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Alojarse entre los siglos

Edificios históricos, como palacios y conventos con siglos de antigüedad, son excelentes opciones para alojarse a lo largo y ancho de Portugal. Las pousadas suman atractivo y encanto a una estadía en el país lusitano.

Palacios, castillos, conventos, monasterios y edificios históricos con varios siglos de antigüedad se muestran como alternativas inmejorables para alojarse en un ámbito de gran belleza y comodidad. Y además, cargados de sentido por el paso del tiempo.
Pousadas de Portugal es una cadena de hoteles históricos de lujo propiedad del estado portugués (mayormente), creada en la década del 40, que aloja a viajeros de todo tipo en construcciones con siglos de vida en distintas ciudades portuguesas. Si bien existen varias propiedades distribuidas por todo el país lusitano, algunas son imperdibles.

- La Pousada da Marinha
Situada en Guimarães, en el centro de país, este antiguo monasterio que perteneció a la reina Mafalda inspira admiración. Está considerado monumento de interés público y su jardín cuenta con un itinerario botánico. Sus artefactos decorativos (estilo barroco o rococó) suman un aire especial.

- La Pousada de Estremoz
Este antiguo palacio fue mandado a construir por el rey Dinis para su mujer, la reina Santa Isabel. Fue residencia de reyes, lugar de reunión de la Corte real y escenario de luchas sangrientas hace 700 años. Ofrece magníficas vistas.

- Pousada da Serra da Estrela
Situado en las sierras de Covilhã, a 1200 metros de altura, este antiguo sanatorio de la Sierra de la Estrella se rodea, según la época del año, por la nieve invernal o el verde de la sierra en primavera y verano. Diseñado por el arquitecto Souto Moura, los blancos inmaculados, los techos altos y azulejos originales restaurados, así como los antiguos ascensores de hierro y madera son irrepetibles.

- Pousada Santa María do Bouro
A 65 kilómetros al norte de Oporto, el antiguo monasterio cisterciense del siglo XII logró, tras una cuidada transformación, un espíritu que conjuga pasado y presente. Sus 32 habitaciones reproducen a la perfección el aire severo de antaño pero sin descuidar las comodidades de un hotel de lujo.

- Pousada Forte Da Horta
En Azores, esta pousada está situada en la antigua fortaleza de Santa Cruz, desde donde se tiene una increíble vista a la bahía da Horta y la vecina isla do Pico. Sus paredones, puertas originales y salones señoriales son sorprendentes. Excelente cocina típica.

- Pousada Convento Beja
Situado en Alentejo, este antiguo convento franciscano data del siglo XIII. Las habitaciones fueron remodeladas a partir de antiguas celdas y ubicadas en los pisos superiores. Hermosas vistas.

- Pousada Sagres
Diseñada por el arquitecto José Segurado e inaugurada en 1960, en ocasión de la conmemoración del quinto centenario de la muerte del infante Henrique. Frente al mar, desde ella se contempla la fortaleza de Sagres, desde donde partieron las carabelas portuguesas.

- Pousada Palacete Alijó
Se ubica en la Región Demarcada del Duero. Cuenta con 21 habitaciones repletas de historias. El Restaurante do Barão es un lugar de encuentro con los sabores de la región, además de los afamados vinos del Duero.

- La Pousada de Belmonte
Se encuentra en una ladera de la Serra da Esperança, cerca de la ciudad de Belmonte (centro del país). Es fruto de la recuperación de las ruinas del antiguo convento de Nossa Senhora da Esperança, levantado sobre una ermita del siglo XIII y probablemente sobre vestigios de antiguos lugares de culto paganos.

- Pousada Mosteiro Crato
Originaria el siglo XIV, en esta pousada confluyen un conjunto de edificios construidos en distintas épocas, como el palacio acastillado gótico, una iglesia gótica manuelina y conventuales renacentistas y mudéjares. Su claustro emociona por su austeridad y la fuerza que emanan sus murallas.