Ruido en las redes de alta tensión

En la agenda de las pymes industriales, el consumo energético ocupa un lugar. La falta de incentivos retrasa un uso más eficiente del recurso. Cómo está el sector.

En el informe "El entorno local y el acceso a infraestructura de las pymes industriales", según la Fundación Observatorio Pyme, el problema de la deficiencia de la oferta energética que sufren las pymes es estructural y de larga data.
Por ejemplo, hace dos años, el 82,7% de las pymes industriales sufrió cortes en el suministro energético por más de 30 minutos. Los cortes se produjeron principalmente en las regiones del AMBA, el NEA y el NOA. Los costos de las interrupciones en el suministro de energía en las empresas del NEA representaron como mínimo un 0,5% de las ventas, asumiendo que cada interrupción se prolongó durante una hora y que las firmas pudieron reiniciar su proceso productivo luego del corte de luz sin costos.
El informe señala que el consumo de energía ocupa la tercera posición en los costos de la empresa (representando el 6%), por debajo de los costos salariales (32%) y la compra de insumos y materias primas (48%). Estimaciones menos conservadoras sobre la duración de los cortes y los costos indirectos que se producen por la interrupción del proceso arrojan resultados de pérdidas cercanas al 5% del total de las ventas anuales.Atenuar la interferenciaGraciela Frey, responsable de Certificación en Sistemas de Gestión de IRAM, explica que "cuánto y cómo se utiliza la energía en un proceso es el primer paso para comenzar a abordar la problemática de su uso eficiente. La optimización puede tener varias causas. La más sencilla es la inversión en nueva tecnología. Pero esta no está impulsada solo por la búsqueda de ahorro en el consumo de energía, también tiene que ver con una mayor productividad, porque las empresas tienen fines de lucro".
En Peisa, fabricante de calderas con ventas por más de u$s 30 millones al año que emplea a 150 personas, es esencial analizar el costo bajo la óptica de la mayor eficiencia energética y el menor consumo posible. "El costo reflejado en nuestro consumo de energía es de un nivel medio. El uso más responsable de la energía constituye nuestro ADN", sostiene Juan Rizzo, gerente de Operaciones. Los cambios aplicados in company consisten en la recuperación de energía en procesos productivos, su control y registro electrónico, la utilización de luz natural, lámparas de bajo consumo y la modulación de gas, según la demanda requerida y la correcta programación de los procesos. "Creemos que es imprescindible fomentar el uso de políticas energéticas responsables", agrega Rizzo, que logró bajar 23% el consumo de la firma, a partir de desembolsar u$s 4 millones en los últimos cuatro años.Los pendientes"Hay exigencias comerciales en cuanto a un uso responsable de la energía y suelen surgir de grandes firmas a sus proveedores más pequeños", señala Frey. En el país hay solo ocho empresas que certificaron su Sistema de Gestión de la Energía (norma ISO 50.001), en su mayoría, grandes. Dos de las cuales fueron certificadas por IRAM: Schneider Electric y Ente Provincial Regulador de Electricidad (EPRE).
"Los empleados al pie de la máquina saben cuándo es más eficiente el uso energético en los procesos, pero suelen ser los últimos en ser consultados. La capacitación es clave", explica Frey. "Las mediciones son importantes, porque se pueden evaluar posibles sustituciones, pero no es una tarea sencilla. Por eso en las empresas se suele medir el consumo de la energía en forma relativa y proporcional, pero imprecisa. A pesar del costo de los estudios, los argentinos suelen medirlo de modo indirecto", cierra.
Facundo Sonatti

Más de Pyme