Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Cómo entender las negociaciones climáticas

Las negociaciones climáticas internacionales han recorrido un largo camino desde sus comienzos en los años ‘90 hasta llegar ahora a la CoP21, en París. En 1997, mediante la firma del Protocolo de Kioto, se acordó que sólo los países desarrollados asumirían compromisos de mitigación durante el primer período fijado para 2008-2012. El enfoque acordado fue "desde arriba hacia abajo" (top-down), basado en la fijación de una meta global de mitigación (emisiones globales 5,2% inferiores a los niveles de 1990) y la posterior distribución internacional de estos esfuerzos. La negativa de los países en desarrollo de asumir compromisos similares a los de los desarrollados, y la negativa de estos últimos de aumentar sus metas de mitigación, pusieron en jaque este enfoque. En 2007, se acordó que los países en desarrollo realizarían acciones de mitigación voluntarias bajo la forma de "NAMAs": Acciones Nacionales de Mitigación que cada país defina como apropiadas en el contexto de sus circunstancias nacionales y objetivos de desarrollo. En 2013, se acordó que todos los países del mundo presentarían Contribuciones Nacionales Previstas y Determinadas (INDC por sus siglas en inglés) a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático con el fin de lograr, en París, un nuevo acuerdo global para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero que entre en vigencia en 2020.
Las INDCs representan el aporte que cada país está dispuesto a realizar a un nuevo régimen climático global post-2020 en función de sus capacidades y posibilidades.

Promete, promete que algo queda

¿Cómo se llega a la CoP21? Los principales emisores mundiales han anunciado que prevén reducir sus emisiones 26-28% al 2025 respecto de sus niveles de 2005 (EE.UU), 40% al 2030 respecto de 1990 (UE) y 60-65% al 2030 respecto de 2005 (China). Argentina presentó su INDC previendo reducir sus emisiones 15-30% respecto de su escenario tendencial al 2030. En Latinoamérica las INDCs más ambiciosas han sido las de Costa Rica, quien prevé ser carbono-neutral hacia 2021, y Brasil, quien prevé reducir 43% sus emisiones al 2030 respecto de 2005.
¿Alcanza la suma global de las INDCs presentadas para lograr la meta señalada desde el IPCC de limitar el aumento de temperatura global a no más de 2°C? No. Sólo se lograría, en el mejor de los casos, limitar el aumento a 2,7 °C. Otra forma de ver la evolución de las emisiones globales es a través del Índice de Economías de Bajo Carbono (LCEI) de PwC, el cual mide la intensidad de carbono de las economías del G20, responsable por el 80% de las emisiones mundiales. Este año, por primera vez desde el 2000, se observa cierto desacople entre el crecimiento del PBI del G20 y el aumento de sus emisiones de GEI: 3,3% de crecimiento del PBI versus 0,5% de crecimiento de emisiones. Si relacionamos las INDCs presentadas con el LCEI se llega a que éstas implican una tasa de descarbonización promedio global del 3% por año, muy similar al mejor registro del LCEI (2014). Sin embargo, la tasa de descarbonización que necesita el LCEI para limitar el aumento a 2°C al año 2100 es del 6,3% anual por el resto del siglo.Un aspecto no acordado aún es el relativo a contar con mecanismos robustos para lograr la financiación internacional necesaria para alcanzar la meta de los 2 °C, así como para diseñar e implementar instrumentos para un monitoreo global eficiente y transparente de las emisiones.Lo que se acuerde en París tendrá implicancias muy profundas en términos de disposiciones nacionales, inversión y planificación productiva y comercial. Resta aún por ver si el sentido de urgencia y responsabilidad, las presiones políticas y las promesas nacionales alcanzan para lograr un acuerdo trascendente. Una curiosidad: la delegación argentina que asista a la CoP viajará con un gobierno y regresará con otro, un desafío de consenso verdaderamente grande para nuestra sociedad.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar