A más de un año de la estatización de YPF, el precio que pagará la Argentina a Repsol por la expropiación de sus acciones todavía es una incógnita.

Lo que sí es seguro es que la compensación tendrá un impacto sustancial en el flujo de inversión extranjera directa en la Argentina. La confiscación a Repsol implica una fuerte desinversión que no está computada, porque como esa expropiación no se tasó, todavía no es una deuda exigible ni cuantificada, alerta Marcelo Elizondo, titular de la consultora DNI. Está en un limbo y por lo tanto no entra en el flujo de IED.

En diciembre pasado, el CIADI aceptó una demanda de la empresa española, en la que solicitó una indemnización de u$s 10.500 millones, pero las negociaciones permanecen estancadas. Para Mauricio Claverí, de Abeceb.com, el eventual pago va a implicar un egreso de capitales que sin duda será muy elevado, al menos en torno al 50% de la IED de la Argentina.

Algo similar le sucedió este año a México, que vió como su IED se derrumbó un 35% y en gran medida a raíz de un hecho puntual: la salida a Bolsa del 25% de la filial del Banco Santander, de España, por 4100 millones de dólares, consigna el informe.

Los expertos también destacan cómo Venezuela suele subir y bajar en el ránking de IED, en función a los pagos que realiza por sus sucesivas estatizaciones.