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Brexit: Theresa May firmó la carta que pide la salida del Reino Unido de la UE

La misiva será enviada mañana a Bruselas para formalizar el pedido, tras el triunfo, en junio del año pasado, de la opción por salir del bloque en el referéndum que de paso acabó con el gobierno de David Cameron.

Brexit: Theresa May firmó la carta que pide la salida del Reino Unido de la UE

La primera ministra  británica, Theresa May, firmó hoy la carta que remitirá mañana a Bruselas para solicitar la salida del Reino Unido de  la Unión Europea, horas después de que el Parlamento escocés  reclamara un nuevo referéndum de independencia. 
  
Downing Street publicó hoy por la noche la foto que inmortaliza el momento en que May firma la carta oficial que recibir  el miércoles el presidente del Consejo Europeo, Donald  Tusk.


Brexit es una abreviatura de dos palabras en inglés, Britain (Gran Bretaña) y exit (salida), que significa la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Se convirtió en la palabra más pronunciada al hablar del referéndum donde los ingleses debían votar si el país permanecía o se retiraba del bloque europeo. La opción triunfadora fue la salida, que ganó on casi un 52 % de los votos, frente a un 48 % que abogó por la permanencia.   


La Unión Europea es una asociación económica y política de 28 países. El Reino Unido se integró a este espacio cuando se llamaba Comunidad Económica Europea (CEE) en 1973.

La relación nunca fue ni fácil ni plena, al punto de que, al poco tiempo, el Reino Unido renegoció sus condiciones de ingreso y fue a un plebiscito en 1975 para que la gente decidiera si el país se quedaba o se iba. Ganó la permanencia.

Sin embargo, en 1985, cuando se creó el espacio Schengen, es decir 26 países que decidieron abolir sus fronteras internas, Reino Unido no se incorporó. En 1993, cuando se forma el mercado único, si se integró, pero de una forma especial: adhirió al espacio que postula el libre movimiento de bienes y personas como si los estados miembros fueran un solo país, pero no adoptó el euro y siguió teniendo su propia moneda, la libra esterlina.

Habla Mey

Mey hablará mañana ante el parlamento británico y los servicios de la primera ministra también difundieron pasajes del discurso que pronunciará.
   
‘Cuando me siente a la mesa de negociaciones durante estos  próximos meses, representaré a todas las personas de Reino Unido - los jóvenes y los ancianos, los ricos y los pobres, (...) y  también los ciudadanos europeos que convirtieron este país en su casa”, declarará cuando anuncie a los diputados la activación  formal del artículo 50 del Tratado de Lisboa. 
   
Poco antes de firmar el documento, May habló por teléfono con  Tusk, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y  la canciller alemana, Angela Merkel. 
   
‘Coincidieron en que una UE fuerte beneficiaría a todos y en que Reino Unido seguiría siendo un aliado cercano y entregado‘,  indicó Downing Street. 
   
Democráticamente indefendible

 Horas antes, el Parlamento escocés, dominado por los  independentistas del SNP (Partido Nacional Escocés), reclamó a Londres la convocatoria a un nuevo referéndum de independencia entre finales de 2018 y comienzos de 2019, con 69 votos a favor y  59 en contra. 
   
La jefa del Ejecutivo regional escocés, Nicola Sturgeon, del  SNP, tendrá que conseguir ahora el acuerdo de May y del Parlamento  de Westminster para organizar una segunda consulta, tras la que perdieron los independentistas en 2014. 
   
Pero, este martes, las dos dirigentes se mantuvieron firmes en  sus posiciones. May repitió, por medio de uno de sus portavoces,  que ‘no es el momento para un referéndum de independencia‘ y que  no ‘entrará  en negociaciones sobre la propuesta del Gobierno  escocés‘. 
   
Sturgeon insistió, por su parte, que la votación del Parlamento  escocés ‘tiene que ser respetada‘ por Londres. ‘Sería  democr ticamente indefendible, y totalmente insostenible,  oponerse‘ al resultado, añadió.  
   
A falta de una Constitución escrita que lo prohíba, a May no le  queda pr cticamente otra opción que tratar de retrasar el  referéndum lo m ximo posible para que no coincida con los dos años  de negociaciones con Bruselas sobre los términos del divorcio UE-
Reino Unido.
   
  Una unión imparable bajo amenaza
   
May viajó a Escocia el lunes para reunirse con la jefa del  gobierno regional escocés en un último intento de acercar  posiciones, pero ninguna de las dos se movió de la suya.
   
La primera ministra brit nica, que también debe gestionar una  crisis política en Irlanda del Norte, est  determinada a hacer  todo lo posible por salvaguardar la unidad de Reino Unido.
   
El martes describió la unión de de Inglaterra, Escocia, Irlanda  del Norte y Gales como ‘una fuerza imparable‘. 
   
‘Frente a las oportunidades que se presenten ante nosotros  durante este memorable periplo, nuestros valores compartidos, nuestros intereses y nuestras ambiciones pueden y deben  reunirnos‘, dir  el miércoles ante el Parlamento, según Downing  Street. 
   
Aunque Sturgeon consiga organizar un nuevo referéndum, tendrá que convencer a los escoceses. Según un sondeo publicado la semana pasada, solo el 44% de ellos son partidarios de la independencia. 
   
En el referéndum de 2014, la permanencia en el Reino Unido se  impuso por 55% a 45%, y el referéndum se celebró con el compromiso  de zanjar el tema durante al menos una generación.
   
Pero los independentistas escoceses aseguraron en su programa  electoral que si se producía ‘un cambio material en las  circunstancias‘, solicitarían un nuevo plebiscito.
   
Tal cambio llegó con el Brexit. Los escoceses se pronunciaron  mayoritariamente a favor de permanecer en la UE, pero su voto se  diluyó en el nacional. Sturgeon acusa a May de no haber tenido en  cuenta a Escocia en los preparativos para las negociaciones con  Bruselas, descartando, por ejemplo, permanecer en el mercado único europeo.
   
Entretanto, en Irlanda del Norte, el ascenso de los  republicanos a la estela del Brexit está dificultando la formación  de un gobierno de unidad con los protestantes unionistas, y el  ministro para el Brexit, David Davis, admitió, en una carta a la  que tuvo acceso el diario The Times, que los norirlandeses pueden  solicitar un referéndum para la reunificación con Irlanda, en  virtud del acuerdo de paz del Viernes Santo.

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