El mapa argentino de los racimos industriales

Se estima que en el país hay unos 50 clusters de distintos sectores que se benefician por las redes colaborativas. En su conjunto, nuclean a más de 10.000 empresas y emplean a 80.000 personas.

La fuerza dinamizante que generan los clústeres está plagada de ejemplos a lo largo y ancho del país. "La mayoría de ellos ya existen pero tienen distintos estadios, pueden ser incipientes, estar consolidados o incluso en decadencia y muchas veces tiene que ver con el ciclo de los productos que los aglutina", define Pabo Sívori, responsable de la Unidad de Competitividad de la Unidad para el Cambio Rural (UCAR), cuya misión es la coordinación de todos los programas y proyectos cofinanciados total o parcialmente con recursos externos ejecutados en la jurisdicción del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. "Pero, siempre, hay un actor que tracciona: pueden ser los privados o en otros casos el sector público", agrega quien, desde 2009, impulsa esta herramienta en más de una docena de clústeres con base agropecuaria.
Para María Borghi, gerente de la Fundación de Cideter (Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico Regional), este instrumento corre por sus venas. Con 25 años de trabajo a la par de las principales fabricantes de maquinaria agrícola, primero de Las Parejas, en la provincia de Santa Fe, y hasta hoy con un alcance regional, Borghi lidera el equipo de la fundación que institucionalmente desde 2000 apoya el desarrollo tecnológico y la veta exportadora de las pymes del sector.
"Las exportaciones se fomentaron a través de Agroshowroom, una exposición que se realizó con 30 dealers de mercados potenciales para los fabricantes, a los que se les pagaba durante una semana con muestra estática y dinámica, con el INTA como socio", recuerda. Pero, en 2011, se discontinuó por diferencias políticas. "De cualquier modo, se llegó a exportar el 30% de la producción desde cero en el año 2000", agrega la gerente al frente de la fundación que, en estos años, apoyó a más de 485 empresas. Solo en 2014, gestionó 243 proyectos por más de $ 80 millones.
Vicente Donato, director de la Fundación Observatorio Pyme, explica: "Según nuestras mediciones, usando metodologías de estadística especial desarrolladas por el Centro de Investigaciones de la Sede de UNIBO en la Argentina, existen unos 50 cluster, de los cuales participan 10.000 empresas industriales de diferentes sectores y 80.000 trabajadores. Es decir, que en promedio, para cada cluster sectorial encontramos 200 empresas aglomeradas territorialmente y unos 1.600 trabajadores que se desempeñan en las firmas del sector".Se puso duroVilla María, Córdoba, es el centro quesero por excelencia, con alrededor de 100 pymes lácteas, el gigante canadiense Saputo y, en su entorno, más de 900 tambos y la Escuela Superior Integral de Lechería de Córdoba. "Notamos que el eje de la zona pasaba por el queso fresco, sin elevados niveles de calidad que competía por bajo costo y volumen. Un queso duro de la región valía lo mismo que un queso fresco de una primera marca. Y una cuestión de caja les impedía hacer quesos duros al no poder afrontar la estacionalidad que requieren los mismos", repasa el análisis inicial Sívori. "Entonces, a partir de un estudio sobre 50 de las 100 empresas, se puso en marcha un protocolo para mejorar la calidad de los quesos frescos. A su vez, tenían un problema de escala para estacionar quesos, y el otro punto a resolver fue cómo competir con otros quesos de primeras marcas", añade.
Así se desarrolló Yucat, un queso símil grana pampeano, disponible para producir por todas aquellas pymes interesadas en hacerlo. El municipio de Villa María cedió un predio en el Parque Industrial, para la sala de maduración, ya en construcción. Entre los principales beneficios, Sivori destaca que "los productores entendieron que el negocio pasa por el mercado de los quesos semiduros".
Para Donato, "los clusters más importantes se encuentran en la provincia de Mendoza por el sector agroalimenticio; CABA, en software y servicios informáticos; y los productos de madera de bosque implantado, en Misiones". Y agrega: "Para ilustrar los ejemplos más interesantes, hay que bajar un poco más a lupa en los territorios y observar los interesantísimos ejemplos de la industria farmacéutica y de la industria del instrumental médico, en algunos barrios de CABA; como la industrial de la construcción de veleros y naves deportivas, en San Fernando, Buenos Aires; la industria de los calzados en algunos micro-territorios de La Matanza; o la producción de muebles, en Cañada de Gómez, en Santa Fe".Trascendencia geográficaEl sector textil forma un importante cluster a través de la Fundación Pro-Tejer, que agrupa a toda la cadena de valor que va desde la fibra de algodón, en la provincia de Chaco, hasta el diseño de la prenda de Palermo Soho (ver página 7). "Es importantísimo, entender que todos somos parte del mismo proyecto y no que solo un sector se lleve la parte del león. Esto se logró juntando a todos en una misma mesa", señala Raúl Hutín, secretario de la Central de Entidades Empresarias Nacionales y empresario de la industria textil. "La pequeña escala del mercado argentino en el sector textil hace primordial atacar nichos con mayor valor agregado y los clúster son fundamentales para ser más competitivos en ese sentido", agrega.
El freno que sufrió Agroshowroom en 2011 no dejo con los brazos cruzados a los activos industriales del clúster de maquina agrícola. "Ahora, estamos viajando a Sudáfrica, haciendo campos experimentales de siembra. Eso generó un buen feedback con los empresarios y productores de ese país", explica la gerente de Cideter. "En los últimos cuatro años, desde que se fomentó la relación con Sudáfrica, las exportaciones de sembradoras aumentaron un 250% a ese destino. Ahora, se puede repetir el modelo en Zambia", cierra entusiasmada Borghi.
Facundo Sonatti

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