inmediatos. Uno recuerda la gran devaluación de 2002...

-La economía estuvo parada hasta el último trimestre de 2002, probablemente, hasta que justamente hacen el acuerdo con el FMI, Blejer saca las lebacs y estabiliza el tipo de cambio y ahí empieza la economía a reaccionar.

Hablás de un relato de 2019. ¿Cómo convencés a la gente que confió y ahora está descreída de que éste es el camino?

-El relato viene más por un tema de decir con este tipo de cambio estás beneficiando a un montón de sectores que estaban castigados: las economías regionales, producción de frutas, industrias manufactureras que no podían competir y no estaban exportando... Ése es el cambio que se viene. Cuando hay un cambio de precios relativos, en el impacto es muy negativo: lo que vemos hoy, pero una vez que pasó el vendaval, que le debe faltar algo aún, te empezás a beneficiar de este tipo de cambio.

La coordinación que falta, ¿cómo se resuelve? ¿Falta un cambio drástico, poner a un ministro fuerte que despeje las dudas?

-Hoy es más necesario que nunca. A Dujovne le dieron la coordinación fiscal ampliada, lo está haciendo muy bien, pero necesita coordinación macro, hoy más que nunca. Porque no puede ser que el que está hablando de la macro sea Sica, son señales muy equívocas de un economista tan heterodoxo. Después tenés temas como el de las tarifas, que hoy estás pagando el costo de lo que hizo Aranguren dolarizando un montón de tarifas cuando al mismo tiempo tenés tipo de cambio flotante. Falta aún alguien que tenga una visión de equilibrio general. Y hay que seguir corriendo a la jefatura de Gabinete de la toma de decisiones que cometió tantos errores.

El Gobierno busca recortar $ 300 mil millones y quiere que la mitad del recorte lo hagan las provincias. ¿Lo ves factible? Porque el PJ ya avisó que no acompañará un ajuste...

-Son peleas por plata, que son difíciles. Es un debate interesante: el Gobierno dijo "tenemos que compartir el ajuste y si no, no voy a negociar". Porque se sentaron a la mesa y el peronismo, los gobernadores peronistas, dijeron " no vamos a pagar el costo del ajuste, que lo pague Vidal transfiriéndole los subsidios eléctricos y dejemos de bajar impuestos la Nación y las provincias", que es la reforma impositiva y el pacto fiscal que se aprobó en diciembre. Entonces, es básicamente que lo pague el contribuyente, y tenés un coro de economistas ligados al peronismo y al radicalismo pidiendo subir retenciones y que lo paguen los productores... Yo, frente a eso, no negocio, me parece bien; prefiero estar sin presupuesto y que el Gobierno implemente una reducción del gasto público distribuyéndolo entre las provincias que con un presupuesto aprobado donde se ajuste a contribuyentes y productores.

¿Cómo se revierte la desconfianza en el peso? Los depósitos se fueron a dólares.

-Tenemos una historia complicada y cuando la gente ve problemas, dolariza. Tenés que encontrar un combo: una combinación de tasa de interés, nivel de tipo de cambio y credibilidad de la política que haga que la gente deje de comprar dólares y quiera vender dólares. Si estamos en ese nivel, no sé, pero estos días el tipo de cambio se está apreciando, con lo cual, de corto plazo, estamos en ese combo. Si el Gobierno logra esta cohesión y esta unificación de la macro hacia algo más ortodoxo y va apuntado a bajar el gasto público con este nivel de tipo de cambio y de tasa, yo creo que logra estabilizarlo. Parece haber optado por esa ruta más ortodoxa.

Cuando se cierra el grifo del financiamiento a la Argentina, ¿es por desconfianza en Macri, en el equipo económico, en la capacidad del país de llevar adelante las reformas necesarias?

-Es un conjunto, primero porque había una indigestión de bonos argentinos, después pasó por las vulnerabilidades y los errores del Gobierno. Vulnerabilidad es un país con un déficit fiscal alto, déficit en cuenta corriente alto pero, además, que no tiene mercado de capitales. No sólo tenemos la vulnerabilidad de la dolarización sino la vulnerabilidad de que debemos ser de los pocos países del mundo que no tiene casi ningún actor que tenga incentivos para ser un inversor de largo plazo.

El Gobierno dice que la desconfianza pasa porque los inversores no saben si en 2019 vuelve Cristina. Pero vos señalás impericia oficial...

-Las dos cosas, el miedo a una reversión de políticas sigue estando. Creo que es exagerado, veo muy baja la probabilidad de que vuelva Cristina o una versión tan extrema. Hoy la elección está en el aire, pero a menos que venga alguien tan ideológico que cometa errores como CFK, que no creo que pase, el peronismo que puede ganar la elección tiene una realidad clara: cuando no tenés plata no podés ser heterodoxo fiscalmente. El que venga va a tener que ser fiscalmente ortodoxo. Por más de lo que diga Massa y su plan económico, que es una suma de disparates, un resumen de las políticas que hicieron de la Argentina un país pobre. Subsidios, economía cerrada... Pero no lo van a hacer si están ahí porque no pueden; hacés eso y te vas al default inmediato. ¿Cuál sería la diferencia entre la continuidad de Cambiemos y un gobierno del PJ federal, por caso? La parte más micro; este gobierno quiere cambiar el statu quo de un montón de cosas que funcionan mal: impuestos, trámites, regulaciones, y el peronismo es el statu quo, es el que creó todas las quintas que impidieron que Argentina crezca mucho más fuerte. Iríamos para atrás en la micro, pero no en la macro, porque para ser populista necesitás plata y este país ya no la tiene. Hoy no hay salida más que la ortodoxia fiscal.

¿Hasta cuándo dura la recesión?

-Creo que tiene altas chances de ser una recesión corta, si logran estabilizar el tipo de cambio. En ese caso, para el cuarto trimestre vamos a estar creciendo secuencialmente trimestre contra trimestre, aunque poquito. En la medición de año contra año, creo que van a ser cuatro trimestres de caída.

¿La inflación en cuánto termina? Estamos hoy en un proceso de reapertura de paritarias.

-La dificultad es cómo van a reabrir las paritarias. Si dan demasiado aumento se va a espiralizar la inflación. Creo que hay que sentarse duro ahora, la pregunta es con qué nivel de inflación y de tipo de cambio nominal. Y yo no estoy muy lejos del consenso: va a terminar alrededor del 30%, y el año que viene puede converger más cerca de 20.

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