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Amenazas y oportunidades

Parte del flujo inversor privado que espera el Gobierno debería llegar del exterior, pero su llegada no depende solo de las condiciones internas sino de la marcha de la economía internacional. "Los inversores comienzan a darse cuenta de que el cambio que hizo este gobierno mejora la condición de los mercados y están expectantes ante el nuevo clima de negocios que favorece los procesos de inversión", considera Dante Sica, para quien esto se refleja en las visitas del primer ministro de Italia, Matteo Renzi, y del presidente de Francia, Francois Hollande, y la próxima llegada del presidente de EE.UU., Barak Obama. Además, para el exsecretario de Industria, "Brasil dejó de ser el gran atractivo para captar inversiones y la Argentina se posiciona ante un cambio de ciclo a nivel regional y empieza a ser atrayente en materia de inversiones".
"El contexto internacional no es tan favorable como en la década y media que pasó, pero tampoco es adverso", sostiene Jorge Colina (Idesa), para quien si bien las tasas de interés internacionales serán un poco más elevadas, la Argentina todavía tiene mucho margen para reducir su costo de financiamiento reduciendo riesgo país. "La situación de Brasil puede ser una amenaza, pero, con inteligencia, se puede convertir en oportunidad", advierte, no porque Argentina vaya a absorber los flujos inversores que antes iban a Brasil sino porque podría diversificar los destinos de sus exportaciones, incluyendo, por caso, la cuenca del Pacífico.