En el mundo crece la demanda pero la Argentina produce menos miel

Por la sequía y la menor rentabilidad, la producción apícola caerá otra vez este año, tras un fugaz repunte durante 2011. La Argentina supo ser el segundo exportador mundial de miel, pero desde hace seis años el sector viene en baja.

No todo es dulce en el sector de la miel. En 2012, los productores esperan un rinde menor al del año anterior, principalmente debido a la sequía que afectó a gran parte del país. Según un informe de la consultora Abeceb, en base a datos de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) se espera que la producción apícola de este año se ubique en torno a las 55.000 toneladas, un 24% menos que en 2011. Ese año se cosecharon algo más de 72.000 toneladas, un volumen mayor al de los cuatro años anteriores, pero lejos de los rindes promedio de la última década, que rondaban las 90.000 toneladas y se exportaban casi en su totalidad.
De acuerdo a datos de CRA, la merma en la producción varía según la región entre un 20% y un 80% menos que la cosecha anterior. De finalizar de acuerdo a estas proyecciones, sería el peor año productivo desde 1996. Ya hay zonas en las que se esperan rendimientos cercanos a los 20 kg/colmena/año, cuando el rendimiento promedio nacional se encuentra entre los 30/35 kg/col/año.
La sequía que tuvo lugar entre noviembre y enero del año pasado redujo la cantidad de flores y la calidad del polen, principal insumo de las abejas. Por otro lado, la baja rentabilidad que está teniendo el sector, por el fuerte incremento de costos y un precio internacional que se mantiene estable, ha empujado a muchos de ellos a abandonar la actividad.

De exportación
Tradicionalmente, la Argentina se ubicó entre los principales exportadores de miel a granel del mundo, llegando a ocupar el segundo lugar en el ranking después de China. Esto se debe a que, sumado a las condiciones geográficas adecuadas para la actividad, los hábitos de consumo local de miel no son significativos (aproximadamente 200 gr/per capita/año). En países con gran tradición en consumo, el volumen supera los 2 kg.
En 2008, el sector apícola local comprendía 30.000 apicultores con alrededor de 5 millones de colmenas y un rendimiento de alrededor de 35 kg por colmena anuales, según un informe del programa Alimentos Argentinos del Ministerio de Agricultura de la Nación. La actividad ocupaba cerca de 60.000 trabajadores y llegaba a los 90.000 en temporada de cosecha. Estimaciones actuales sugieren un descenso de ese nivel de actividad. Lo que sí se mantiene es la concentración del sector en la provincia de Buenos Aires, donde se desarrolla el 50% de la actividad apícola.
Durante 2011, las exportaciones totales del sector apícola nacional alcanzaron los u$s 226,4 millones, un 28% más que el año anterior. Se vendieron 72.849 toneladas a u$s 3.108 por tonelada. Se trató mayormente de miel a granel, (72.074 toneladas). Los principales países compradores de miel argentina son Estados Unidos (50%), Alemania (20%), Italia y Francia (7% cada uno).
A partir de 2011, los Estados Unidos superaron a Alemania como el principal destino de la miel argentina. En cuanto al mercado de miel fraccionada, si bien es muy marginal, se encuentra más diversificado y los principales destinos son Finlandia (48% del total), Bolivia (28%) y Uruguay (19%). Las exportaciones de ceras tienen por principal destino a los Estados Unidos, con una participación del 53%, Alemania con un 25% y Japón con un 20% del total. En tanto, la venta de abejas se destina fundamentalmente a Francia, que absorbe el 61%, y al Líbano, cuyas compras representan el 15%.
Un dato importante de cara a los próximos años es el incremento del consumo mundial de miel, de la mano de hábitos más saludables de vida y como reemplazo de azúcares. El gran desafío para el sector apícola argentino es generar exportaciones de mayor valor agregado, a través de productos fraccionados, envasados y con marca.
M.G.E.