Galuccio promete que se solucionará el conflicto Repsol-YPF antes de fin de año

El titular de la petrolera prevé que el acuerdo llegue de una forma u otra y considera que YPF no puede ser rehén del conflicto entre la empresa española y Argentina

Miguel Galuccio quiere la paz y no la guerra en el conflicto que mantienen Repsol y el Estado argentino por la expropiación de YPF. El primer ejecutivo de la exfilial de Repsol lo repite alto y claro en una entrevista con Expansión durante su visita relámpago a Madrid.


Hay mucho en juego, y una solución negociada sería buena para todos: Repsol, YPF, Argentina y España, dice Galuccio, que muestra su total disposición para tratar de encontrarla. El directivo argentino no desvela con quién se ha reunido en Madrid, pero reconoce que la agenda ha estado cargada con reuniones de alto nivel.


Poco antes de la entrevista con este periódico, en un céntrico hotel de Madrid a escasa distancia de la sede de La Caixa en la capital, salían del edificio el ministro de Industria, José Manuel Soria, y el de Exteriores, José Manuel Margallo. Todo en un momento en el que Antonio Brufau, presidente de Repsol, se encontraba fuera de la ciudad en un viaje al extranjero.


El Gobierno español ha suavizado su discurso contra Argentina en los últimos meses. Soria reconoció hace una semana que sería bueno que se llegara a un acuerdo. Hace unos meses, La Caixa, primer accionista de Repsol, abrió a través de su presidente, Isidro Fainé, una vía de negociación, que fue bloqueada por Brufau. También lo intentó Pemex, tercer accionista, que planteó un acuerdo con YPF de 5.000 millones de dólares con activos del megayacimiento de Vaca Muerta. El acuerdo fue rechazado por la cúpula de Repsol por insatisfactorio, al considerar sobrevalorados los activos.


¿Se mantienen las negociaciones o se han roto?
Siempre hay discusiones. Pero hay que ser respetuoso con la confidencialidad. Ha habido voluntad de llegar a un acuerdo con un precio justo. Las negociaciones no se pueden dar por rotas.


Está en Madrid mientras Brufau está fuera. ¿No se vio con él?
No, pero no tengo ningún problema con él. No le conozco personalmente. En cualquier caso, los stakeholders (accionistas y otros grupos de interés de Repsol) que pueden resolver esto están en la negociación.


¿Cuál es el papel de Pemex (accionista de Repsol) como intermediador?
Conozco a Emilio Lozoya, su primer ejecutivo, y no va a ser fácil que tire la toalla. Pemex ve valor en YPF, en Repsol y en el hecho de que se llegue a un acuerdo.


Si todas las partes buscan un acuerdo, ¿cuál es el escollo? ¿El precio? ¿Brufau?
La valoración no puede ser un escollo. Lo que no puede hacer Repsol es decir que los datos de valoración de Vaca Muerta están hinchados, porque es erróneo compararlos con EE.UU. Allí, el acre vale menos por el menor espesor de las capas de hidrocarburos. No soy quién para juzgar a Brufau, pero debe trabajar para sus accionistas, y son los accionistas los que tienen que ayudar a Brufau a encontrar una solución. Si no se encuentra, es porque algo no funciona.


Hasta ahora, Repsol ha planteado innumerables litigios. ¿Se plantea YPF contraatacar?
Repsol es libre de hacer lo que quiera; lo que no comparto es que tome como rehén a YPF por su problema con el Estado argentino. Repsol es parte de YPF, de la que sigue siendo accionista, y se debe al objetivo de lealtad y generación de valor. Debería luchar por crear valor. Cualquier acción en otro sentido la considero poco ética y profesional. Si se traspasan algunas líneas, por supuesto que YPF contraatacaría.


¿Qué opciones hay para poner fin al conflicto?
Básicamente, dos. O por la vía negociada o por la vía legal, en el sentido de que el Gobierno argentino puede cerrar el proceso de la expropiación y poner punto final con la valoración definitiva de las acciones y la entrega de la indemnización.


¿Algo así, como la vía blanda o la vía dura?
Se podría decir así.


Se ha dicho que el Tribunal de Tasaciones está a punto de fijar un precio de la expropiación de 1.500 millones de dólares, o incluso menos. ¿Es correcto?
Podría ser esa cifra.


Insiste en que, en cualquier caso, un acuerdo negociado es posible. ¿Podría ponerle fecha?
Antes de fin de año se podrá llegar a una solución, de una manera o de otra.


¿Y después? ¿Sería posible que YPF y Repsol volvieran a compartir negocios?
Me gustaría tener a Repsol como socio. Sería muy miope para mí decir que no se puede trabajar con Repsol. La relación podría ir a más.


Como directivo del sector de hidrocarburos que se ha formado fuera de Argentina, ¿no considera que la expropiación ha tenido un enorme impacto negativo para el país?
No entro a juzgar la expropiación y las razones políticas del conflicto. Yo no vengo del mundo de la política, vengo del mundo de la empresa, y el proyecto actual de YPF, de empresa mixta, es muy atractivo y algo en lo que creo. He trabajado para países donde se da ese modelo, como Rusia, México, Arabia Saudí y Venezuela. La noruega Statoil es un ejemplo, con un 63% del capital en manos del Estado. En el caso de YPF, el Estado puede estar alineado con la compañía y crear valor para los accionistas, entre ellos Repsol.


¿Se están cumpliendo las enormes expectativas que creó el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner con YPF tras la expropiación?
YPF vale ahora más que cuando fue expropiada porque invierte más. Se ha pasado de 2.000 millones de dólares en 2011 a 5.500 millones. Se ha más que duplicado la inversión y triplicado la actividad. Estamos yendo más rápido de lo normal. Hemos sido capaces de financiarnos en el mercado local, y se ha hecho una emisión de bonos internacional, la primera en quince años. Se han firmado acuerdos con Chevron y con Dow, y seguiremos buscando más acuerdos. Puede ser con Bridas pero no necesariamente. Con Carlos Slim (que se convirtió en accionista de YPF tras la expropiación) también hay una relación muy activa. Inbursa (su sociedad) ha participado en la emisión internacional.

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