Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

"Necesitamos que en la causa AMIA haya sentencia para saber qué pasó"

El titular de la secretaría que sigue el caso anticipó que el PEN enviará este mes al Congreso el proyecto de juicio en ausencia para juzgar a los iraníes imputados. Afirma que la denuncia de Nisman contra CFK por encubrimiento debe por fin ser abierta y dice que hay jueces que no están en condiciones de investigar al poder porque no pueden justificar su patrimonio.

Mario Cimadevilla reemplazó al fallecido fiscal Alberto Nisman

Mario Cimadevilla reemplazó al fallecido fiscal Alberto Nisman

El 14 de enero de 2015 el fiscal Alberto Nisman denunció a la entonces presidenta Cristina Kirchner y al canciller Héctor Timerman por el presunto encubrimiento del atentado a la AMIA, a través de la firma del polémico pacto con Irán. Cuatro días después, aparecía muerto en su departamento de Puerto Madero, con un disparo en la cabeza y envuelto en un charco de sangre.

Mientras la Justicia sigue aún sin determinar si se trató de un suicidio o un homicidio, la decisión del juez Claudio Bonadio de aceptar como querellantes esta semana a familiares de víctimas de AMIA en una causa paralela contra Timerman volvió a poner sobre el tapete aquella acusación del fiscal, archivada en trámite exprés en el juzgado de Daniel Rafecas. Hoy, esa causa podría resucitar. De hecho, también la DAIA pidió en estos días al propio Rafecas desempolvar el expediente.

Mario Cimadevilla, el radical que Mauricio Macri puso al frente de una secretaría de Estado para seguir el caso AMIA, estuvo atento a estas novedades desde su despacho de Bartolomé Mitre y Leandro N. Alem, donde conversó con el El Cronista 3Dias.

¿Se trata éste del primer paso para que se investigue la denuncia de Nisman?
- Esa denuncia que hizo el fiscal Nisman entendía que el memorándum que había firmado la Argentina, y que Irán nunca terminó de ratificar, constituía una maniobra, no para esclarecer el hecho, sino para encubrirlo. La denuncia fue desestimada, lo que no significa que si aparecen nuevos elementos pueda ser abierta. No he leído la denuncia, pero entiendo que ese memorándum habría sido tramitado de manera irregular administrativamente, sin que pasara por los servicios jurídicos de la Cancillería, cuando es norma que sí lo haga. Habrá que ver si el juez que los acepta como querellantes entiende que las pruebas que ahora le acompañan ameritan que la causa por encubrimiento sea abierta. De todos modos, por la entidad de la denuncia, la causa debió ser abierta para que se investigue. No creo que haya sido prudente el archivo sin la apertura.

También la DAIA pidió esta semana a Rafecas el desarchivo de la causa. Como Gobierno, ¿ustedes van a acompañar estos pedidos?
- El Gobierno está ya como querellante presentado en la causa... Es decir, está la causa madre, que es el atentado a la AMIA, de la que se desprenden un montón de otras causas, entre ellas, la de encubrimiento, donde está Galeano, Menem, Corach, imputados... La causa madre está paralizada porque hay cinco iraníes imputados de haber colaborado con el atentado, pero no se presentan a la Justicia argentina. La mitad de la biblioteca dice que hay una "tradición jurídica", no una norma que lo impida, de que si los imputados no están presentes, la causa no puede seguir. La alternativa que pensó Timerman para que la causa siga era este memorándum, que era descabellado: decía que los jueces argentinos no intervienen más en la investigación, que la jurisdicción de los jueces pasa a una jurisdicción especial en la que iba a estar también Irán, que es un país sospechado de haber colaborado con el atentado, y esto fue declarado inconstitucional. Nosotros estamos viendo qué posibilidad hay de que el juicio se pueda hacer en ausencia de estos cinco imputados.

¿En qué estado está esa iniciativa?
- Estamos trabajándola. Conseguimos que el Tribunal Penal Internacional con sede en La Haya recibiera en junio gente de esta secretaría, allí vimos la experiencia de otros países que han sufrido atentados, cómo ellos han avanzado en la investigación, qué soluciones legislativas han encontrado para llegar a sentencia... A esto le estamos sumando la opinión de universidades argentinas. La realidad es que se pueden hacer los juicios en ausencia, no son inconstitucionales. Es un tema controvertido, pero es un debate que tenemos que dar. De nada nos sirve seguir discutiendo 20 años más si se puede o no se puede, mientras por el medio transita la impunidad.

¿Cuándo va a enviar el Gobierno este proyecto al Parlamento?
- La idea es mandarlo este mes, para que tenga tratamiento o comience a tenerlo este año. Necesitamos que en el atentado a la AMIA haya sentencia, no sé si va a ser condenatoria o absolutoria, pero la sociedad y las víctimas tienen que saber qué pasó.

También es una deuda del Estado saber qué pasó con Nisman. Cuando usted asumió, declaró que la muerte del fiscal estaba sin duda vinculada a su denuncia...
- Para mí sí. La causa AMIA y la causa Nisman, como muchas otras que no conocemos, lo que están poniendo de manifiesto es la ineficiencia del Poder Judicial para investigar causas complejas y, mucho más, las que rozan el poder. Mientras estuve en el Consejo de la Magistratura, me preguntaba, ¿hasta dónde nuestra Justicia puede investigar al poder? ¿Y cuáles son los motivos por los cuáles los jueces no pueden hacerlo? ¿Qué tipo de servicios de justicia queremos y qué tipo de fuerzas de seguridad y servicios de inteligencia? Es una discusión que la sociedad argentina debe darse. Acá las complicidades entre poder político, jueces y servicios de inteligencia ha sido muy grandes, los jueces en la Argentina se han colocado en condiciones de vulnerabilidad frente al poder porque si bien tienen todas las garantías para desempeñar la magistratura (los eligen de por vida, tienen los mejores sueldos, no pagan impuestos, remover a un juez en el Consejo es dificilísimo), muchos no pueden justificar su patrimonio. Y un juez que no puede justificar su patrimonio es vulnerable y no está en condiciones de investigar.

¿El Gobierno está haciendo lo suficiente para promover ese debate?
- Está promoviendo un plan de reforma, Justicia 2020... Hay un problema cultural en la Argentina, también en esto. La realidad social no la cambiás por leyes; se cambia con comportamientos de los que componen esa sociedad. ¿Cuál ha sido el comportamiento del poder político frente al judicial? Hay dos posturas muy encontradas que las sostienen partidos políticos distintos. Yo provengo de la UCR, que ha hecho un culto y respetado siempre la independencia del poder judicial. Y en frente tenés al peronismo, en cualquiera de sus vertientes, Massa, Kirchner, Urtubey... que entienden que los jueces no deben ser jueces de la ley sino del poder. Ha habido un pacto político-judicial que hay que romper: el poder judicial garantizaba impunidad al poder político cuando se lo denunciaba y, a su vez, el poder político en el Consejo de la Magistratura, con sus representantes, le garantizaba impunidad a los jueces. Funcionó así durante 12 años.

¿Es viable después del tiempo transcurrido y las irregularidades que se cometieron en la escena del crimen o suicidio, conocer qué pasó realmente con Nisman?
- Mientras más lejos en el tiempo estás de los hechos que investigás, menos posibilidades de saber la verdad tenés. Necesitamos que se sepa si se mató o lo mataron. Y si lo mataron, se abrirían una serie de hipótesis a investigar. Yo tengo las mismas dudas que los 40 millones de argentinos. Creo que, se haya muerto porque se suicidó o haya sido objeto de un crimen, lo que le pasó tiene que ver con lo que investigaba. Aún en el caso del suicidio, no creo que Nisman se haya pegado un tiro porque no le podía pagar la cuenta al almacenero, ¿no? Hace un año y medio que estamos discutiendo la competencia, si la justicia ordinaria o la federal... y no sabemos que pasó.

La causa AMIA siempre ha incomodado al poder político. Todos los presidentes le dan impulso al principio y después ya no pueden ni ir a los actos en los aniversarios. Macri creó esta secretaría, recibió a las hijas de Nisman, fue al acto... ¿Qué garantiza que no ocurra con él lo mismo que con sus antecesores?
- Ha habido un cambio de paradigma. Macri está haciendo los esfuerzos para que no se encubra nada. Y todo lo que dependa del Ejecutivo se va a hacer, antes no se hacía. El propio Menem está procesado por encubrimiento. Ahora, ¿qué le podés decir a las víctimas que esperan hace más de 20 años justicia? No hay argumentos para acallar su desconfianza; si han escuchado a todos los funcionarios y presidentes decirles que lo van a esclarecer... Hay que entenderlos.